Eros

Sigue el bochinche por el estreno de El Código Da Vinci. La iglesia se queja, pero lo único que logra es más publicidad, a la vez que todos discuten sobre si Jesús la ponía o no. Mientras tanto, en EL ODIANTE, una película que pasa desapercibida por pantallas grandes.

Eros (EU / Italia / Hong Kong / China / Francia / Luxemburgo / Reino Unido – 2004 – Michelangelo Antonioni / Steven Soderbergh / Wong Kar-Wai)

Con tanto biopic dando vuelta, aclaremos que esto no esto no se trata sobre la vida de un cantante italiano de apellido Ramazotti. Eros, cuyo artie titulo refiere al dios griego del amor sexual, no es más que una película episódica conformada por tres medio metrajes: La mano (Wong Kar-Wai), Equilibrium (Soderbergh) y El filo de las cosas (Antonioni).

Lo de Wong Kar-Wai son solo las mismas obsesiones estilísticas y temáticas de Con ánimo de amar envasadas en frasco chico. Una presentación que bien podría haber quedado como extra en el DVD de esa película. Lo de Soderbergh, (¿Por qué este tipo? ¿No era mejor llamar a Linklater o a algún otro?) una boludez de puesta teatral y tono noir al que trata de salvar con el touch artístico de un avioncito de papel volando por el aire. Algo parecido a un cortometraje de principiante con el cual demuestra que nunca estuvo a la altura de los otros dos maestros. Y lo de Antonioni, minas apasionadas y en bolas escrachadas sobre paisajes imponentes y yeguas correteando. Todo muy lindo, excepto lo que se cuenta. El conjunto: aburrido, dispar, caprichoso y en disonancia con el título. Propongo una Eros 2 con estos directores, veamos que les parece: Tinto Brass, Bigas Luna y Armando Bo resucitado de su tumba. Ahí la cosa, por lo menos, va a estar más divertida. Calificación: 4

El Código Da Vinci

Bienvenidos a la época del año en la que cada semana un tanque de Hollywood se devora todas las pantallas y parece ser lo único que importa.

El Codigo Da Vinci (The Da Vinci Code – EU – 2006 - Ron Howard)

Adaptar El Código Da Vinci, best seller número uno desde su publicación en cuanta puta lista existe, significa un éxito asegurado si las cosas se hacen mas o menos bien. Así que su adaptación es correcta y cuidada, a manos de un director impersonal y de experiencia y un reparto cargado de jetas conocidas. Si uno no leyó la novela puede ser un dinámico thriller con más de una sorpresa, pero si la leyó y además vio el trailer de la película, no hay mucho más que ofrecer. Una extensión, un tour de force visual , algo muy parecido a las costosas versiones ilustradas del libro.

En cuanto a términos de adaptación, la trama policial y de suspenso se acentua y se hace aún mas convencional que en la novela, y el atrapante contenido histórico-mitológico (seguramente, lo más atractivo) es acotado por los propios tiempos de la narración cinematográfica. Además lo de Brown, es como lo de escritores como Grahan Greene, sus páginas son celuloide puro, una película por si sola. Así que una vez más: “El libro es mejor”.

El suceso de El Código Da Vinci esta ligado principalmente a la moda del revisionismo histórico, ese genero que tiene en su haber a nombres como Umberto Eco o Michel Foucault y hasta versiones locales como Felipe Pigna con sus Mitos de la historia argentina. Esto habla de un público interesado en la veracidad histórica, un público que en este caso mira con atención y pide con recelo que el cuentito de Leonardo y Maria Magdalena que escribió Dan Brown se lo cuenten de la manera más fiel posible, censurando de esta manera todas las posibilidades o alternativas que el cine como arte puede ofrecer.

Por lo tanto, el interés de la película esta supeditado al interés que pueda generar cada uno por el libro. Personalmente, a mi me gusto. Si bien su autor no es un gran escritor, logra una narración intensa y conjuga temas por demás apasionantes. Se podrá discutir si es valioso o no, pero lo que es seguro e indiscutible es que el cine debe dejar de estar centrado en películas como estas, absolutamente predecibles y carentes de todo tipo de riesgo, con las cuales Hollywood y su público, como la misma Iglesia de la película, pretenden mantener su poder apartando temerosamente todo lo diferente. Calificación: 5

Alta tensión

Los problemas que ocurren cuando los franceses quieren imitar al cine norteamericano.

Alta tensión (Haute tensión - Francia - 2003 - Alexandre Aja)

Postergada entrega (Recientemente se estreno El despertar del diablo, la tres años posterior película de Alexandre Aja y además remake de Los ojos de la colina de Wes Craven.) de este éxito francés que cuenta la historia de unas jóvenes a merced de un terrible asesino capaz hasta de auto practicarse sexo oral con la cabeza decapitada de una mujer. Por un lado, una reivindicación de cierta manera de hacer cine de terror practicada hace décadas por gente como Argento, De Palma, o Carpenter: violencia cruda, cuidada puesta en escena y una narración a favor de generar climas que afecten al espectador. En este sentido la película hace honor a su titulo y además cuenta con un gran hallazgo: la acertada elección de Phillipe Nahon para el papel de monstruo, que para los que vieron su bestial protagónico en Solo contra todos (ese personaje que aborta a su mujer a las trompadas), cobra muchísima fuerza. Por otro lado, la pretensión de deslumbrar al espectador sobre el final con una vuelta de tuerca canchera y tramposa, algo muy afín al cine de genero de los últimos años. Y de esta clase de películas las hay con resultados satisfactorios, caso Los sospechos de siempre, Sexto sentido, y con resultados decepcionantes, Identidad o El juego del miedo 2. Alta tensión se inscribe en este segundo grupo y por no cuidar su verosímil termina arruinando hacia el final todo lo que bien construyo antes y de una manera tal, que uno termina de verla y añora ver un cine en el cual la historia se la cuenten de la manera más clásica y sencillita posible. Calificación: 4

Misión: Imposible III

Y si... EL ODIANTE tampoco podía evitar hacerse una pajita con Tom.

Misión: Imposible III (EU – 2006 – J. J. Abrams)

El principal responsable de que Misión: Imposible III no sea otra ordinaria película de acción y espionaje, es Tom Cruise. Hay que reconocerlo, por momentos es insoportable y hace cosas que dan ganas de cruzarlo en la calle y cagarlo a trompadas, pero entre tanto narcisismo (tampoco faltan aca esos personajes femeninos que se agarran la concha y hacen comentarios del tipo: “pero que grande que la tenes Tom, como me casaría con vos”) y hambre por ganar mas espacio mediático y millones de dólares, el tipo tiene un genuino talento como productor y logra con esta serie lo que en las veinte James Bond nunca se logro: tener un director con marcado estilo visual para cada entrega. Luego de Brian de Palma y John Woo, dos de los mejores coreógrafos de las últimas décadas, sigue con la posta J. J Abrams, responsable de que se le caiga la baba a unos cuantos con Lost. Otra inteligente elección que hace que esta tercera parte, más independizada aún de la serie televisiva de los sesenta, respire personalidad propia y sea un intenso torrente de escenas vertiginosas, (la del puente seguramente estará entre las mejores escenas de acción del año), que como anuncia el titulo, siempre jugadas al limite de lo imposible. Es así que si uno supera ver al protagonista revivir luego de morir enchufado a 220 voltios, presenciará un muy buen espectáculo, mediante el cual Tom Cruise vuelve a cumplir su misión: romperla en la taquilla y seguir publicitando su vida privada. ¡Cogeme Tom! Calificación: 7

El nuevo mundo

Quienes me conocen, saben que además de gastar mi tiempo en comentarios inútiles sobre cine, de vez en cuando realizo trabajos como camarógrafo. Es así que la semana pasada me toco cubrir un seminario sobre sonido (tipos muy aburridos los sonidistas) auspiciado por la firma DAS, líder en el sector. Lo que fue una cumbre insoportable en la cual se hablo por más de veinte horas sobre un nuevo sistema de parlantes (¡Sì, dos días para hablar de unas putas cajas pintadas de negro!) finalizo con una arenga publicitaria por parte de los gerentes sobre los grandes logros de DAS en el mercado americano. Un discurso interminable en el cual los muy hijos de puta llegaron al extremo de informar cuantos equipos de sonido habían vendido orgullosamente en ¡¡¡Trinidad y Tobago!!! Cifras, estadísticas y detalles que no le interesaban ni al más “camiseta” de la empresa y mucho menos al público presente. Una verdadera paja corporativa que me contagio la triste sensación de que el mundo se estaba ahogando en un océano de trivialidades. Por suerte, y contrariamente, esa misma semana encontré el refugio y mi conexión con el mundo en una película preocupada por lo absoluto.

El nuevo mundo (The new world – EU – 2005 – Terrence Mallick)

La clase que de películas que hay q ver obligatoriamente en una sala de cine y que sirve como antídoto para esos que dicen: “sí ya sale en DVD, la enchufo a los parlantes y vos no sabes como suena”. El nuevo mundo es una experiencia puramente cinematográfica por su extremadamente nítida y detallista fotografía, por su elaborado sonido, y por la magnitud en la cual nos presenta la naturaleza, pero por sobre todo, por que esta empeñada en que el mundo se perciba de una manera única, una manera que desde nuestra experiencia cotidiana y urbana es imposible de alcanzar. Si en pantalla aparece un árbol, se ven hasta sus diminutas gotas de roció. Si aparece la luna, se ven sobre ella más cráteres de los que alguna vez le pudimos ver. La naturaleza parece tener una belleza inédita y nos absorbe y sorprende tanto como aquellos colonizadores que se toparon alguna vez con la América virgen, ese nuevo mundo que nunca volvería a ser el mismo.

Mallick continua con los temas de su anterior épica La delgada linea roja: el distanciamiento entre el hombre y la naturaleza, el enfrentamiento de culturas y la percepción del mundo. Lo que lo diferencia en esta es una mayor confianza formal, que hace que tome una historia dineylandizada y mas que conocida -pero no por eso menos interesante- y nos la presente como si fuese contada por primera vez. Así es que este encuentro entre ingleses e indígenas, entre el Capitan John Smith y Pocahontas, no deja de producir extrañeza. Mallick cree tanto en su forma de hacer cine como en la historia que cuenta. Descubriendo lo único y lo sublime en cada día de rodaje y enriqueciendo el relato hasta la última jornada de edición. Un Mallick autentico. Una nueva gran película. Calificación: 9

Flores Rotas

La última del canoso Charmuch

Flores Rotas (Broken Flowers – EU – 2005 – Jim Jarmush)

Algo, dice que una película dirigida por Jarmush y protagonizada por Bill Murray tiene que ser una interesante propuesta, veamos...

Lo cierto, para empezar, es que Flores Rotas es entre otras cosas una película de duets, un concepto muy utilizado en la industria músical y que refiere al encuentro de dos luminarias en escena. Entre los artistas que tuvieron discos de duetos están Frank Sinatra, Ray Charles, Elton John y unos tantos más; y sus obras tienen la particularidad de respirar la nostalgia de un par de personas ya bastante adultas que se encuentran después de mucho tiempo. Una nostalgia funcional a la historia que narra "Flores Rotas" con su Don (Por supuesto que por Don Juan, una de las subrayadas referencias de la película, pero también por Don Jonhson, otro galán de los ochenta venido a menos.) al encuentro de viejas amantes para saber si alguna pario un hijo suyo. Jarmush ya había ensayado esta formula de duetos en su anterior y lúdica "Coffee and Cigarrettes" y acá logra explotar con creces la química entre sus actores (La mejor pareja la hace Bill Murray con Jeffrey Wright, aquel protagonista de "Basquait", llamativamente el menos conocido de entre todos los conocidos del reparto), y el problema que tiene es que cuando se le acaban las parejas: Murray-Sharon Stone, Murray-Jessica Lange, Murray-Tilda Swinton, etc, el relato cae fuertemente con una media hora final que pide a gritos más encuentros con viejas conocidas.

Flores Rotas es con seguridad también una road movie, un genero que tiene como tema principal la búsqueda de identidad, que en este caso es la del supuesto hijo de Don. Jarmush decide ocultar esta identidad tras una trama de misterio y lo peor que hace es nunca revelarla. Claro que a partir de esta falta nos habla de la soledad y el desconcierto del tipo mujeriego que fue de todas y a la vez de ninguna (Sandro es nuestro paradigma nacional de esta clase de hombre), una tesis ya planteada por otros directores y con mejores resultados (Vean nada más que la mucho más interesante “El hombre que amaba a las mujeres” de Truffaut). Acá, de alguna manera, Jarmush traiciona a su espectador negándole la resolución del misterio que plantea en pos de una construcción de sentido, que muy probablemente podría haber logrado de otro modo, y esto deja una buena insatisfacción.

Mas que una propuesta interesante, una modesta comedia de cuidada puesta en escena y agradable humor que cree y se apoya en el feeling entre sus figuras y que plantea preguntas para la cual no nos tiene respuestas. Eso si, por favor, que no hagan no-actuar otra vez a Bill Murray, estamos ante uno de los mejores actores de comedia de las últimas décadas. Calificación: 6

Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el ropero

La clase de películas que uno ve para alimentar su cultura popular.

Las crónicas de Narnia: El León, la bruja y el ropero (The Chronicles of Narnia: The Lion, The witch and the wardrobe - EU - 2005 - Andrew Adamson)

Siempre me pasa, como les pasa a bastantes de mi generación, que nunca me terminan de convencer los juegos en 3 dimensiones. Soy de los que prefieren jugar a los fichines de plataforma y en 2D antes que a la Play Station. Tal vez una mera cuestión de contemporaneidad. Lo cierto es que con el cine ocurre algo parecido, nunca me terminan de convencer las películas que tienen montones de personajes generados en 3D por computadora. "Las crónicas de Narnia" es la clase de película que hace extrañar con mucha nostalgia a hitos de mi niñez como "La historia sin fin", "El cristal encantado", o "Laberinto" –encima con esta escuchaba y bailaba por primera vez a David Bowie-, una manera de hacer cine casi en extinción. En aquellas había muñecos, que aunque a veces ridículos y rudimentarios, eran creaciones que estaban esculpidas directamente por la mano humana y por lo tanto tenían mucha mas alma ¿Quién no se emociono al ver por primera vez pelear a los ewoks de El regreso del Jedi? Y esto es lo que no logra Narnia, emocionarnos con sus personajes, encariñarnos con la historia. El diseño, horrible (todavía tengo grabada la estúpida bufanda roja del fauno), abusa de un 3D artificioso, frío y al cual todavía le falta desarrollo. Y encima, en esta pobre historia de unos hermanos que a partir de la incursión en un ropero viajan hacia un mundo paralelo de Narnia, se nota el apuro, la urgencia feroz de la Disney por generar una serie que compita contra Harry Potter; y a sus responsables les falta eso que a Peter Jackson le sobra: verdadero cariño y convicción. Por supuesto que el coctel funciona, después de Harry y los anillos todos la fueron a ver, pero llamativamente no conozco a nadie que le halla gustado demasiado. Signo de nuestros tiempos. Ahora a bancarse la 2, la 3, la 4. ¡Queremos a Jim Henson! Calificación: 3

V de Venganza

Crónica sobre el festival de Cine Independiente de Buenos Aires: Resulta que tenía una entrada para ver una película en el fucking Hoyts de Abasto a las 11 de la mañana y retrasado por el paro de empleados subterráneos llegue a las 11:20. El problema parecía ser que solo me iba a perder el comienzo de la película, pero no… en la entrada a las salas un vigilante se ocupa de informarnos, a mi y a unas veinte personas más, que una vez empezada la función nadie puede ingresar por disposición de la empresa. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Desde cuando? Nos costo quince minutos de lucha y quejas conseguir que nos dejaran entrar y totalmente alterado por la situación me costo otros veinte minutos mas lograr meterme en la película. Un pésimo momento, durante el cual tuve la sensación de que en algún lugar del mundo los mismos accionistas de Metrovías que tercerizan a sus empleados y los de Hoyts jugaban un partido de golf juntos. ¿Esto es un festival? ¿Esto es la gran fiesta del cine? ¿Debemos sufrir cada vez que queremos acceder a un cine distinto? Cada año colas más largas, entradas más caras y difíciles de conseguir, salas más distanciadas, y todo en una ciudad cada vez más caótica… ¡una verdadera cagada!

Perdón, pero necesitaba expresarme al respecto. Ahora sí… una película que me gusto poco, casi nada, con la cual me aburrí y hasta me dieron ganas de levantarme de la butaca; ¡una verdadera cagada! Eso si, por lo menos no tuve problemas para entrar a verla.

V de Venganza (V for Vendetta – EU – 2005 - James McTeigue)

Otra oda a la revolution de los Hnos. Guachoski (Acá a cargo del guión), concebida con la misma irresponsabilidad y descaro que la saga Matrix, esa que algunos piensan que es el más grande acontecimiento en la historia del cine (¡Nunca falta el forro que dice que Matrix le cambio la vida!). "V" es una mezcla fea de "El Conde de Montecristo", "El fantasma de la Opera", "1984" -por eso John Hurt en el papel de supremo canciller-, ideas de Revolución Francesa y algunas otras cosas más puestas en la batidora sin pensar demasiado. El problema es que para montar una ciudad bajo un régimen totalitario, solo usan a unos personajes diciendo que hay toque de queda a toda hora pero no describen en imágenes a esa ciudad bajo régimen totalitario, y así, con todo. La película se apoya mayormente en la palabra y no en la imagen para narrar y esto para la adaptación de una novela gráfica es teeeeerriiiiible. Esta bien, es algo provocativa e incorrecta. Nos dice: “recuerda al 5 de Noviembre” como si se tratara del 11-S, que la destrucción de un edificio es un símbolo que incentivará al pueblo a la revolución, en relación a las torres gemelas; y pone a discursear a un fanático religioso de derecha, como parodia de Bush. Lástima que esta critica a la política del imperio este diluida por la falta de pericia del director (Nene, no te sale la Bennie Hill), las vueltas y desviaciones de guión (Innecesario el flashback de las lesbianas) y unos cuantos minutos más de metraje. Pero no se preocupen, hay peleas con cámaras lentas y explosiones pirotécnicas. Una máscara bien fea como la que usa el personaje V. Cine de mal gusto.

Todavía no entiendo las positivas críticas de muchos medios. Mi puntaje, aclaro, es por generoso y objetivo. Me despido con la nostalgia de esa "V" que simbolizaba la revolución de los humanos contra los reptiles extraterrestres liderados por Diana. ¿Se acuerdan? Calificación: 4


Derecho de familia

Otra película cuyo título incluye la palabra “familia”.

Derecho de familia (Argentina – 2006 – Daniel Burman)

En un comentario sobre la película escrito por un usuario de la página www.imdb.com, se puede encontrar la siguiente frase en relación a Burman: "so young and already spent”. Una frase que bien podría hablar de toda la camada del nuevo cine argentino: “tan jóvenes y ya gastados”. Es que un gran problema de muchos nuevos directores nacionales es que se agotan en sus segundas o terceras películas, tanto a nivel temático como estético. ¿Y esta ya gastado Burman en “Derecho de familia”, su quinta película? No gastado, pero empieza a mostrar cierta hilacha. Algo seguro es que le gustaron los Osos que gano en el Festival de Berlín y todo el éxito que obtuvo con “El abrazo partido” y trato de repetir un poco la formula. “Derecho de familia” es una gran película, buen balance entre comedia y drama, con el rescate para el cine nacional de un ámbito como el judicial (y no con estrados y juicios orales a la manera más norteamericana) y efectivamente emotiva, aunque en su visión se sienta que algo ya nos lo habían contado. Devuelta tenemos la construcción de identidad a partir de la relación padre-hijo, la madurez y el crecimiento como tópicos y la cotidianeidad en el desarrollo de las acciones. ¿Esto hace a un autor? Sí, también. La diferencia es que en “El abrazo partido”, para contarnos algo muy parecido, Burman contaba con el muy simpático mundillo del Once y una carrera con carretillas en el climax, alguna de las razones que hacían a esa mucho mas entrañable. También pasa que en “Derecho de familia” no hay conflicto fuerte (si lo hay y de manera interna a los personajes) lo que la hace por momentos un poco latosa y que la jeta de Daniel Hendler no es favorable para cambiar el tono del relato. Aunque también es cierto que Burman si bien repite algunos recursos narrativos anteriormente usados, como la voz en off que describe la vida cotidiana, evita otros como la cámara en movimiento y cerrada sobre los personajes, recurso algo molesto para muchos espectadores en “El abrazo partido”. En fin, este comentario no pretende encontrar similitudes y diferencias entre la anterior y mejor película de Burman y esta, sino expresar algunas sensaciones que provocó. Insisto, “Derecho de familia” es una muy buena película, pero transmite la certeza de que Burman (como muchos otros jóvenes directores argentinos) va a necesitar renovarse un poco más para convencer en su próxima película. Calificación: 8

Hostel

Una de terror en serio, por un nuevo valor del genero norteamericano.

Hostel (EU – 2005 - Eli Roth)

Un islandés y dos jóvenes norteamericanos rosaditos por buena alimentación recorren Europa como mochileros en busca de diversión y sexo fácil. El problema empieza cuando por siniestra recomendación llegan a un tentador hostel (lugares también de moda por nuestros pagos) en una no man´s land de Europa del este. En este caso, nada menos que Eslovaquia, una tierra donde los hombres mueren en la guerra y las mujeres esperan solas y sedientas de sexo.

Luego de un auspicioso debut con “Fiebre en la cabaña” en el 2002 (Si no la vieron, ¡veanla! Una película donde el mayor enemigo es la estupidez humana) Eli Roth, el nuevo talento del terror americano -ahora con el sellito marketinero de “Quentin Tarantino Presents”- regresa con una visceral muestra del genero, trasnochado de cine asiático y con las botas manchadas por las salpicaduras de sangre de películas de Takashi Miike y Chan-wook Park.

“Hostel” es de esas películas que luego de transcurrido un comienzo climático se ponen oscuras y no paran más. Comienza como comedia juvenil (genero con el que Roth parece tener mucha afinidad), sigue como filme de suspense y termina en terror extremo. Llamativa por su capacidad para voltear géneros y su desfachatez gore en un contexto de producción mainstream. Desbordes con los cuales Roth parece plantar bandera frente a la mediocre producción hollywoodense de películas de terror. Una producción que en los últimos años ha carecido de riesgos y capacidad para perturbar y que se ha concentrado en realizar remakes y refritar éxitos orientales.

Roth parece entender bastante bien la esencia del género y nos trae una película original, con primeros planos de mutilaciones que se sufren en carne propia, citas por doquier y un gran ingenio para combinar y sorprender con todos los elementos que hacen a la trama (Buenisimo el uso de los chicles con el grupo de infantes delincuentes –personajes que dan un toque carpenteriano- o la manera en que terminan los dedos que usa el asesino para comer el pollo) Su único defecto es ser poseedora de una xenofobia galopante. Lo que la convierte en una representación de los miedos de los norteamericanos hacia el mundo exterior acrecentados post 11-S (¡No se salvan ni los nenes de la endiablez!). Mas allá de eso, una de terror para arañar la butaca. ¡Atentos al cameo de Takashi! Calificación: 8

Historias de familia

Otro título que derrocha originalidad y personalidad. ¿Alquien conoce a los tipos que traducen los títulos originales de las películas al español para ir a cagarlos a trompadas? Yo solo conozco a uno que lo hace y lamentablemente es un personaje de "Macanudo" de Liniers.

Historias de familia (The squid and the whale - EU - 2005 - Noah Baumbauch)

Esta película puede ser vista como un subproducto del cine de Wes Anderson. Noah Baumbach, co-guionista de "Vida acuática", se mete de manera semi autobiográfica (tal vez único dato que justifica que la acción transcurra en los ochenta) con la familia disfuncional y lo hace con un tono y un uso de la música popular cercano, pero sin el diseño, el romanticismo, ni la emotividad que hacen únicas a las películas del director de "Los excentricos Tenembaum". "Historias de familia" cuenta la separación de los Berkman (Daniels y Linney, en dos grandes actuaciones) y como esto repercute en el crecimiento de sus hijos. Sin evitar caer en personajes arquetípicos: papá escritor y culto vs. amante de mamá, deportista y bruto. Con un humor por momentos efectivo, y por momentos bastante boludo. Y debatiéndose entre el genuino lirismo, como el de la nostálgica escena del calamar y la ballena (acuáticos que dan titulo original a la película) y la metáfora obvia: los cuatro miembros de la familia enfrentados en un partido de tenis. Lo que llama la atención de la película es la ingenuidad con que están construidas algunas situaciones. Ejemplo: una en la que el más grande de los joven Berkman gana un concurso ante una gran cantidad de gente haciendo pasar la canción Hey You (año 79´) de Pink Floyd como propia y nadie, nadie se da cuenta, ni siquiera su papi que se conoce toda la obra de Dickens y habla de Goddard. Transcurre el año 86´. Es Pink Floyd. Es The Wall. Esto a Wes no se le hubiese escapado. Calificación: 6

Hierro 3

Por fin se hizo justicia. Después de mucho tiempo de espera llega una película que de haber sido estrenada el año pasado –como debió haber sido- hubiese estado en la lista de lo mejor del año de mucha gente.

Hierro 3 (Bin-jip – Corea del Sur, Japón – 2004 – Ki-Duk Kim)

Seguramente Kim Ki-Duk para concebir esta película se dio un golpe similar al que sufrió el Doc de “Volver al futuro” para concebir la máquina del tiempo de su De Lorean. Es que "Hierro 3" tiene una originalidad tan superlativa que al verla uno no pude dejar de preguntarse ¿cómo carajo se le ocurrió al tipo algo así? Una película hecha a pura base de ideas y encima de las baratas, de esas que si a algún gil se le ocurren la realiza con una cámara de video digital y un par de amigos. Pero solo hace falta ser un maestro como Kim, quién acá consigue una de sus mejores películas. Sin la moralina religiosa, las lecciones punitivas sobre el sexo, ni la cruel y progresiva violencia que habitan en muchas de sus películas y con una magia, un humor y una poesía que no solo resaltan en su obra, sino también en todo el cine actual.

"Hierro 3" cuenta la historia de Tae-Suk, un tipo bastante raro y callado que se dedica a ocupar casas mientras los dueños no están, pero no en versión okupa, ni tampoco para robar o aprovecharse de estos, sino que utiliza sus propiedades sin que nadie se de cuenta en absoluto y a cambio arregla los electrodomésticos o rega las plantas. Y esto es solo el comienzo. Si el marxismo critica que quienes trabajan en el sistema capitalista no pueden aprovechar los bienes para los cuales producen, Tae-Suk le encuentra la vuelta. Pero Kim a pesar de develar las sombras que deja el sistema y presentar un personaje utópico, no se propone hacer una película política (aunque también lo haga, claro). Lo suyo es la epifanía, es recordar el carácter trascendental del cine y del arte y de cómo con imaginación se puede superar cualquier obstáculo, cualquier prejuicio. Hasta el prejuicio que tiene mucho público con el cine oriental, con el cine distinto.

Un película de lenguaje universal y fuera de todo convencionalismo, un cine que privilegia las imágenes por sobre las palabras (su protagonista no habla nunca), y por eso tal vez no halla mucho mas que pueda escribir para expresar su belleza. ¡Solo vayan a verla! Calificación: 10

El método

EL ODIANTE estuvo en el Festival de Cine Mar del Plata y "El metodo", que también se estreno comercialmente el Jueves, fue algo de lo que vio. Gusto, entretuvo, pero, pero...
El metodo (Argentina, España, Italia - 2005 - Marcelo Piñeyro)

Tanto en una corporación como en la trata de esclavos se debe distinguir a la institución del individuo. La esclavitud y la tiranía son monstruosas pero los individuos que participan en ella pueden ser seres maravillosos: bondadosos, amigables, buenos con sus hijos, hasta buenos con sus esclavos, interesados en otras personas. Como individuos pueden ser cualquier cosa. En su rol institucional son monstruos porque la institución es el monstruo.
.- Noam Chomsky en el documental "The Corporation" (Jennifer Abbot, Mark Achbar – 2003)

La película de Piñeyro nos enfrenta al gran monstruo del siglo XXI: Las corporaciones. Monstruos sin cara visible más que una marca, un símbolo y un slogan y que representan muchos de los miedos más significativos de estos días: explotación, ecología, burocracia. Desde ese aspecto, esta adaptación de la exitosa obra teatral “El metodo Gronholm” se presenta como una atractiva y actual propuesta y confirma el ojo del director argentino para el cine publicitario. La pena, es que hay unos cuantos problemas que no logra evitar. El primero deviene del inconveniente de trasladar una obra de teatro al cine. Piñeyro les encaja todo el tiempo la cámara en la geta a sus actores, los fotogénicos y vendedores Pablo Echarri, Eduardo Noriega, y Najwa Nimri (La protagonista de “Los amantes del círculo polar”. Una mina que siempre que aparece en pantalla coge.) y se concentra más en recordarle al público lo carilindos que son estos tipos que en trabajar con el espacio y movimiento cinematográficos. Esta bien que la historia plantea a unos personajes (7 aspirantes en puja por el mismo puesto de trabajo) encerrados en unos pocos ambientes a merced de una sádica corporación, cuya anónima identidad se esconde en el fuera de campo. Pero… ¿Cuántas grandes películas se han hecho con un grupo de tipos encerrados en un cuarto? “El ángel exterminador” de Luis Buñuel, “Entre el cielo y el infierno” de Kurosawa o la más actual y no tan prestigiosa “El cubo” pueden ser algunos buenos ejemplos de cómo usar el lenguaje cinematográfico bajo estas premisas. En el caso de “El método”, la película si se mantiene es por ser un interesante ejercicio de guión –que a pesar de algunos defectos- consigue lograr enorme tensión en el espectador. El segundo problema que surge, es el subrayado con el cual se busca criticar al monstruo corporativo. Mientras Noriega y amigos se pelean por un puesto de trabajo, transcurre en la historia -también fuera de campo- una protesta antiglobalización por las calles de Madrid. Recurso que marca la falta de sutileza y la idea que tiene Piñeyro de sus espectadores: un grupo de gente demandante de explicaciones innecesarias y anestesiada por los productos televisivos de Echarri y la cultura más mediocre.

Atención: A partir de acá se cuenta el final de la película.

El problema más molesto de todos se da en el final. Carlos y Nieves (Noriega y Nimri) están por triunfar en la selección de personal y tienen la oportunidad de elegir entre vivir una historia de amor o someterse a la corporación. ¿Quién gana? La corporación. Nieves es abandonada por Carlos y debe marcharse sola por una calle desolada y deshecha por las protestas, lo que parece ser un camino hacia el Apocalipsis mismo. No gana el amor. No gana el arte. Sino que gana la institución monstruosa. Los personajes se someten como Piñeyro se somete a la industria. Y ahora yo me pregunto ¿Dónde quedo eso de El amor es más fuerte que se predicaba en su “Tango Feroz”? Calificación: 4

Johnny and June: Pasíón y Locura

“Syd and Nancy”. “Henry and June”. “Johnny and June”...

Johnny and June: Pasión y locura (Walk the line – EU – 2005 – James Mangold)

Otra Biopija. Más de lo mismo, la única diferencia es que ahora le toco el turno a Johnny Cash. Si hay algo en lo que se ha confundido Hollywood en los últimos años es en globalizar la singularidad de personalidades bien disímiles en una misma manera de contar historias. Acá no falta infancia traumática, inicios con pobreza, ascenso vertiginoso a la fama, escándalos, problemas con drogas, infidelidades, y como final: la redención y el triunfo, esos happy endings que hacen de películas como estas un canto a la vida. Los biopics (Biographical Pictures) dejarón con el tiempo de ser un subgénero para convertirse en un genero y el problema que tiene “Johnny and June…” es el problema que tiene cualquier película cuando no supera la media propuesta por el genero: es más de lo mismo. En la entrega de los premios Oscars el presentador bromeo acerca de la película diciendo que esta era como “Ray” pero con gente blanca. Totalmente acertado, es como un deja-vu de “Ray”, y bien prolijita y cuidada en todos los rubros como aquella, también pensada para llevarse alguna estatuilla dorada. Y que Reese Whiterspoon y Joaquin Phoenix son buenos actores ya lo sabíamos de antes. El único interés de películas como esta es el interés que tenga cada espectador por la historia del retratado. ¡Sí! El personaje por arriba del cine. Calificación: 4

Syriana

Esto es a lo que se dedican los amiguitos George Clooney y Matt Damon cuando deciden hacer películas serias y comprometidas. Eso si, después seguro que lo llaman a Soderbergh y se mandan con “La gran estafa 3”. ¡Artistas de nuestro tiempo!

Syriana (EU – 2005 – Stephen Gaghan)

Stephen Gaghan es el guionista de “Traffic” + “Syriana” trata sobre los conflictos en oriente en torno al petróleo = “Syriana” es la “Traffic” del petróleo.

Elenco con muchos apellidos celebres y otros no tanto (pero que llenan el afiche) para interpretar a un grupo de muchos personajes que van desde la base, hasta la cúpula de la pirámide petrolífera. Si en “Traffic” el esquema coral abarcaba desde pendejas adictas al crack hasta jueces y traficantes millonarios, acá tenemos desempleados de yacimientos que se pasan a suicidas fundamentalistas, agentes de la CIA y ejecutivos de las grandes compañías. Un amplio abanico que le sirve a Gaghan para tratar el tema de manera abierta y critica y conseguir un guión complejo y rico. El problema es que con la intención de contar la historia desde la óptica de diferentes niveles sociales, termina sin permitir en el público una identificación con sus personajes y consigue una película fría y distante. Al igual que “Traffic”,Syriana” parece por momentos un documental ficcionalizado, y provoca un gran tedio del cual solo se puede reaccionar través de las imágenes de violencia que sacuden la pantalla.

Después de “Vidas Cruzadas” y “El jardinero fiel” el año pasado, parece que estamos frente a el state of the art de cómo llevar a cabo un thriller de denuncia social. Mucha cámara en mano (marca Meirelles o Iñaritu), encuadres cool, montaje con ritmo clipero (Con un manejo de las lineas de imagén y sonido muy Soderbergh), y música a lo Santolalla (entre lo moderno y lo autóctono, entre lo internacional y lo regional). Un cine medido e hipócrita que pretende hacer una crítica a décadas de supuesto fracaso político norteamericano en oriente a la vez que muestra como el mal y la culpa existen en ambos bandos. Lo necesario para conseguir nominaciones, lo insuficiente para irritar a alguien. Calificación: 4


Dicen por ahí

Tiempos de Oscars, tiempos de tratar con películas “serias”. Y como EL ODIANTE se caga en los Oscars, una película “no seria”.

Dicen por ahí (Rumor has it – EU – 2005 – Rob Reiner)

Comedia boluda yankee. De esas en cuyo afiche publicitario hay mucho color pastel y los actores sonríen recién salidos del solarium. Con un humor ingenuo, rancio y televisivo. ¿Cómo se le puede ocurrir a alguien que un portazo en la cara de un tipo todavía puede funcionar como chiste? No estamos en la década del veinte muchachos y la verdad que “Dicen por ahí” no hace reír nunca. Aunque… momento, la película se sale con las suyas y logra ser llevadera. Esto, por dos razones. Primero, el argumento. El personaje que interpreta Jennifer Aniston (A la que le sientan muy bien los treinta y pico. Ahora entendemos mejor a Brad Pritt.) se entera de que su padre tal vez sea otro, y de que ese otro no solo se acostó con su madre, sino también con su abuela y como si fuera poco, además le gusta a ella. Un verdadero lío generacional que logra seducir sugiriendo la posibilidad del incesto, limite que nunca se cruza pero con el que la película juega al borde. Y si, esto es Occidente y además no dirige Park Chan-wook. La segunda razón es la operación intertextual que propone la película con “El graduado”, aquella dirigida en 1967 por Mike Nichols y muy recordada por Mrs. Robinson y otras canciones de Simon and Garfunkel. No es una remake, tampoco un homenaje, ni del todo una cita. Sino que el guionista de “Dicen por ahí” hace que sus personajes sean los personajes “reales” en los cuales se inspiro la película de Nichols. Una idea bastante original que bien se le podría haber escapado a Charlie Kauffman. Lástima que los actores y el director no están a la altura de su trabajo. Jennifer Aniston nunca se entero de que se termino “Friends” y Rob Reiner lejos quedo de esa formulación de reglas para la comedia romántica contemporánea que es “Cuando Harry conoció a Sally”. Calificación: 5

Millones

Si van al videoclub y ven en las bateas una película en cuya portada sonríe un niño pecoso, ¡ténganle fe!

Millones (Millons – Inglaterra, EU – 2004 – Danny Boyle)

Típico de festival cine. Uno asiste a una seguidilla de películas buenas y quiere ver todas por que tiene la sensación de que se puede perder algo importante (Claro que también ocurre lo inverso con las malas). Tras ver “Millones”, pasa algo parecido. Uno tiene ganas de seguir viendo cine, porque sino ataca esa misma sensación.

“Millones” cuenta la historia de Alex, un niño obsesionado con la vida de los santos, que pretende donar a los pobres un bolso repleto de dinero que le cayo (literalmente) del cielo. Argumento que si lo materializa la Disney y lo protagoniza Haley Joel Osment desemboca en algo realmente apestoso, pero que si cruzamos el Atlántico y lo dirige Danny Boyle, huele muy distinto. Por lo menos, de entrada, sabemos que contamos con dos fuertes: muchas ideas y un gran soundtrack. Y en “Millones” las ideas están en tal cantidad y las imágenes están acompañadas por los acordes de The Clash y Muse (Y no Coldplay como usaría el compatriota Winterbottom en la mediocre “Codigo 46”).

Si bien aparenta una fábula infantil sobre los valores y la niñez, es ante todo una película enérgica y ecléctica, un festival de recursos narrativos capaz de contagiar todo tipo de sensaciones. En una de las escenas más hermosas, Alex arma una casa con cartones al costado de una vía, para que cuando pase el tren, esta se sacuda como si fuera un samba. Por un lado una escena auto referencial que nos conecta con “Trainspotting” y por otro, una escena con la cual Danny Boyle parece dejar claro cual es su intención, poner al espectador frente a un veloz torrente que lo sacuda para todas direcciones. Y “Millones” funciona por momentos como entretenimiento infantil, como comedia, o como película de suspenso y siempre es efectiva por que se propone contar de las maneras más diversas e imaginativas escenas que pueden pasar desapercibidas en cualquier otra película y solo ver sus primeros o últimos cinco minutos alcanza como muestra.

Claro que tal apuesta por momentos confunde al espectador, la historia se desvía y no queda claro cual es cuentito moral que propone ¿el dinero debe circular o fluir como el agua? ¿el dinero destruye la infancia? La verdad es que no queda fácil y para didactismos nada mejor que los finales de “He-Man”. Y si bien la película busca la epifanía y nunca la alcanza de manera absoluta, sí logra emocionar y bastante.

Ahora a volver al videoclub y a indagar, que “Millones” da ganas de ver más cine y uno no sabe cuantas películas se le pasaron en el 2005 que realmente valen la pena. Calificación: 8




El ataque del dragón blanco

Una de las últimas noticias rutilantes del mundo del espectáculo: “U2 recaudó más de USD 255 millones en 2005”. ¡Que bueno que no voy a colaborar a la noble causa de estos irlandeses hipócritas! Ahora, en EL ODIANTE, una editada directo en DVD que vale la pena ver.

El ataque del dragón blanco (Fei hap siu baak lung – Hong Kong – 2004 – Wilson Yip)

Esta película funciona como sátira perfecta de los wuxia (genero de espadachines chinos) de qualité y for export que representan “El tigre y el dragón”, “Héroe” y “La casa de las dagas voladoras”. Lejos de la solemnidad y todas las otras características que consiguen nominaciones a los Oscars de estas últimas y con un humor anárquico y repleta de anacronismos. Para el director Wilson Yip, China imperial es lo que para los creadores de “Corazon de caballero” o “Shrek” Europa medieval, un contexto donde pueden confluir elementos diversos de la cultura pop actual y así consigue las más divertidas combinaciones. En la escena más delirante de la película, una anciana transmite sus “poderes” a Dragón Blanco (Cecilia Cheung) a la manera que se ve como en Windows se transmiten archivos de una carpeta a otra, ¡sí! con el dibujito de unos papeles-archivos pasando de una cabeza a otra y una barra de progreso abajo. También hay chistes con Mac Donalds, tratamientos de colágeno y un video clip a lo Mtv con mosh incluido. El único problema de la película es que hacia su mitad se concentra en narrar el romance entre Dragón blanco y un espadachín chino ciego (No es Zatoichi) que amenaza con asesinar a su novio. Ahí pierde el ritmo y si bien el crecimiento del amor entre los dos personajes tiene buenos momentos, las expectativas que uno se hace desde el principio no llegan del todo a cumplirse.

Mas allá de eso, al igual que “Kung-Fusión”, estrenada el año pasado, esta es otra demostración de la frescura, originalidad y locura del cine oriental, características muchas veces solapadas por los bodoques de Zhang Yimou y todas las otras que los distribuidores tanto deciden comercializar en occidente. Calificación: 7

El juego del miedo 2

Aquí la primera critica de EL ODIANTE publicada en la Revista HACIENDO CINE. ¡Hasta Cahiers Du Cinema no paramos! Y a partir de ahora, cada película con su puntaje.
El juego del miedo 2 (Saw 2 - EU - 2005 - Darren Lynn Bousman)
Jigsaw, el asesino que mata sin matar –más precisamente elabora maneras para que sus victimas se suiciden- regresa para reclamar un lugar en el podio de los asesinos más famosos del cine, aquel que comparten Hannibal Lecter, Michael Myers, el macanudo de Jason y tantos otros. Esta vez, amplifica el juego y encierra a un grupo de personas en una casa repleta de trampas mortales, algo así como una cruza entre “El Cubo” y la casa de El gran hermano. El desconocido Bousman, arengado por algún productor oportunista, aprovecha un guión pre hecho y lo adapta como continuación de la exitosa y rentable predecesora del 2004. Este apuro se traduce a una evidente torpeza y lo que en la primera era rebuscado y original, acá es inverosímil y ridículo. Carente de buena puesta en escena y capacidad para generar climas, la película busca contagiar alguna sensación en el espectador solo a partir del diseño de los métodos de Jigsaw, de sadismo y desmesura dignos del terror oriental, y así logra algún buen momento. Aunque todo, opacado por un final imposible.
En sintesis, esa clase de Secuela que destruye todo lo bueno que tenía la primera. Calificación: 3

Madagascar

¿Por qué esta película inaugura la temporada 2006 de EL ODIANTE? Bueno… fue la más vista durante el 2005 y sirve para pensar sobre el estado actual del cine.

Madagascar (EU – 2005 – Eric Darnell, Tom Mc Grath)

2005 fue un año en que la convocatoria de las salas cayó tanto a nivel mundial como nacional. Entre los culpables de este fenómeno tenemos a los DVDs y sus Home Theathers (Que hacen del living un cine), la piratería en todas sus variantes (Ahora los reproductores hogareños hasta leen DVX = 5$) y en el caso de nuestro país, la eterna crisis económica (Muy lindo Village Caballito, pero… ¿por qué mierda $12,75 una entrada?). Aunque ha quedarse tranquilos, ante panoramas llamativos como este siempre están los que piensan que las salas nunca van a morir, por que acudir a estas no solo representa el acto de ver películas, sino algo más grande y que tiene ver con otra cuestión. Asistir a una sala de cine con sus proyecciones de fílmico puede representar una cita pre garche o una excusa para terminar en Guerrin con amigos, no importa, lo que muchos piensan es que siempre tienden a sobrevivir como salida, como evento, como encuentro, o mejor aún… como rito. ¿Pero que pasa cuando películas como “Madagascar”, “Chiken Little” y “Harry Potter” lideran la taquilla con sus millonarias cifras? Se ilumina otra tendencia, y es que el cine corre el riesgo de convertirse solo en un paseo infantil o adolescente. Algo así como una calesita o cualquier otra atracción en un parque de diversiones.

Y “Madagascar” se parece bastante a una calesita, tiene mucho color, animales bobos, da vueltas y cada tanto regala una mínima sonrisa a manera de sortija. Con el boom del cine de animación por ordenador (¡Joder!), el cual exploto hace unos años con “Shrek”, es obvio que se vendrían películas hechas con poca inteligencia y el apuro de ganar millones. “Madagascar” no tiene lo que tan bien supo hacer Pixar, trasladar los conflictos humanos a juguetes, monstruos o bichos, sino que acá el principal conflicto es que un león deje de comer carne. Se presenta como una película de escape y se destruye con un giro ridículo y arbitrario (El zoológico decide liberar a sus animales y llevarlos a sus lugares originarios. !¿Qué?!) y encima a sus personajes no se les entiende lo que hablan en su afán por meter chistes para grandes y chicos, menos si se escucha doblada al castellano. Las citas pop, obvias. Las canciones, horribles.

Lo peor de la película no son sus características, sino su éxito, que anuncia que vendrán películas de animación más feas todavía. Y esto ya lo sabemos todos, que sea lo de las mas visto no significa que sea buena.


Las mejores películas del 2005

Y El ODIANTE no podía ser menos. Aquí las mejores películas del 2005, o mejor aún, las películas que más me gustaron, las que más me emocionaron y disfrute.

TOP TEN 2005

1) Oldboy (Park Chan-Wook)
2) Entre copas (Alexander Payne)
3) La guerra de los mundos (Steven Spielberg)
4) Tiempo de valientes (Damian Szifron)
5) Millon Dollar Baby (Clint Eastwood)
6) Un santa no tan santo (Terry Zwigoff)
7) King Kong (Peter Jackson)
8) Vida acuática (Wes Anderson)
9) La casa de cera (Jaime Mollet-Serra)
10) Un año sin amor (Anahí Berneri)

Elección difícil, mucho quedo por ver y la calidad de estrenos fue poco satisfactoria. Mucho de lo mejor lo vi en festivales o DVD. “3-Iron”, “A wayward cloud”, “Breaking News”, “Last Days” y “El corazón es engañoso sobre todas las cosas”, son algunas de las películas que habrían peleado en el ranking de haber sido estrenadas comercialmente. Como viene ocurriéndome hace cuantos años, el mejor cine sigue viniendo de oriente. Las revelaciones son de allí: Park Chan-Wook y Tony Jaa.
Otras películas para rescatar: “Los Rompebodas”, “Dark Water”, “Adictos al sexo”, “El aura”, “Bob esponja la película”, “Alexander”, “Charlie y la fábrica de chocolates”.

El ODIANTE promete más para este 2006.

King Kong

Otro veranito con una de Peter Jackson en cartel. ¡Que bueno que se haga costumbre!
En EL ODIANTE… King Kong, por el nuevo Jackson rey del pop.

King Kong (EU / Nueva Zelanda – 2005 – Peter Jackson)

¡Si! King Kong es una película con un mono gigante, pero también todas estas ocho maravillas:
1) Una película sobre la historia del cine, y como este arte se impuso en los 30´ y llevo a la debacle a los espectáculos de variedad teatrales.
2) Una impresionante y precisa reconstrucción de época. Con una apertura músical que describe de una manera genial la vida de Broadway de aquella época.
3) La historia de un director de cine obsesionado con terminar una obra grandiosa. Mitad parodia Orson Wells (¡Sí, y Jack Black lo hace muy bien!), mitad alter ego de Jackson.
4) Una relectura de “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad. Otro viaje que lleva a un grupo de gente hacia un lugar inhóspito donde el hombre permanece en estado primario.
5) Un filme de aventuras que recupera la tradición clásica del género.
6) Una historia de amor con bizarre love triangle y zoofilia incluida.
7) Cine Catástrofe
8) Y también, claro, una remake de King Kong del 33´

¡Demasiado! Jackson se excedió un poquito. Juntó y juntóa lo bestia Todo en King Kong es de la magnitud del mono. Si el afiche lo muestra peleando con un Tiranosaurio, en la película se pelea contra tres. Todo se rompe, todo se muestra, Jackson no se privo de nada. Y a partir de este engolosinamiento se puede notar a un director todavía inmaduro que provoca el avasallamiento en su público. Despues de la segunda hora, al momento q capturan a Kong, uno ya no quiere más y sabe que faltan los biplanos volando sobre el Empire State. Una sobredosis de cine. Como con “El Señor de los anillos”, esta parece ser otra obra definitiva, con intención de abarcarlo todo y no dejar nada para los demás. Un montón de temas se tocan, pero ninguno con profundidad, ninguno de manera única. Pero la verdad es que poco importa, Kong es entretenimiento puro, el mejor cine de espectáculo, estupenda en cualquier rubro (¡Y basta de los boludos que critican la película solo por los efectos especiales!), con una narración implacable que no se pierde ni por un momento de ser efectiva en todas las líneas que plantea. Un viaje vertiginoso que exige sentarse y disfrutarse.

Pero para la obra maestra falta un poco. Y para alcanzarla, habría que pedirle a Jackson que se mesure un poco, que controle su hambre, o en otras palabras, que controle su terrible pasión por el cine. ¿Esta bien eso?

Una historia violenta

Despues de unas cuantas semanas de digestión en las cuales se debatieron el fanatismo por el director, las influencias de las positivísimas críticas que recibió la película en todos los medios y el verdadero sentimiento que me produjo al verla, aquí va…

Una historia violenta (A History of Violence – EU – 2005 –David Cronenberg)

Cronenberg es uno de los directores con filmografía más coherente en las últimas décadas y “Una historia violenta” no parece estar exenta de esa coherencia. Eso hace que cada uno que conozca la compleja obra del canadiense, dude ante cada escena de la película y se pregunte cuanto más nos quiere decir con cada una de sus imágenes. Un tópico siempre presente en este autor, es el peligro ante las transmisiones virosicas, algo que puede llevar a pensar que, entre otras cosas, la película nos habla de la violencia como virus. ¿Es cierto esto? Muchos han encontrado esta lectura en la película. Y es verdad, desde un principio la película parece tomar ese rumbo. En la primera escena, unos asesinos cometen un cruento crimen en un motel y se trasladan al pueblo del protagonista Tom Stall (Viggo Mortensen), amable dueño de una cafetería y padre de familia. Allí, intentan continuar con una cadena de robos y asesinatos, pero Tom Stall, los detiene con violencia, una violencia que luego continua en una escalada de enfrentamientos con la mafia. ¿Y qué es esto? ¿Violencia como virus o simplemente una progresión clásica de sucesos? Otro tópico: la percepción alterando cuerpo y ser humano. Tom Stall es victima de la violencia, la percibe, y esto trae como consecuencia una dicotomía en su personalidad: Tom Stall y Joey Cusack, asesino implacable de la mafia de Filadelfia, conviviendo en el mismo cuerpo. Pero esta película de Cronenberg no nos deja lugar a la duda, a la ambigüedad, a planteamientos sobre identidad. Tom Stall es Joey Cusack y solo debe matar a los malos para acabar con un conflicto que se presentaba como más profundo. Y mejor no buscar lecturas sobre genética o violencia en E.U. por que el debate puede ahondar y la cosa sigue sin cerrar.

“Una historia violenta” es una película de precisa puesta en escena y una gran dirección de actores. Con el manejo del lenguaje clásico (¡Como gusta a críticos el uso de códigos de western!) Cronenberg vuelve a demostrar que le pueden tirar cualquier pelota y el tipo se las va a arreglar para hacer un par de jueguitos. La violencia de la historia tiene un registro personal, cercano al comic y con primeros planos a lo “Irreversible”. Ed Harris consigue un insuperable personaje de matón que carga en el rostro pasado y presente de Stall/Cusack y los minutos de William Hurt son exquisitos. Aunque a esta altura… ¿A directores con décadas de experiencia y prestigio como Cronenberg, se les puede pedir menos que esto? Seguramente menos sería una decepción amplificada por el apellido. Ustedes deciden: si una gran película, o solo una buena película sobrevalorada por el corpus de obras previas del director. Yo ya me decidí, y la verdad es que me quedo con la riqueza del Cronenberg de “Videodromo”, “Crash” o “eXistenZ”, por nombrar solo algunas.


El muelle

Calle Lavalle. Cine Electric. 2 películas continuadas X 5$. Venta de milanesas en la entrada. Los pies se apoyan en el respaldo del asiento delantero -si hubiese una fuente dentro de la sala también nos lavamos las patas en ella-. Dos personajes tambaleantes ingresan con una botella de agua mineral llena de un líquido que nos es agua mineral. El cine se transforma en el conventillo del Rafa DiZeo. Mientras tanto, en la pantalla…

El Muelle (36 Quai des Orfebres – Francia – 2004 – Olivier Marchal)

“Fuego contra fuego” a la francesa. Duelo de titanes entre Daniel Auteuil como el bueno y Gerard Depardieu como el malo. Buena plata invertida, puesta en escena correcta, fotografía con predominancia de azules y grises, y un guión efectivo. Siempre con la atención puesta en los dos actores más convocantes del cine francés, el resto solo acompaña y cumple. Todo tan cuidado y solemne que aburre un poco bastante, sobretodo en las partes que el guionista mete la pata.

El cine de género francés nunca fue de lo más atractivo, y el que llega a estrenarse en las salas de nuestro país, menos todavía. Y esta película tiene la desventaja de ser del tipo comercial que busca imitar modelos y estrategias de marketing del cine norteamericano. ¡Sí! La remake gringa se estrena en el 2007.

Abandonada la sala, es más divertido el recuerdo del Electric con sus borrachos bebiendo y peleando, antes que el recuerdo de esta buena película.

Last Days

Después de un fin de semana muy agitado que empezó con Nine Inch Nails el Jueves pasado y termino con “Wild Boys” de Duran Duran el Sábado a las cuatro de la mañana, que mejor que dedicarse a una película sobre rock. En EL ODIANTE, la última de Gus Van Sant, inspirada en los últimos días de Kurt Cobain. ¡Ya se consigue en DVD!

Last Days (EU – 2005 – Gus Van Sant)

Sí la actitud contestaria fue una de las características que sirvió a Sid Vicius para erigirse como una de las figuras centrales del rock de la década de los setenta, a Kurt Cobain le alcanzo con su espíritu genuino para lograr lo suyo en los noventa. Capaz de contagiar la sensación de que era un artista autentico en una década donde todo se estaba yendo al demonio, con Mtv y el resto de las corporaciones devorando todo, terminando con el rock.

2005, el Estadio Obras ahora se llama Estadio “Pepsi Music”, y en vez de tener “Rock hasta que se ponga el sol”, tenemos “Personal Fest” (¡La concha de su madre! Ni siquiera vendían una lata de cerveza.). La pesadilla que anunciaba Naomi Klein en “No Logo” parece alcanzar su perfección. En este contexto, Van Sant llega con "Last Days". Eludiendo mostrar el desborde de giras, peleas entre miembros de la banda, sobredosis y demás lugares comunes de las películas rockxplotation que tanto pueden agradar a los grandes estudios, y acercándonos una obra única e intimista que busca conectarnos, a partir de sus imágenes, con el autentico Cobain.

Su tratamiento de tema y forma es muy cercano al de "Elephant", tal vez por que ambas películas tratan de las dos tragedias más significativas e inexplicables de la cultura joven norteamericana de los últimos años. Acá no tenemos búsqueda de quienes ni porques, sino a un artista contemplativo que mira absorto, de cerca y de distintos angulos, lo que el mundo todavía no puede entender. En un plano de casi cinco minutos tenemos a Blake –el pseudo Cobain- calentándose en el medio de la nada ante un fuego improvisado, en otro al mismo meando ante un paisaje imponente y en otro en una zapada capaz de poner la piel de gallina al espectador. Imágenes hipnóticas que tienen la primera meta de darnos al artista en momentos genuinos, lo mismo que Kurt Cobain buscaba con cada una de sus canciones.

Con grandes aciertos, como tener a Kim Gordon (Bajista de "Sonic Youth", una de las madres musicales de Nirvana) dando consejos maternales y también con algunos defectos, como las gratuitas escenas homosexuales entre dos de los personajes cercanos a Blake, con las que Van Sant parece querer confirmarnos que es un tipo jugado. "Last Days" peca de ser un seguimiento del Cobain perturbado, ascético y escapista, de los momentos culmines y en esa exposición de sus afectaciones puede llegar a aburrir (Hay que decir que tanto balbuceo rompe por momentos las pelotas) pero más allá de eso, es ante todo, una película fiel al espíritu de uno de los artistas más grandes de lo últimos tiempos.

Recordar a Cobain, hace pensar que vamos hacia el 2006 y todavíano no tuvimos a un rockero de su talla, y lo más triste es que “Coldplay” es lo único que parece acercarse al podio de los 2000. ¡Mierda! ¿Qué esta pasando? Seguramente seguirán apareciendo verdaderos músicos de rock, y con ellos verdaderos cineastas como Van Sant, para acompañarlos.

El Sr. y la Sra. Smith

Harto de escuchar cuanto recauda la nueva de Harry Potter, vamos a despotricar un poco contra el cine yanquee.

El Sr. Y la Sra. Smith (Mr. And Mrs. Smith – EU – 2005 – Doug Liman)

Otra película pensada en cuestión de números y farándula. “El señor y la señora Smith” tiene una de las peores características del cine de Hollywood: no hay cinco minutos de la película que no sean absolutamente predecibles. Todo por una simetría pelotuda que plantea que si en una escena le pasa algo al Sr., lo mismo le tiene que pasar en la otra escena a la señora. El trámite empieza bien, en algo que parece ser lo que Woody Allen nunca puede lograr, combinar los conflictos existenciales de una pareja con otros géneros, por ejemplo, una película de acción. Pero esto no es más que pirotecnia y explotación del romance entre las dos personalidades más guapas del mundo. Hay identidades ocultas tras los personajes y se pierde la oportunidad de dar la mínima sorpresa, de generar el mínimo suspenso. Encima le juega en contra tener a “Mentiras verdaderas” atrás, y más cerca todavía a “Los increíbles”. La belleza de Angelina Jolie ya aburrió. ¿Y dónde esta Doug Liman con sus películas indies? Suerte que tenemos a su amigo Vince Vaughn para otorgar, auque sea, un momento simpático. En esta basura que es otra demostración de lo mediocre que es la vida de los norteamericanos, que a todo tiempo necesitan generar ficciones en donde sus personajes, oculten tras su aparente cotideaneidad, la identidad de un agente secreto o un asesino profesional.

¡No Smith!... ¡Schmidt!

El transportador 2

Y como ya es costumbre, EL ODIANTE nos trae lo mejor del cine de autor. Siempre atento a las nuevas vanguardias, y a lo que viene desde los festivales más prestigiosos del mundo. En otras palabras, el cine que hay que ver. Esta vez, con una película ideal para ver con tu novia.

El transportador 2 (Francia, EU – 2005 – Louise Leterrier)

A Frank Martin (Jason Statham) le colocan una bomba bajo su inmaculado Audi, la cual descubre por el reflejo en un charquito de agua. ¿Como zafa el pelado? Acelera a fondo, se manda por una rampa, hace girar su auto a 180 grados, y cuando lo tiene dado vuelta saca la bomba, dos segundos antes de que explote, con un gancho colgado en una, grúa, ¡Ah, eso no es todo! Luego vuelve al piso sobre las cuatro ruedas sin que él ni su auto sufran un solo rasguño. Esta es la clase de películas que desafían la credulidad del espectador en cada escena, la clase que piden una suspensión de la racionalidad para dejarse llevar por el puro entretenimiento. Repleta de desmesura y ridiculez, pero siempre divertida y nunca inverosímil por los códigos que se plantean desde su precuela. "El transportador 2", como ya implica su nombre, es puro movimiento, pura adrenalina.

Una sola de las escenas narradas alcanza para que cualquier mujer la descalifique. Es que estamos frente a una película bien machista. Dosis pornográficas de violencia, devoción por los autos, y minas que entregan fácilmente. Un espectáculo tan físico como el fútbol o el boxeo, donde el cuerpo, sobre el todo el musculoso, juega su lugar central.

En relación a la primera parte, esta sube la apuesta con más explosiones y objetos volando por ahí, aunque mucho mas grasa y no tan bien filmada como la primera. Por un lado confirma la impericia de los franceses para filmar acción (A excepción de algunos momentos de Luc Besson) y el virtuosismo oriental para coreografiarla (Cory Yuen, el responsable.). Esto no es más que otra “pistol opera” donde lo que importa no es el contenido, sino la forma. O que coreografía se puede lograr con objetos tan cotidianos como un par de sandías, una manguera para incendios o una cortina. Y ahí reside su bondad, en la capacidad de transportar lo cotidiano, lo ordinario, a otro nivel.

Tiempo de valientes

Sala concurrida, muchas risas y aplausos al final de la proyección. Buen tiempo con EL ODIANTE… “Tiempo de valientes”.

Tiempo de valientes (Argentina, 2005, Damian Szifron)

En tiempos menemistas, Suar podía llevar a cabo “Comodines” y terminarla con la explosión brutal de un galpón y persecuciones de autos (¡Por Dios! Se acuerdan que en la última persecución los dos autos eran iguales. ¡La automotriz sponsor solo prestaba coches del mismo modelo!). Es que Suarosky y su método de producción tienen la convicción de que la magnitud da nivel, -y sino miren lo que hizo con “La noche del Diez”- que si lo argentino tiene la capacidad de emular el industrial yankee, tiene calidad. Por suerte, su paisano Szifrón piensa muy distinto. “Tiempo de valientes” aparece como la revancha del cine argentino frente a películas como “Comodines” o otras como las de”Mojarrita y Delfín”. Una comedia policial buddy-buddy, bien hecha, con calidad de verdad (es decir, no solo en la producción), una película popular que sabe conectarse con el público sin faltarle el respeto, capaz de lograr excelente taquilla y permanencia sin necesidad de caer en vicios televisivos o reventar un galpón o camión.

Szifrón conecta con el cine norteamericano más comercial, pero lo hace trabajando en relación a las convenciones genéricas, parodiando sus argumentos, sus situaciones (No por nada suenan los tambores de la Fox al comienzo.). Como lacónicamente define la critica publicada por Clarín, la película es una cruza entre “Arma mortal” y “Analízame”, que además apila innumerables citas pop empleadas con enorme efectividad. El personaje de Peretti aparece colgado de una montaña como Tom Cruise en “M.I.: 2”, y su esposa señala: “Estaba a dos metros del piso”, o en otra situación no le creen a este que no tenga una doble vida al mejor estilo Schwarzenegger en “Mentiras verdaderas”.Un juego que hace trabajar al espectador medio sin nunca caer en lo obvio. Y si bien, la trama y el humor mira con atención las formulas y modelos Hollywoodenses, no se deja de lado la identidad nacional. Szifrón se ríe de la institución policial argentina, de su corrupción, burocracia, y pereza. En una escena, en segundo plano, un agente de guardia chatea por msn, un chiste buenísimo (aunque no lo parezca.) que demuestra la postura frente a la policía y la atención que estimula “Tiempo de valientes” en el público. Es difícil encontrar película comercial argentina que aproveche de tal manera la puesta en escena y trabaje el humor a tal grado de sutileza y detallismo.

La tapa de una revista que se puede encontrar ahora en los puestos, proclama a Peretti como el actor del momento y no están errados (¡Ricardito, a compartir el podio!). La precisión con que el actor y el resto del elenco –Luque, barbaro también- manejan los tiempos en cada situación, hacen que hasta el chiste más pelotudo y repetido cause gracia. ¿Cuantas veces nos contaron el chiste del borracho en el cine? Montones, hasta en otra Buddy-buddy reciente, la “Bad boys 2” del inefable Michael Bay, esta la misma situación y es patética. Acá la tenemos con un porro y es enormemente efectiva. Todo apoyado en la inteligencia de Szifron capaz de sacar provecho hasta en el lugar más común.

Y pensar que “Tiempo de valientes” es solo puro entretenimiento y nada más, es un error enorme. Mas allá de ser una película imprescindible para el crecimiento y la confianza del cine argentino es una toma de posición frente a la mediocridad nacional. Como bien los valientes de la película todavía tienen la fe de que se pueden hacer bien las cosas dentro de la policía, Szifron y su película creen y demuestran que los tiempos pueden cambiar. Que se puede hacer algo comercial, de calidad, y taquillero sin tener que acudir a la jeta de Franccella y sin tener que dejarse caer en la canallería que abunda por nuestras tierras. La convicción de que haciendo las cosas bien se pueden lograr buenos tiempos.

Wallace y Gromit, La batalla de los vegetales

EL ODIANTE parado frente a cartelera de complejo cinematográfico y a tiempo para ver “Wallace y Gromit: La batalla de los vegetales”. ¡Rápido, vamos por ella!... (Cinco minutos más tarde) ¡La puta madre! Viene doblada al castellano. Bueno… no esta tan mal, Gromit no habla.

Wallace and Gromit: La batalla de los vegetales (Wallace and Gromit in the Curse of Were Rabbit – Reino Unido – 2005 – Nick Park, Steve Box)

Se apagan las luces. La función comienza con un cortometraje horrendo en animación 3-D que tiene como protagonistas a un grupo de pingüinos retardados, derivados de la película “Madagascar”. Por suerte acaba pronto y pasamos a la atracción principal. El asfalto de la calle donde vive Wallace brilla empapado por el rocio, la nariz de plastilina de Gromit deja ver una huella dactilar humana de los animadores. Hay textura, hay corporeidad. Animación 3-D generada por computadora y Claymation (Técnica de animación cuadro a cuadro con figuras creadas a partir de algún material moldeable como la plastilina. Esto quiere decir que moco también vale.) puestos en contraste. No hay dudas, el Claymation es una experiencia mas humana y más cinematográfica. El celuloide deja apreciar los matices y las superficies de cada uno de los materiales usados para crear el mundo de “Wallace...”, y lo más importante, tiene una atmósfera única, que merece ser proyectada. En cambio “Madagascar”, “Shrek” o cualquier otra de las hechas en 3-D, son artificiosas, parecen lucir igual, todas brillan de la misma manera, sea en dvd o cine. Cinco años de trabajo costo realizar “Wallace…” de 85 minutos de duración, y la verdad, valió la pena.

La película continúa las aventuras de los dos personajes que encabezan el título, un inventor disparatado y su perro mascota, los cuales ya habían tenido vida en tres cortometrajes previos. Ambos, llevan una relación casi matrimonial, y sino presten atención al rol de Gromit, aunque ¡ojo! todo desprovisto de cualquier rasgo de zoofilia. Una película bien sanita, que reafirma el didactismo vegetariano que ya existía en “Pollitos en fuga”, la anterior película de Nick Park. Pura exaltación de la verdura. Uno la ve y dan ganas de comer pepinos y calabazas gigantes. Verdura que en este caso funciona como movilizadora de la trama, ya que Wallace y su compañero se dedican a cuidar las cosechas de las plagas, –más específicamente conejos- en un pueblo obsesionado con ganar el premio Zanahoria de Oro al mejor vegetal. Y si bien el título en español sugiere otra cosa, no se trata de un ejército de papas y batatas de plastilina peleando entre sí. ¡No se confundan!

Como pasaba en los cortometrajes, (Si no los vieron, se acaban de editar en dvd zona 4) los originales y rebuscados oficios e inventos propuestos por Wallace, lo complican todo. Tan particulares, que abren un juego que no se agota en alternativas y permite las situaciones más disparatadas. Tenemos un aparato que lobotomiza animales, un conejo/hombre lobo, y vegetales transgénicos del tamaño de los personajes, imagínense todo lo que puede suceder. Nick Park y Steve Box tienen muñecos en sus manos y los ponen al servicio de una ilimitada imaginación, juegan como jugaría un niño, a la vez que trabajan con la disciplina y la seriedad de un adulto. Y así, consiguen una aventura tan grande como el lapso que llevo su realización.

Considerando también el estreno de “El cadáver de la novia”, Octubre definitivamente fue el mes claymation, y que lindo hubiese sido en vez de ver ese corto horrendo de los pingüinos Madagascar, poder ver “Viaje a Marte” de Juan Pablo Zaramella (Para los que no lo conocen es el responsable de la presentación de "Indomables", el ex progrmama de Pettinato.) en pantalla grande y así poder reunir lo mejor de la animación local y la extranjera.





La casa de cera

Elecciones 2005. Las más abúlicas, intranscendentes y alimentadoras de nihilismo que se recuerden. Sin fútbol el Domingo, que mejor que refugiarse en el cine, y por suerte, EL ODIANTE dio con una de las sorpresas del año… “La casa de cera”

La Casa de Cera (House of wax – Australia, EU – 2005 – Jaume Collet-Serra)

¿Se puede hacer una buena película de terror con un elenco de actores jóvenes y carilindos (¡Y que encima incluye a Paris Hilton!), con una banda de sonido que necesita promocionar a la nueva sensación del New Metal (My Chemical Romance y yo que se quién más, en este caso) y con un argumento más que trillado? La respuesta es: vean La Casa de Cera.

La película larga desde un lugar muy común en el género, un grupo de personajes deben tomar un desvío en la ruta y terminan, por decirlo de alguna manera, en la boca del lobo. Argumento que sirvió desde la genial y minimalista “Detour” (E. Ulmer, 1945) hasta “La Masacre de Texas” modelo 2004, estrenada también este año. Pero lo que convierte a “La casa de Cera” en una sorpresa, no son su premisas, sino su notable puesta en escena, su pulso narrativo, su desfachatez para mostrar crueldad y sadismo. La primera escena que vemos es un almuerzo de una familia a la cual no se le ven los rostros, o más apropiado, a la cual la cámara decapita. Los niños se ponen rebeldes y los padres contestan con brutalidad hasta que se rompe una máscara de cera. Mas allá de narrar sobre la condición de los asesinos, la escena plantea un enigma, nos mete en un clima perturbador y hasta se da el lujo de citar a “Que paso con Baby Jane” (Referente que luego se hace explícito). Y nada de lo que después sigue esta exento de virtuosismo y lucidez. Cera que chorrea, una joven que intenta gritar pero no puede por que sus labios están pegados con La Gotita, un árbol que sacude sus hojas ante la ventisca que trae el hedor de una pila de cadáveres (Luego de enfocar las hojas moviéndose, la cámara baja y toma a un personaje que juega Fútbol americano. Con ese movimiento hasta se puede decir que se siente el viento en la cara.). Estos son solo algunos de los elementos capaces de contagiar sensaciones corporales, de involucrar al espectador al máximo, y como consecuencia, capaces de provocar terror.

Como un colmo de los cirujanos plásticos, los asesinos de la película tratan de conservar el estado de los cuerpos cubriéndolos de cera, y lo mejor, estando aún las personas vivas. Con semejante vicio, la película obviamente no se priva de mostrar grandes dosis de violencia, que aunque estilizada, siempre pensada en función narrativa. Las muertes están bárbaras, y la mejor y más brutal de todas es la que sufre Paris Hilton, como si el director le diera el gusto al espectador de que su ojo vengue la malcrianza y estupidez de la rubia. Encima el asesino registra en video digital el cadáver de la Hilton, formato con el cual la mina consiguió celebridad. ¡Vamos que unos cuantos saben de que hablo! Todos en el pueblo al que conduce el desvío son cadáveres hechos muñecos de cera tamaño natural, y esto desde el año 1962, dato que sabemos gracias a que en el pueblo todavía se proyecta en el cine “Que paso con Baby Jane” de Robert Aldritch. ¡Fíjense con que inteligencia esta usada la cita! Y si hay algo en lo que realmente es fuerte “La casa de cera”, es en su capacidad de crear situaciones entre cuerpos vivos y cadáveres, bandos esenciales y entre los cuales transitan todos los personajes del genero de terror, que acá se fusionan y confunden dando lugar a las más ingeniosas escenas.

Si el año pasado fue “El amanecer de los muertos”, la gran sorpresa del terror norteamericano de este año es “La casa de cera”. ¡Siempre se puede hacerlo bien!


Danny The Dog

Paso el 17 de octubre, Día de la lealtad peronista. ¡Feliz San Perón para todos! Y que mejor en esta ocasión que dedicarse a un verdadero exponente del cine popular. En EL ODIANTE, la nueva de Jet Li… Danny The Dog (¿Por qué garcha no doblaron esta vez el titulo? ¡Esta bien! Es verdad que Daniel El Perro suena a lider sindical o cantante de cumbia.)

Danny The Dog (Francia, EU, Reino Unido – 2005 – Louis Leterrier)

Hay algo con lo que hay que terminar, y es con ese pensamiento de que un buen actor es solo aquel que llora frente a la cámara, o aquel que puede interpretar a un hemipléjico o a un retrasado mental. ¿Acaso un actor como Mike Myers, capaz de componer seis personajes en una película o otros como Jackie Chan que arriesgan su pellejo con sus destrezas no tienen mérito? ¡Basta de Robert De Niro y Sean Penn! Ahí tienen Días de Furia, y a De Niro que hace años que no para de hacer películas impresentables.

Danny The Dog trata sobre un tipo criado como perro de pelea que desea convertirse en ser humano, pero además de eso, es una película pensada para humanizar el aura de Jet Li. Una película con la cual el astro nos quiere decir que no solo es un chino que puede tirar patadas, sino que además es un buen actor y además un ser humano. La primera muestra ya la habíamos tenido con Heroe. Por eso es que en Danny The Dog no faltan primeros planos con lágrimas o de emoción ante la escucha de un piano. Una consecuencia del menosprecio que muchas veces sufren actores como Li por gran parte del público y la critica.

Así es que tenemos una de artes marciales con pocas dosis de piñas y entrenamientos sin creatividad, que busca la solemnidad del melodrama para creerse mejor entre las de su género. Aburrida y carente de emociones, con un Jet ya no tan rápido y habilidoso aunque con un estilo de combate original formado acorde al personaje. Y si bien hay algunos aciertos como la pelea en la piscina y la familia freak que bien funciona como lugar de adaptación para Danny, la película deja deseando mucho más.

Si quieren a Jet Li "pasión popular" y en su salsa, recomiendo una serie de películas de la etapa Hongkonesa que, aunque pasarón por el filtro de Miramax, merecen ser mas vistas que DTD y se editaron en video: Testigo de amor (Remake de El Guardaespaldas, ¡Sí! De esa con Kevin Costner y Witney Houston), The Legend (Tanto la 1 como la 2) y Batalla de honor (Con Michelle Yeoh y las escenas mas demenciales.)

Espanglish

EL ODIANTE fue al Oktoberfest. Micro de ida, en un primer plano, una novia huye en caballo, eso quiere decir que proyectan Novia Fugitiva. Mejor dedicarse a la lectura. Phillip Dick aguarda en el bolso. Micro de vuelta, algo más reciente, proyectan Espanglish, con el Adam -cabeza de huevo- Sandler. A pedido de mis compañeros/as de viaje, aquí nos dedicamos a ella.

Espanglish (Spanglish – EU – 2004 – James L. Brooks)

Mucamita empieza a trabajar a tiempo completo en casa de adinerados y surgen vínculos afectivos con sus patrones. ¡Argumento telenovelesco si los hay! Lo primero que se viene a mi cabeza es Grande Pá. ¿Será por que tal vez uno era parte de los 50 puntos de rating que ostentaba el unitario? La génesis, muy probablemente, La Novicia Rebelde. Encima acá, la muki (Interpretada por Paz Vega, aquella a la que Julio Medem le metió la cámara por todos lados en Lucia y el sexo.) es una mexicana que escapa con su hija de la miseria de su país para encontrar el bienestar en ¡Obvio! el paraíso Yanquee. ¡Otra que la cumbre de las Américas!
Una comedia sin timing ni para un solo chiste, acartonada, reaccionaria y por si fuera poco, larga. Téa Leoni está pésima, después de esto va a costar que alguien se vuelva a calentar alguna vez con esta mina. Y que nadie diga que esta es otra película de Adam Sandler, por que no lo es, él solo puse lo jeta en ella, tal vez confundido por algún premio Oscar ganado por James L. Brooks. Sandler tarda en entrar, y por sobre todo, no tiene lugar en los ambientes cerrados y claustrofóbicos de la película para desplegar su humor corporal y la furia latente que habita en todos sus otros personajes. Llamativo: el cheff que encarna (Otros de los nuevos ricos, nos dice Brooks) tiene los valores del Darín de El Hijo de la novia. ¡Vaya influencia la de Campanella!
Victima Sandler y victima Paz Vega, quién aterrizo en Hollywood como un avión estrellado por que el productor no supo conseguir a Penélope Cruz para el papel, en una película que es para ver una tarde al pedo, por televisión, doblada al castellano, y viendo tres programas más a la vez. O en su defecto, para ver en un micro de la línea Chevallier en la vuelta a Buenos Aires, sin poder dormir.

Los rompebodas

¿Quién no se colo alguna vez en fiestas para comer, beber y divertirse sin gastar un centavo? En "Los rompebodas", Owen Wilson y Vince Vaughn, lo hacen por profesión.

Los rompebodas (Wedding Crashers –EU – 2005 – David Dobkin)

Stiller, Sandler, Ferrell, Wilson o Vaughn son solo algunos de los apellidos que hacen que uno deposite confianza en la comedia norteamericana. Saben jugar en equipo en sus películas, es decir, protagonizan, secundan, son villanos o se prestan para algún cameo de ser necesario, y además, se nota que realmente sienten la comedia. La disfrutan, por más que ella no les de premios ni prestigio, más que algún pote de pochocho dorado de los MTV Movie Awards. A diferencia de otros, que salen en búsqueda de directores y proyectos “importantes”, caso Tom Hanks o Robin Williams. Esa complicidad y esa genuina pasión por la comedia, hacen que a películas como "Los Rompebodas", uno asista a verla con amigos y salga con la sensación de que estuvo en una verdadera fiesta.

En otro gran exponente de la comedia americana contemporánea, “El triunfo de los Nerds” (Título original: “A night at the Roxbury”), Will Ferrell y Chris Catan proponen que la gente, en vez de hacer colas eternas en la calle para entrar a una discoteca, haga la fiesta en la calle y que el que quiera pasar haga cola dentro de la discoteca. En definitiva, pretenden una extensión y democratización de la fiesta. Lo mismo que pretenden Wilson y Vaughn, dos solteros y eternos adolescentes que se dedican a colarse en una maratón de casamientos con el objetivo de comer, emborracharse y levantar mujeres. Actividad por la cual reemplazan hasta vacaciones y fiestas navideñas. Contrariamente a como pasa en mucho del cine norteamericano conservador en el que se defiende de maneras imposibles la institución matrimonial, ellos predican la ruptura del lazo y la celebración de la vida. Lo que le otorga una visión moderna sobre el matrimonio y el sexo. Es que “Los rompebodas” no solo es una comedia delirante y efectiva, sino que además, es una valiosa película.

Casi todo, transcurre alrededor de fiestas. Es que la intención de estos tipos, es embriagarnos y hacer que la diversión nunca se acabe. Y con este ajetreo nunca estuvo mejor la simpática verborragia de Vince Vaughn –tal vez en su mejor papel en comedia-, y Owen… bueno, Owen solo tiene que poner la cara. Encima, como broche, lo tenemos a Ferrell haciendo de un rompebodas que descubre que es más fácil levantar minas en funerales. Mientras termino esta nota, llego la noticia de que falleció Dom Adams, y con ella una declaración de el mismo en la que asegura haber sido feliz por que el único objetivo en su carrera había sido hacer reír al público. ¡Gracias Owen Wilson y Vince Vaughn por seguir con su trabajo!



Llamada perdida

Otra de Takashi Miike directo al DVD. ¡Que no pase desapercibida!

Llamada perdida (One Missed Call / Chakushin Ari, Japon, 2003, Takashi Miike)

En los últimos años no ha surgido otro director que halla conseguido tantos fanáticos en nuestro país como Miike. DVDs importados, VCDs, DVX, proyecciones en festivales y ciclos, y las eufóricas recomendaciones boca en boca, le han alcanzado para conseguir celebridad entre la cinefilia local. Y lo mejor… sin que nunca se estrenará alguna de las películas de su infinita filmografía, oficialmente en nuestras salas. ¡Como me gustaría ver cuantas estrellitas le pone algún diario como Clarín y saber que opinan de él críticos como Anibal Vinelli!
Como consuelo, y aprovechando el buen momento internacional del género japonés, SBP edita “Llamada perdida”. Lamentablemente, un Miike en su faceta más comercial y menos atractiva. Se nota que algún productor lo tomo del hombro y le dijo (en versión criolla): “Takashi, necesito que me hagas alguna en la onda “The ring”, pero por favor… ¡careteala un poco!” El resultado: la versión celular de “The Ring”. En un ingenioso y a la vez rebuscado argumento, los personajes reciben una llamada a sus móviles, emitida por ellos mismos en el momento en que van a ocurrir sus muertes, justo al día siguiente. ¡Que nunca me pase! Una verdadera demostración del agotamiento que empieza a sufrir el J-Horror, donde por supuesto, no faltan maldiciones y fantasmas de mujeres con pelo largo y sucio. Algo que es tan marca de fábrica, como el puñal en el Gialli italiano.
Actores jóvenes y una puesta en escena cuidada y publicitaria, lejos de la anarquía formal que caracteriza a Miike. Una película oportunista y mediocre, que a pesar de todo, además de conseguir un par de buenas sacudidas, regala un gran momento: La muerte de uno de los protagonistas en un programa de televisión que esta saliendo al aire. Una escena que además de estar muy bien filmada, representa una vuelta de tuerca a las reglas del terror -genero en el cual la muerte ataca a los personajes en ámbitos privados y de escasa presencia- y logra enorme inestabilidad en un espectador que ya no tiene un lugar seguro.

Por suerte, a manera de redención y para confirmar la demencia, en su siguiente película: “Zebraman”, Miike bardea a “The ring” en una delirante escena donde satiriza a Sadako y su ritual. La edición en DVD apesta. ¡Ni siquiera una mínima entrevista al realizador como pasaba en la edición zona 4 de “Audition”! ¿A ver para cuando el estreno de “The Happiness of Katakuris" o "Ichi The Killer”? ¡Hay tantas!




Ong-Bak: The Thai Warrior

Haber visto esta película por décima vez me impulsa a escribir algo sobre ella. Se consigue en dvd, se consigue por ahí. Una de artes marciales como las que no se ven hace tiempo.

Ong-Bak: The Thai Warrior (Tailandia – 2003 – Prachya Pinkaew)

“Bruce Lee fue el primero. Jackie Chan llevo todo a un nuevo nivel. Después fue Jet Li. Y ahora…” Este es el slogan con el que abre el trailer y la verdad no exagera. Ong-bak, es ante todo, la carta de presentación del gran discípulo de las artes marciales: Tony Jaa. Un nuevo astro que esta dando que hablar y seguramente dentro de poco pase a las grandes ligas. Dominador del estilo Muay Thai (Algo así como “muerte tailandesa”) y con gran formación de acróbata. Tony Jaa no usa dobles, cables, ni efectos generados por computadora, nos aclara otro slogan.

La película aparece como un balance entre la vieja escuela de artes marciales y la nueva. Con el realismo de las películas de Bruce Lee o Sonny Chiba y el humor y el vuelo de las de Jackie Chan o Jet Li. Y tiene la virtud de llegar al momento en que tal vez la formula de estos últimos se este gastando. Ong-bak no elude ni por un momento todos los lugares comunes del género, pero… ¡Que importa! Esto es una épica de destreza física y esta filmada como los dioses. Con repeticiones futboleras de las proezas de Tony, y personajes elementales, pero de enorme atractivo visual. Entre ellos el jefe de los villanos, un viejo paralítico que habla con un micrófono en la garganta al estilo del siniestro hombre tras el vidrio de Mullholland Drive o el “Oso grande”, un bruto luchador yankee que provoca a Tony diciéndole: “los tailandeses son todos cobardes, por eso sus mujeres trabajan de prostitutas en nuestro país” (Se imaginan la paliza que se come).

Y sí… películas como esta son la respuesta a mucha de la mediocridad de las películas de acción norteamericana y a los culos pesados de los nacional B Steven Seagal y Jean Claude Van- Damme. En Ong-Bak hay grandes persecuciones, grandes enfrentamientos (lo mejor: la lucha de estilos en la escena del bar) y acertadas dosis de humor (A cargo del celebre comediante Tailandés Petchtai Wongkamlao) , pero por sobre todo hay riesgo, hay huevo. Como comparar una banda de verdadero rock and roll con alguna prefabricada para MTV. Tony Jaa pega, con los codos, con las rodillas, con lo que sea. Su estilo es único, virtuoso, increíble y esta preparado para convertirse en leyenda. Si la ven en dvd, no se pierdan los extras. ¡Quiero más Tony!



La noche del diez

¡Harto de Maradona! La noche del diez, en diez.

La noche del diez (Canal 13, Lunes 22 hs.)

1. Reality Gol. La tensa relación con CLAUDIA, el amor por sus hijas, la salud de su padre. Todo es una exposición del ámbito privado de MARADONA. Casi toda su vida se sabe. DIEGO es parte de nuestra familia. Es el más grande hermano. El programa bien se encarga de esto y otros medios la siguen (90% Grupo Clarín). Esto es maradoxplotation. Y como dijo CHARLY GARCIA en el cuarto programa, al respecto: “La gente sabe más de nosotros, que nosotros”.

2. Una experiencia religiosa. Canonizado por el Nápoles, la Iglesia Maradoniana y millones de fanáticos, DIEGO ya es una presencia divina en la tierra. Teniendo en cuenta esto, no es una locura pensar “La Noche del diez” como un rito religioso. Compárenlo con una misa. Tenemos las ofrendas: camisetas autografiadas, libros y hasta un premio Carlos Gardel. Canciones que celebran la existencia del Dios. Pasando por la lectura del evangelio maradoniano, en donde el crack relata parte de su obra mesiánica, generalmente algún gol antológico. Para llegar hasta la comunión con el cuerpo futbolístico de Dios, ese futbol-tenis que tal vez constituye el momento más divertido del show. ¿No será demasiado?

3. ¡Vote a Moria! En tiempos de cobardía y demagogia, es común que el programa sea un desfile de chupa culos. Cualquiera que pise el astronómico estudio, no hace más que tocar al DIEGO y decir con su más brillante sonrisa: “¡Ay! Pero que bien que estas”. Seguramente, el programa en donde los invitados más subestimados están en relación al conductor. No importa lo que haga o diga el astro, todo es palabra santa. Que lindo sería que existan personalidades como DALI, capaces de cagarse en cualquier inminencia. Seres humanos capaces de dar cuenta a DIEGO que después de todo es humano y hay veces que mea fuera del tarro. Lamentablemente hay que decir que lo que más cerca de eso tenemos es MORIA CASAN, quién le critico el desprecio público hacia su no reconocido hijo.

4. Vergüenza ajena. “Color esperanza” a duo con DIEGO TORRES, VALERIA MAZZA elogiando la moda de Ona Saez (Versace se acabo con el menemismo. ¿Queda claro no?), un pico con ANDREA DEL BOCA. La lista puede ser muy larga. Estos son algunos de los momentos del programa capaces de hacer que el espectador no quiera ni ver. Entre tanta falsedad y ridículo uno es hasta capaz de retorcerse espasmódicamente en su sofá.

5. A jugar en equipo. El programa se vende como argentino al palo. Con una identidad de país construida solo a partir de estrellas deportivas o del espectáculo. Un programa que celebra solo el suceso individual, en un país de todos contra todos.

6. La cara de Dios. Este es el show del más grande, por lo tanto todo tiene la magnitud que debe tener. Tenemos el estudio más grande y luminoso, capaz de ser tomado desde bien arriba (donde habitan los dioses) y recorrido como una pelota de futbol. La pantalla más grande, el público más grande, 0 km que se dan con llave en mano y en vivo. Y por supuesto, los más grandes auspiciantes. Se sobrecarga al televidente, por que el interés esta puesto en la grandeza de todo y nada puede desentonar.

7. Yo quiero a los Rolling Stones. Y si la grandeza es una de las premisas, no pueden faltar los más grandes invitados acompañados de los más grandes corzos. El máximo exponente del tenis argentino, la máxima estrella de la telenovela, el más grande cantante látino. Bueno… también fue FRANCELLA che. Tan excesivas las personalidades, que poco terminan importando. ¿Y a quién vamos a invitar al último programa en el Luna Park? ¿A MICK JAGGER? El gran problema será no defraudar al espectador.

8. Como un partido. DIEGO recalca que es como volver a jugar al fútbol, y en cada programa gana y golea. Que brillante idea la de este “genio” SUAR (Si se hubiese dedicado al comercio textil ya sería dueño de todo Once), convocar al seguramente único capaz de derrotar a TINELLI y SUSANA. Y lo mejor, es que da carbón para alimentar el motor del 13. Por que esto es tan como el fútbol, que se habla al respecto durante toda la semana. Y no sorprendería que dentro de no mucho, hasta algunos vendan “La noche del diez” en una serie de dvds coleccionables.

9. Sobre héroes y tumbas. CHARLY GARCIA y MARADONA lograron sus primeros greatest hits en los setenta y hace décadas que son las máximas estrellas de rock de nuestro país. En un país con estancamiento cultural y de todo tipo… ¿no será necesario un recambio de héroes? ¿Es saludable la sobre exposición e insistencia en MARADONA? Definitivamente los argentinos esperamos al mesias (¡Pobre MESSI, lo que le toca!), alguien capaz de recuperar años de mediocridad y colocarnos ahí arriba nuevamente.

10. ¿Y después?
Todos queremos al DIEGO, y hay que decir que como conductor no anda nada mal. Tiene buen léxico, derrocha simpatía y carisma nunca le falto. ¿Pero que pasará después de esta nueva sobredosis de éxito? ¿Habrá recaída? ¿Estarán ahí SUAR y todos sus invitados? Por que los astros, astros son, y su lugar es en el firmamento.


Mas allá de la muerte

Otra con ROBBIN WILLIAMS huyendo de la comedia para meterse en proyectos más seriotes. ¿Se acuerdan que en películas como “Hook” no quería crecer nunca? Ahora lo tenemos en una de ciencia ficción.

Mas alla de la muerte (The final cut - Canada / Alemania - 2004 - Omar Naim)

“Mas allá de la muerte” es una de esas películas de ciencia ficción que transcurren en un futuro cercano. Tan cercano e incierto, como para disimular la falta de presupuesto y la vaguedad del diseño de producción. En ese futuro, es común que muchos individuos lleven un chip en la cabeza, capaz de grabar todo que ven y oyen desde el momento mismo de su nacimiento. ¡Error! Los seres humanos no tienen los sentidos desarrollados al nacer como para hacer foco en el rostro de sus padres como sí lo hacen las subjetivas de la película. Ni tampoco el ojo tiene la capacidad de hacer correctos primerísimos primer planos, algo que es puramente cinematográfico ¡No importa! Olvidémonos de eso. Al morir, el chip se extrae y los recuerdos se editan en una especie de película de vida o “remembranza”, como la llaman, que sirve de testimonio post-mortem.

Alan Hakman (ROBBIN WILLIAMS), es un prestigioso montajista (Escasos montajistas como protagonistas, tenemos en la historia del cine) de estas remembranzas, y la cosa se pone complicada cuando ve en una las imágenes de que contiene un chip, algo que no debía ver. ¡Sí! Muy predecible. El sistema se vuelve contra quién lo controla. Y más predecible aún si uno conoce algo de la obra de PHILLIP K. DICK, a quién el desconocido OMAR NAIM más roba. Y sino, a buscar relaciones entre esta película con “El vengador del futuro” o “Minority Report: Sentencia Previa”, por nombrar solo dos adaptaciones de DICK al cine.

La película empieza bien, generando preguntas alrededor de temas como la percepción y la memoria, temas muy caros al universo de DICK. Pero el libanés NAIM, entre ambicioso y pretendidamente original, lo descontrola todo, plagando el relato de desviaciones. Se propone hablar de invasión a la privacidad, identidad y cualquier otro tema que se le cruzo. Entre las cuestiones que poco importan, tenemos una historia de amor totalmente intrascendental y fea entre WILLIAMS y MIRA SORVINO, y una liviana contienda entre los partidarios y enemigos de las remembranzas, quienes alegan que las remembranzas no hacen más que mentir, distorsionando la memoria de los individuos y la historia. Un planteo un poco ridículo. ¿Por que no mienten también los documentales, biografías o cualquier otro recorte sobre la vida de cualquier individuo?

Lo que se vendía como una de ciencia ficción se torna cada vez más en un thriller mediocre, en el cual se pierde interés con cada cambio de rumbo. Y esto ayudado de un montaje álgido y carente de ritmo. Una película sobre montajista, a la que le falta un buen montaje. Pero lo que realmente molesta es que el personaje de WILLIAMS es capaz de cortar y borrar hasta el abuso sexual de un padre con su hija en una de las remembranzas. Un verdadero delincuente, capaz de negar lo peor con tal de terminar su trabajo. El cual es editar películas a partir de las cuales re recuerde bien a los muertos, por más que estos hallan sido unos hijos de puta. Encima el director pretende que le tengamos lástima. Y si por lo menos la película no se auto mutilara, ocultando la parte oscura y más interesante de los personajes, la estaríamos recordando mejor.