Click, perdiendo el control

En EL ODIANTE lo nuevo del "cabeza de huevo" Adam Sandler.

Click, perdiendo el control (Click - EU - 2006 - Frank Coraci)

Si los personajes de Sandler vivieran en la Argentina, fácil es imaginarlos colgados a un para avalancha los Domingos o insultándose con un colectivero en una esquina. Poseedores de una furia latente como producto de una fuerte insatisfacción y en la espera al primer click para ser manifestada. Si en Happy Gilmore era un palo de golf, o en La mejor de mis bodas era un micrófono, en Click el instrumento para canalizar toda esa emoción reprimida es un control remoto universal -pero entiéndase universal en un sentido más literal- lo que le permite al nuevo personaje de Sandler, un arquitecto workholic al que no le alcanza su tiempo, manipular su vida como si fuera una pantalla de televisión. Si bien la película no parte de las premisas mas originales y se sirve de un argumento en donde la realidad se combina con las reglas y posibilidades de los formatos audiovisuales –algo ya explorado por Búster Keaton, Woody Allen o películas como The Truman Show- la gracia reside en el agregado de todas las posibilidades que ofrece el DVD. Sandler no solo puede poner en pausa o adelantar en fast foward el mundo con su control remoto, sino que además puede saltar a capítulos, acceder al menú de su vida o hasta poner una banda de audio con comentarios. Y esto sumado a grandes dosis de un humor escatológico y desenfrenado hacen de Click una de las comedias sandlerianas mas divertidas de los últimos años. El problema esta que con el correr del relato el guión empieza a molestar con ciertas incoherencias. ¿Por qué el remoto permite avanzar pero no retroceder? Esta es solo una de las preguntas que encuentran respuesta en el tono aleccionador y melodramático con el cual la película se propone cerrar. Hacia el final la comedia se tiñe de drama y la moralina conservadora se hace clara: el éxito y el dinero no es lo principal, “ante todo la familia”. Esperemos que esto no sea el comienzo de un Sandler preocupado por que sus películas tengan otra importancia. ¿O acaso alguien quiere otro Robin Williams? Calificación: 6

Mondovino

Esta semana me paso lo que ya mas de una vez en lo que va del año: querer ir al cine y terminar en el videoclub alquilando un par de DVDs. Lo único que me interesaba en todas las salas de Belgrano era Tarnation, que se exhibe en DVD y faltaba una hora para el comienzo de su función, y Volver, a la cual pensaba ir a ver en otro momento con acompañante. Lo demás ya lo había visto hace semanas o era resabio de vacaciones de invierno o eran películas que no incentivaban a pagar una entrada. ¿Pagar casi 10$ por un Chabrol deslucido o por otra de animación mas? No. Si ser cinéfilo infiere ir a salas de cine bastante seguido pues bien, con toda honestidad, me cago en la cinefilia. Cada vez me cuesta más ir al cine.

Por esto no me queda otra que acercar el comentario de una película que vi hace un tiempo en una privada con unas cuantas copas de vino, la cual además, se exhibe actualmente en cines.

Mondovino (Argentina, Francia, Italia, EU – 2004 – Jonathan Nossiter)

Cualquiera que conoce sobre la globalización sabe que este proceso tan discutido produce una erosión en las identidades individuales en pos de una identidad global. Algo que afecta a comidas, vestimentas, cine... en fin, a las poblaciones y su cultura, lo que también incluye por supuesto al vino, móvil de este documental. El director Nossiter, trata ágilmente y con mucho humor esta problemática y lo que ya es mucho, sin un tono globalifóbico ni catastrófico. El problema es que trata un conflicto global a partir de un conflicto bastante burgues, lo que provoca un poco de distanciamiento. Paso a explicarme. Lo que hace la película es colocar en un rincón a los productores chicos, tradicionales, artesanales, responsables de vinos mas personales y en otro rincón a los productores grandes, masivos, industriales, responsables de terminar con la personalidad de cada vino con el objeto de llegar con sabores estandarizados y accesibles a un público más global. Ahora bien, lo que se discute desde cada bando es si una botella que vale “200 Euros” debe mantener tal sabor o no. Ok, no solo que miles de niños se mueran de hambre en Africa es un problema, sino que esto también, además no hay que ignorar las grandes implicancias que tiene. Pero: ¿Cómo no sentir un poco ajena esta película cuando uno acostumbra a tomar (con suerte) vinos de 5$ y 10$? (¡Valderrobles! ¡Michel Torino! Ustedes saben de que hablo) La hipótesis es buena, no el objeto que se toma para el estudio. Todo esto me hizo pensar en, por ejemplo, Supermercados DIA y sus góndolas repletas de productos DIA donde uno puedo encontrar salchichas DIA que cada vez tienen menos gusto a salchichas y tienen más gusto a DIA. Y también me hizo acordar a algo que leí no hace mucho por ahí, de cómo las galletitas Melba habían perdido su gusto robusto, amarguito, absolutamente personal y se habían convertido en una galletita dulce mucho más suave y fácil de llegar a cualquier paladar. En fin, problemas con el sabor más cercanos a nuestra cotidianeidad.

Otro punto, si hay algo que no debe ser un documental es ser manipulador. Que a un personaje para dejarlo como al villano lo coloquen hablando en off mientras en pantalla se muestra una cara de un perro bulldog gruñendo o una gorra del FBI, no esta bien. Que el público decida quién es el villano y quién no, es un documental, no un policial. Entre esos villanos que elige señalar Nossiter hay un critico de vinos que influye en la deformación de la identidad de cada viñedo. Y que ese critico sea uno de los malos de la película es algo con lo que no estoy de acuerdo. El critico puede ser cómplice, pero la culpa recae principalmente en un sistema que no permite el dialogo con otros críticos y en una industria y un público absolutamente esnob que hacen modificar el vino hasta que le guste a este hombre. Esto sería como echarle la culpa a un critico de cine por el hecho de que Hollywood cambie sus películas al gusto de sus reseñas (algo que nunca va a pasar).

En una entrevista leí que todos estos elementos que pueden resultar manipuladores, Nossiter los incluyo para hacer de la película una comedia “humana”. Ahora yo me pregunto: ¿Existe la comedia no-humana? No importa, mas alla de todos estos puntos, Mondovino es una película ante todo alegre, actual, necesaria y que toca un tema que de cualquier manera merecía la re- pena ser tratado. Merece ser vista. Calificación: 6

16 calles

Como suele pasar ultimamente, lo mejor de la semana lo vi en DVD. En estos días llego a los videoclubs en zona 1, Brick. Una especie de policial negro y universitario que, si bien no es una maravilla, reboza de personalidad y tiene la cualidad de ser de esas películas que dan ganas de ver más películas. Además viene como una de las nuevas sensasiones del cine independiente americano y entre otras cosas tiene a Lukas Hass (el nenito de E.T.) como un villano al que le falta un pedazo de gamba. Nada más. ¡Busquenla! A continuación, el policial mediocre, el que sí pasa por cines.
16 calles (16 blocks - EU - 2006 -Richar Donner)
El más de un kilómetro y medio al que alude el titulo es la distancia que deben recorrer de la Gran Manzana Neoyorquina un detective venido a menos, rengo y alcohólico -personificado a tono por el hecho mierda Bruce Willis- y su protegido testigo –el verborragico y por momentos insoportable Mos Def- para llegar a salvo a una declaración en tribunales. No solo eso, sino que también es la distancia que deben recorrer para lograr su redención en la sociedad. Lo último del director de La profecía y Superman versión Christopher Reeves, es un policial por demás predecible y convencional, con argumento muy similar al de Ruta suicida de Clint Eastwood y otras tantas dentro del genero policial. Una película que en principio presenta cierto riesgo, mostrar a villanos pertenecientes a una policía de Nueva York no exenta de corrupción (Institución que parece intachable después de su heroico papel, junto al cuerpo de bomberos de la ciudad, jugado en el 11-S), y que tiene como tema central la dificultad de la gente con antecedentes penales para reinsertarse en la sociedad americana. Claro que con el correr del relato esta policía sale bien parada y el tema “importante” no hace más que perjudicar una narración que no logra ni una sola escena atrapante. Una muestra de la actual decadencia de algunos directores de genero como Donner (Otros: Pollack, Mc Tiernam) y la falta de cintura de esos héroes de acción como Willis, que tanto nos hicieron vibrar en décadas anteriores. Calificación: 5

Piatas del Caribe 2: El cofre de la muerte

¡Alegría! Con esta película logre compartir una función con un grupo de seis amigos, algo que no me pasaba desde hace mucho tiempo. Con picada y hasta fichines previos. ¡Bienvenidos a las vacaciones de invierno!

Piratas del caribe 2: El cofre de la muerte (Pirates of the caribbean: Dead Man´s Chest – EU – 2006 – Gore Verbinski)

Cine de aventuras a la manera clásica, algo que no abunda y por lo tanto es bienvenido. Hasta hay un calamar gigante en clarísimo homenaje a Julio Verne y sus 20.000 leguas de viaje submarino, un clásico de clásicos. Además dirige Verbinski, un tipo que viene en ascenso (desde este blog se insiste: alquilen The Weather man, es de lo mejor del año), otra de las razones que hacen de esta película una agradable propuesta. Ahora... ¿qué paso? Se supone que esto es entretenimiento asegurado. Bien, mas de uno se aburrió en unos cuantos tramos. ¿Por qué? Primero y ante todo atrás de esto esta la Disney y se nota el calculo vil y ambicioso de una de las compañías mas voraces y sanguinarias (Si, si, los mismos que producen Bambi 2). Por lo tanto la película esta llena de vueltas y vueltas. El guión es de una dilatación de situaciones insoportable por algunos momentos, guión con el cual se nota la intención de enganchar a todos a la manera Matrix o El señor de los Anillos, con una segunda parte que te deja esperando la tercera. Además, ¡es la fucking Disney!, hay piratas y monstruos, son todos guachos, pero los que mueren son extras o sino los resucitan. Cero crueldad. Poco erotismo. Todo rosita. Falta que hable algún animal o aparezca el ratón Mickey con un parche en el ojo. Segundo, Verbinski es bueno y ha demostrado su integra calidad de profesional, pero el muchacho no es Spielberg (La escena de la isla de los caníbales es muy Indiana Jones, pero lejos esta de la inventiva de esta), tampoco es Tim Burton (El interior del barco del villano Davy Jones es muy burtoniano pero a la vez también le falta un montón.) como para hacer de la película algo mas que entretenimiento. Tercero, Jack Sparrow pasa de ser carismático a ser un monigote. Tercero bis ¿Quién me dijo que aparecía en pantalla Keith Richards (En quién se dice Johnny Depp se inspira para componer a su pirata)? ¡Me quede mas de dos horas esperándolo!

En fin, una película entre buena (me tiro más a buena) y regular. Ahora sí, ir al cine e ir con un buen grupo de amigos suma puntos a cualquier película. Calificación: 6

Siete, el número equivocado

Los hijos mogolicos de Tarantino presentan una película que ya se puede conseguir en el videoclub...

Siete, el número equivocado (Lucky Number Slevin – EU – 2006 – Paul McGuigan)

La influencia de Tarantino con su irrupción hace ya mas de una década ha tenido resultados positivos y otros absolutamente negativos. Una buena muestra de esto último son las películas del Guy Ritchie y también este policial pretencioso y pasado de vivillo al que no se como se presto un elenco que incluye a Bruce Willis (¡No Bruce! ¿Pensabas que te ibas a meter en otra Tiempos Violentos?), Morgan Freeman, Stanley Tucci y el ¡Sir! Ben Kingsley. Puro cliché: padrino mafioso que si te equivocas en el nombre te manda a ejecutar, asesino a sueldo de palabra justa, apostadores que creen poder salvarse con un número, todos con sus diálogos “inteligentes” y sus toques cool con los cuales el guionista quiere dejar claro a cada minuto lo listillo que es. Y todos, combinados en una trama que apuesta a sorprender con sus giros pero lo único que termina haciendo es mostrar lo mal que se pueden hacer las cosas cuando realmente uno no la tiene clara. Nomás con las escenas engañosas y las contradicciones de los personajes alcanzan para que esta película se deje de tomar en serio. Que quede claro que con verse Yojimbo de Kurosawa y un par de películas más no alcanza. Para ser un Tarantino hay que pelarse el orto en el videoclub. Por suerte me la pasaron en DVD. Ahora si quieren ver algo bueno les recomiendo del mismo director, en su etapa previa a zarpar para Yankeelandia, El gangster (Gangster No. 1). No tan canchera, con el plus del british taste y la actuación con la que Paul Bettany (Para los que no lo conocen: el medico compañero de Russell Crowe en Capitan de Mar y Guerra) se hiciera conocido. Calificación: 3

Bañeros 3, Todopoderosos

Aquí una colaboración Quepelotudo. Un comentario sobre la película en cuestión mucho mas desacartonado y sentido que cualquier otro comentario que se pueda leer por ahí.

Me tomare la libertad de colaborar con El Odiante comentando una pelicula que seguramente él nunca comentara.
Bañeros 3, Todopoderosos (Argentina - 2006 - Rodolfo Ledo)
Se apagan las luces, aparece el cartelito de argentina Sono Film con la musica tipica, empieza la peli. Gino, Emilio, Paco... "¡aguante brigada z, aguante bañeros!" Paolo en su camion pintado con aerosol "re looooco" y sus frases al estilo "loco, ¿nadie tiene un incienso?", y eso. Y Guille, Guille Francella en una lancha, muy gracioso. Luciana Salazar y Pamela David, divinas. Y tres nuevos bañeros, que por mas que hayan hecho programas de discutible (lease baja) calidad en tv son graciosos. ¿o acaso Emilio alguna vez hizo alguna maravilla en tv? ...Podría haber estado buena,
¿porque no lo estuvo?
El primer punto a considerar es que las peliculas anteriores de Bañeros eran malas, echas a los pedos, dobladas para el ojete, sin argumento, con planos largos, feos y sin ningun valor cinematografico. Eran películas hechas para que vaya la gente al cine, pase el rato, pague la entrada, no piense, se cague un poco de risa y se vaya a su casa contenta. Pero tenían algo, no se que es, algo que hizo que 17 años despues la gente todavía quisiera una secuela de esas películas de mierda. A pesar de contarme entre ellos, no se explicar que es ese "algo", lo que si se, es que Bañeros 3 no lo tiene. Bañeros 3 es una película mala, pero no tan mala para convertirse en buena como las originales. Bañeros 3 pretende tener una linea argumental. Bañeros 3 pretende tener correccion tecnica, con travellings, excesivos rebotes de luz y explosiones bien hechas, y la música... ¡por dios, la música es horrible! Y Emilio convertido en una especie de Patiño pedorro. De los asquerosos personajes de Freddy, De la Rua (De la Ruaaaa!!!!), Bianchi y Pergolini, el único que le sale bien, (y bastante) pero como que no era el lugar para demostrarlo. Y este pequeño hecho revela la verdad, si el titulo hubiera sido "la pelicula de No hay 2 sin 3" hubiera sido mas coherente, mas digno. pero claro, eso no vendía. entonces le mezclaron con la brigada, pero sin tener nada de la brigada. Le metieron bañeros, a pesar de que en la playa estan 15 minutos. La pusieron a Luciana Salazar y a Pamela David, que ni siquiera muestran mucho el culo y ni se pelean entre si. Es mas, ni aparecen en la misma escena. Ni van al casino. No entiendo que quisieron hacer, pero lo que les salio, no es Bañeros 3. ¡Haganse un favor! Si les agarran ganas de verla miren de nuevo la 1 o la 2, hagan de cuenta que esto nunca existió como lo voy a hacer yo. ¡Mentasti, la puta que te pario!

Superman Regresa

¿Alguien esperaba con ansías la vuelta de este héroe? El ODIANTE definitivamente no.

Superman regresa (Superman Returns – EU – 2006 - Bryan Singer)

Para ser franco, nunca me intereso el personaje de Superman. Creo que tiene un problema que bien define Umberto Eco en su Apocalípticos e Integrados: es un héroe sin adversario, y por lo tanto sin posibilidad de desarrollo al cual se añade que, por estrictas razones comerciales (y también psicológicas), sus aventuras son vendidas a un público perezoso. Un público perezoso como el que prevee Hollywood para esta película y el tsunami de garchas con las que siempre nos inundan en vacaciones de invierno. ¿Cuál es la gracia de un personaje que todo lo puede? Volar a la velocidad de la luz, escuchar voces a kilómetros de distancia, hacer rebotar las balas con su pecho, ¿qué mas?... también debe de tener la pija mas grande de todas. Así que: ¿como producir un conflicto estimulante a partir de estas premisas? Para los que no lo saben, esta Superman versión 2006 es algo así como una continuación de la Superman II protagonizada por Christopher Reeves y dirigida por Richard Lester (¡el mismo de la beatlenianas Help y A Hard Day´s Night!). La película retoma a partir de la vuelta a la tierra del hombre de acero después de un viaje a Krypton para indagar sobre su identidad. Como en la Batman Inicia de Christopher Nolan hay exposición de aspectos oscuros en la vida del héroe. Qué hizo Superman durante tantos años de ausencia. Cómo es la adaptación de vuelta en la tierra. Qué paso con Louise Lane. Lo mejor: parece que finalmente se garcho a la Luisa y le hizo un hijo que heredo sus poderes. Pero definitivamente no importa mucho lo que se cuente, por que todo se cuenta con poca gracia, las escenas de acción son escasas y poco creativas, los personajes carecen de carisma y no están bien desarrollados (sobre todo el que la da nombre a la película, personificado por el ignoto Brandon Routh, al que seguro eligieron por que se debe de haber dejado romper el orto por algún productor) y todo es absolutamente predecible. Lo que la hace zafable es algún momento de humor bien logrado, y una emotividad medida a partir de un Superman martirizado y jugado por su familia. ¡Ah! Y me olvidaba, por el amable trabajo de Kevin Spacey como Luthor. Después, lo de Singer es pura rutina profesional, las virtudes de sus X-men desaparecen, y parece nunca decidirse del todo por que hacer con su película. Pero claro, ¡los efectos especiales son asombrosos!. Ahora: ¿tenía sentido hacer una continuación de esta franquicia centrada en la actualización de los acartonados efectos especiales de las anteriores? La respuesta es simple: sí, y es reavivar la caldera de millones de esta superporonga alimentada a audiencia perezosa, domesticada por Hollywood y su industria cultural. No entiendo como no se pudren todos de tanta secuela, precuela, remake, refrito y la puta que lo pario. Me despido con esta pregunta: ¿a nadie se le va ocurrir nunca cambiar el hecho de que la gente sea incapaz de reconocer que Clark Kent y Superman sean el mismo tipo? ¡Que me vuelvo loco! Calificación: 4

TL-1: Mi reino por un platillo volador

Este fin de semana último me entere de que con mi compañero Leandro perdimos en el tal mentado Historias Breves, un concurso organizado por el INCAA que sirve de antesala perfecta para cualquiera que aspire a dirigir una película en nuestro país. Una desalentadora noticia ya que como muchos saben aspiro, ademas de criticar obras de otros, a también realizar las mías. Por suerte, y como para compensar este hecho, el fin de semana asistí a una proyección en el Malba de una película que enseña que de alguna manera siempre se puede.

TL-1: Mi reino por un platillo volador (Argentina – 2004 – Tetsuo Lumiere)

Seguramente, quién firma como Tetsuo Lumiere (Seudónimo que refiere a una A y una Z en la historia del séptimo arte) no tiene la suerte de ser hijo de Pino Solanas, o de Palito Ortega, o de tener algún padrino en el INCAA. Mas bien pertenece a esa estirpe de cineastas que andan al margen y cocinan sus películas en el under. Sin apoyo del gobierno, sin dinero, sin una mierda excepto una cámara de video al hombro y una genuina pasión por el cine. Y TL-1 es ante todo el correlato de esa pasión, una película que cuenta a la manera de documental (o autobiopic en este caso) apócrifo, la historia de un director –el mismo Tetsuo Lumiere- dispuesto a lo que sea para llevar a cabo su largometraje sobre naves espaciales invadiendo la Ciudad de Buenos Aires, ¡empresa imposible si las hay! De un espíritu que la coloca como la versión argenta de Ed Wood y plagada de alegatos de personajes mirando a cámara -tal como pasaba en Robo, huyo y lo pescaron de Woody Allen-, grandes dosis de humor slapstick, puesta en escena bien berreta al mejor estilo Todo por Dos Pesos y muchas pero muchas ideas para contrarrestar la escasez de recursos. ¿Bizarra? Tal vez, pero no a la manera en que se entienden a todas las películas que en nuestro país fácilmente se tildan con ese adjetivo. Acá no existe una vacua proliferación de tripas y zombies y la baja calidad de la producción tiene una coherencia bien a tono con lo que se cuenta. Eso sí, un poco larga, la película tiene unos cuantos minutos que le restan en vez de sumarle y que denotan la falta de decisión del director para dejar afuera material, pero de un humor y unos personajes que la hacen verdaderamente entrañable. Luego de ver esta película recordé una mañana de Domingo reveladora en la que mi amigo Alberto -arquitecto, fotógrafo, músico, artesano y pintor entre otras cosas- me evoco la anécdota de la vez que no tenía un solo centavo y termino pintando sus cuadros con barro y pedazos de basura recogidos de la calle. Alberto lo que hacía solamente era darme fuerzas con el objeto de que nunca me detuviera. Y por suerte siempre estarán los Alberto, los Ed Wood, los Tetsuo Lumiere, ahí, para demostrar que con ganas, con pasión por lo que se hace, siempre alcanza. Calificación: 7

El sabor del te

La semana pasada falleció repentinamente Fabian Bielinsky de un ataque al corazón. Esta semana se suicido Juan Pablo Rebella , co-director de 25 Watts y Whisky. La vida esta llena de sorpresas, así que en El ODIANTE... una película bárbara y que además esta llena de sorpresas.

El sabor del te (Cha no aji – Japón – 2004 – Katsuhito Ishii)

Si hay algo que hace único a una buena porción del cine japonés y también del cine oriental, es la impredecibilidad. En los últimos años –mayormente gracias a festivales y dvd´s- hemos podido ver unas cuantas obras maestras de lo impredecible. Películas de directores dispares como Tsai Ming-Liang, Park Chan-Wook, Kim Ki-Duk o Takashi Miike. Directores que tienen la enorme capacidad de sorprender con cada plano y de aprovechar una libertad creativa que esta ahí, siempre esperando a que alguien la tome. Contrariamente a lo que pasa con la mayoría del cine mainstream y sobre todo con el proveniente de Hollywood con sus películas y sus historias que parecen hechas y contadas millones de veces. Películas que parecen venir de un pasado, de lugares ya visitados una y otra vez. Algo muy diferente a películas como El sabor del te, que parecen situarnos en un presente, y que como todo presente, esta abierto a que cualquier cosa pueda pasar. Esta original obra de Ishii –quién tiene entre sus antecedentes la realización del segmento animado de Kill Bill, Parte 1- cuenta la historia de una familia un poco peculiar (aunque tan peculiar como cualquier otra.) compuesta por un matrimonio, dos hijos, un abuelo, y el infaltable tío simpaticón (Interpretado por el astro ponja Tadanobu Asano, el mismo de Ichi the killer y tantas otras). Pero no importa tanto el calibre de los sucesos de la historia familiar que no es ni muy divertida ni tampoco fuera de lo común, tampoco importa tanto la manera en que interrelaciona cada uno de los miembros del grupo –algo que es central en cualquier melodrama- sino que lo que importa es que la película se encarga de rescatar momentos mágicos de la vida cotidiana de esta familia y lo mejor, de proyectar los universos interiores de sus miembros. Segmentos musicales, animación digital, anime, estos son algunos de los recursos que Ishii utiliza para condimentar los momentos en la vida de una familia que muchas veces por la agitación en que vivimos en la sociedad moderna nos olvidamos del buen sabor que pueden tener. Ni siquiera la vejez es excusa en El sabor del te para dejar de hacer de la vida una celebración, de hecho esta película tiene uno de los abuelos más alegres que recuerde en la historia del cine. Y de eso se trata lo que nos cuenta Ishii en esta película única, con sus entrañables personajes y las numerosas sorpresas que regala con cada escena, de saber darnos una pausa de cinco minutos para apreciar el sabor de la infusión. De saber darnos un tiempo para contemplar la belleza que nos rodea, por que en cualquier momento podemos sufrir un ataque cardíaco como Bielinsky o se puede terminar marchando un gran amigo. Calificación: 9

Entre besos y tiros

Un estreno directo a DVD con el cual el bueno de Robert Downey Jr. vuelve a tener protagónico.

Entre besos y tiros (Kiss Kiss Bang Bang – EU – 2005 – Shane Black)

Historia de detectives buddy-buddy insertada en el submundillo de Hollywood. Para que se den una idea de que la va esta película, Shane Black es el guionista de todas las Arma Mortal y El último Boy Scout. Como en estas, hay mucho diálogo ágil y canchero, mucha química entre personajes, mucha situación ingeniosa, en fin... buen entretenimiento. Esto sumado a una buena dosis de humor negro que tanto le hace falta a veces a las películas norteamericanas (En una escenita al personaje de Robert Downey Jr. le arrancan el dedo de un portazo, el tipo lo carga para que se lo puedan injertar en el hospital hasta que en un momento lo descuida y ¡¡se lo morfa un perro!!). El hecho de que la acción transcurra en Hollywood le sirve a Black para hablar -a través en gran parte de la voz en off del protagonista- sobre los mecanismos de la industria cultural y el estado del cine actual. Hay ideas sobre los elevados caches de las estrellas, sobre las escenas moralizantes con las cuales siempre se trata de llegar al público bien pensante o sobre los happy endings con los cuales Hollywood siempre cierra todo de manera redondita. Ideas que la convierten de alguna forma en una película autonciente y reflexiva, lástima que todo es tomado tan en joda y a la ligera, que en vez de convertirse en algo parecido a Las reglas del juego de Robert Altman, se termina por convertir en no más que fast food, algo que -como bien define el personaje de Nicolas Cage en la nueva y altamente recomendable The weather man- es fácil, sabe bien, pero no nutre realmente. En fin, lo que es la mayoría de las películas del Hollywood contemporaneo, del cual esta película parece querer -sin lograrlo del todo- diferenciarse un poco. Calificación: 6

Torrente 3: El protector

Por que muy probablemente nunca se estrene en cines y ya se consigue el DVD importado por ahí.

Torrente 3: El Protector (España – 2005 – Santiago Segura)


Recuerdo una vez a un profesor bastante academicista decir en clase: “dejémonos de joder, el culto bizarro es un culto al cine malo”. Afirmación para nada errada y con la cual el buen hombre nos quería dejar claro que más allá del cariño o la simpatía que pudiéramos sentir por ciertas películas, nunca debíamos perder nuestra capacidad critica. Bien. Torrente 3 es mala, y quiero dejar claro que soy de los que le encanta la desfachatez, la incorrección y el espiritu de las películas de este detective raramente entrañable personificado por el gordo Segura. ¿Por qué es mala? Humor obvio y fácil (+ chistes robadísimos), guión pésimo (cero articulación entre escena y escena, situaciones súper convencionales), personajes en su mayoría sin gracia (Segura no logra buenos reclutamientos en esta parte) y lo que es común entre los “bizarros”: la convicción de que hacer un cine malo, por que es “bizarro” (lease: destinado por diferentes razones a ser de culto), esta bueno. Pero lo peor de todo, es sentir a esta película como una reproducción del mas canallesco cine comercial de Argentina -con más plata, claro-, algo así como una versión ibérica de los productos Franceleanos. Y loco... uno se puede cagar de la risa con Torrente o los personajes de Francella, pero no alcanza. Hagan buenas comedias, pongan buen acompañamiento a estos personajes. En esta tercera parte a Segura le salta la ficha mal, se le nota que lo apuraron para hacer guita (¡En España fue record historico de taquilla!). Por más que trate de salvarse poniendo con autoconciencia antes de su nombre: “mal escrita y peor dirigida por...”, su acto no deja de provocar desprecio. Y que un par de momentos de buen humor negro e incorrecto no empañen la visión de los que tanto queremos a Torrente, esto es cine comercial del peor. Calificación: 3

La marcha de los pinguinos

EL ODIANTE se transformo en pingüino durante algunos minutos.

La marcha de los pingüinos (La marche de l´empereur – Francia – 2005 – Luc Jacquet)

Documental que describe con imágenes hipnóticas el arduo ciclo de vida de los pingüinos emperador en la Antártida. Todo brilla en él: Los bloques de hielo, la aurora boreal, el pelaje de los animales. Todo tiene una belleza irreal, capaz de contagiar la sensación de que se contempla un paisaje fuera de este mundo. Filmado con una cámara que se esfuerza por borrar sus huellas y se camufla con los ojos de los palmípedos. Capaz de hacernos creer, por momentos, que hace más frío en la oscuridad de sala de cine y que nos hemos convertido en un pingüino. Pero... solo por momentos, ya que la narración se apoya en la voz en off, un recurso que si bien aporta datos importantes -Ejemplo: ¡los pingüinos aguantan sesenta y cinco grados bajo cero!-, peca de distanciarnos de la intimidad con las aves marinas. Y no solo eso, sino que además provoca lecturas no del todo inofensivas. Se puede decir que esta raza de pingüinos (a pesar de su nombre) es una raza pobre, ya que viven en un terreno inhóspito, en el cual se deben de sufrir las miserias del clima más extremo y en el que por carencia de recursos se deben hacer enormes esfuerzos para conseguir alimento y reproducir la especie. También se puede decir que la película, con su discursillo en off que se encarga de resaltar que “en el lugar más difícil de la tierra, el amor encuentra una manera” o “la vida resiste ante los más duros embates del clima”, no hace más que festejar la pobreza y ser funcional a un capitalismo tan jodido como las condiciones del ecosistema antártico. Una lectura nomás. Lo cierto, es que sin esta humanizante voz en off la película se hubiese perdido el Oscar y unos cuantos espectadores, pero mejor hubiese sido ensuciar un poco menos las imágenes con ella y dejarnos sentir, durante mas tiempo, como un pingüino. Calificación: 6

El Señor de la guerra

Una película nefasta, ideal para conocer la equivocada mirada de algunos norteamericanos sobre la guerra y sus productos.
El Señor de la guerra (Lord of War - EU - 2005 - Andrew Niccol)
Dos películas protagonizadas por el Nicolas Cage esperaban hace meses por ser estrenadas. La más que interesante The weather man (del mas que interesante Gore Verbinski) y este mamarracho sobre un traficante de armas que logro colarse en los cines para confirmar la tendencia deslucida de nuestras carteleras. El Señor de la Guerra es una cínica incursión al mundillo de la venta ilegal de armas, estructurada a la manera de cuanta película de gangster o drug drealer existe y repleta de frases pseudo ingeniosas (del tipo: “Las armas no matan a la gente, sino que la gente mata gente”) y escenas pretendidamente piolas, por el siempre esforzado en parecer piola, Andrew Niccol (Gattaca, S1m0ne). Con una mirada sobre la guerra similar a la de CNN, concentrada en la cifra y no en las consecuencias humanitarias, e ideológicamente repugnante. Solo para dar una idea: en una escena de la primera Torrente al personaje de Santiago Segura lo persiguen unos negros y para zafar de ellos no tiene mejor idea que arrojarles unos churrascos. Chiste incorrectísimo que sirve de critica al fascismo policial. Bien, en El Señor de la Guerra hay una escena muy parecida, a diferencia que el despreciable personaje de Cage cambia carne por armas. Y no hay chiste ni critica alguna. Calificación: 1

X-men: La batalla final

¿Se dieron cuenta? Nunca falta a mitad de año la película de Superhéroes.

X-Men 3: La batalla final (X-men: The last stand – EU – 2006 – Brett Ratner)

Los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby llegan al destino al cual aspira toda adaptación de comic en Hollywood: la trilogía, y lo hacen de una manera más que respetable. En esta nueva partida los mutantes integrados, liderados por el paralítico Dr. Xavier, se vuelven a enfrentar con los apocalípticos de Magneto, en lo que continua siendo una gran metáfora sobre la intolerancia y el racismo en EU y partir de la cual se proyectan los miedos ante los avances genéticos. La lucha, ahora, gira en torno a una flamante droga llamada “cura” que puede volver “normales” a los mutantes (Imagínense que los nazis fabricarán una sustancia para volver a todos arios). Para buena sorpresa de muchos, no esta más Bryan Singer en la dirección –quién ascendió de puesto y le dieron Superman: franquicia y héroe más poderoso- pero el trabajo de Brett Ratner (Responsable de películas menores, como Rush Hour o aquel choreo titulado Dragón Rojo) no desentona. Si bien la narración en esta tercera parte pierde en sutilezas y gana en subrayados, Ratner logra mantener la complejidad de los personajes y la historia a la vez que brinda enorme entretenimiento y alcanza los puntos máximos de emotividad en la saga. Esto último, a través de Wolverine, personaje que bien podría vivir en el lejano oeste, y con el que es imposible no encariñarse aquí (Se viene su versión solista para el 2007).

Y no hay nada más estimulante en esta película –también presente en las antecesoras- que la idea de que estos X-men son piezas de un inmenso ajedrez humano en los cuales sus poderes/movimientos se combinan en un juego perfecto. ¡Allí estaremos para cuando se reanude la partida! Calificación: 8

Domino

Antes que nada, recomiendo Masters of Horror: Imprint. El volumen número 13 de una serie de telefilmes que reune e los mejores directores del género, y que en este caso particular esta a cargo de Takashi Miike. Si se animan, esto es todo lo que en mi opinión debe ser el genero de terror: un verdadero dolor de huevos (Ya saben lo que tienen que hacer para conseguirla). Esta recomendación tiene lugar para contrarrestar la horrorosa (y no por referencia genérica) película que viene a continuación.

Domino (Francia / EU – 2005 – Tony Scott)

Primer largometraje del menos dotado de los hermanos Scott que va directo al videoclub en nuestro país, lo que conforma un verdadero acto de justicia. Su anterior película, Hombre en llamas, ya era bastante mala. Una aberración fascistoide, monumento a la intolerancia norteamericana con la cual se pretendía justificar desmedidas acciones militares y que además, estaba filmada para la mierda. Bueno, Domino la supera. Sumum de lo que entiende el ingles por cine moderno e innovador: un insoportable mejunje de imágenes que se parece más a un trailer, a un videoclip o a una publicidad de dos horas que a una película. Todo suturado con cuanto efecto de edición digital existe, y sin la mínima construcción de sentido o reflexión sobre las herramientas utilizadas y los temas tratados. Un anticine que desnuda de valor a cada plano y tiene la crueldad de lograr que hasta un tiroteo sea aburrido. Richard Kelly (Nada menos que el director de Donnie Darko) es el autor del guión, que cuenta la historia de un grupo de caza recompensas estrellas de Reality show, que se sospecha, podría haber sido algo interesante si caía en otras manos. ¡Tony Scott, sos un hijo de puta! Calificación: 1

Eros

Sigue el bochinche por el estreno de El Código Da Vinci. La iglesia se queja, pero lo único que logra es más publicidad, a la vez que todos discuten sobre si Jesús la ponía o no. Mientras tanto, en EL ODIANTE, una película que pasa desapercibida por pantallas grandes.

Eros (EU / Italia / Hong Kong / China / Francia / Luxemburgo / Reino Unido – 2004 – Michelangelo Antonioni / Steven Soderbergh / Wong Kar-Wai)

Con tanto biopic dando vuelta, aclaremos que esto no esto no se trata sobre la vida de un cantante italiano de apellido Ramazotti. Eros, cuyo artie titulo refiere al dios griego del amor sexual, no es más que una película episódica conformada por tres medio metrajes: La mano (Wong Kar-Wai), Equilibrium (Soderbergh) y El filo de las cosas (Antonioni).

Lo de Wong Kar-Wai son solo las mismas obsesiones estilísticas y temáticas de Con ánimo de amar envasadas en frasco chico. Una presentación que bien podría haber quedado como extra en el DVD de esa película. Lo de Soderbergh, (¿Por qué este tipo? ¿No era mejor llamar a Linklater o a algún otro?) una boludez de puesta teatral y tono noir al que trata de salvar con el touch artístico de un avioncito de papel volando por el aire. Algo parecido a un cortometraje de principiante con el cual demuestra que nunca estuvo a la altura de los otros dos maestros. Y lo de Antonioni, minas apasionadas y en bolas escrachadas sobre paisajes imponentes y yeguas correteando. Todo muy lindo, excepto lo que se cuenta. El conjunto: aburrido, dispar, caprichoso y en disonancia con el título. Propongo una Eros 2 con estos directores, veamos que les parece: Tinto Brass, Bigas Luna y Armando Bo resucitado de su tumba. Ahí la cosa, por lo menos, va a estar más divertida. Calificación: 4

El Código Da Vinci

Bienvenidos a la época del año en la que cada semana un tanque de Hollywood se devora todas las pantallas y parece ser lo único que importa.

El Codigo Da Vinci (The Da Vinci Code – EU – 2006 - Ron Howard)

Adaptar El Código Da Vinci, best seller número uno desde su publicación en cuanta puta lista existe, significa un éxito asegurado si las cosas se hacen mas o menos bien. Así que su adaptación es correcta y cuidada, a manos de un director impersonal y de experiencia y un reparto cargado de jetas conocidas. Si uno no leyó la novela puede ser un dinámico thriller con más de una sorpresa, pero si la leyó y además vio el trailer de la película, no hay mucho más que ofrecer. Una extensión, un tour de force visual , algo muy parecido a las costosas versiones ilustradas del libro.

En cuanto a términos de adaptación, la trama policial y de suspenso se acentua y se hace aún mas convencional que en la novela, y el atrapante contenido histórico-mitológico (seguramente, lo más atractivo) es acotado por los propios tiempos de la narración cinematográfica. Además lo de Brown, es como lo de escritores como Grahan Greene, sus páginas son celuloide puro, una película por si sola. Así que una vez más: “El libro es mejor”.

El suceso de El Código Da Vinci esta ligado principalmente a la moda del revisionismo histórico, ese genero que tiene en su haber a nombres como Umberto Eco o Michel Foucault y hasta versiones locales como Felipe Pigna con sus Mitos de la historia argentina. Esto habla de un público interesado en la veracidad histórica, un público que en este caso mira con atención y pide con recelo que el cuentito de Leonardo y Maria Magdalena que escribió Dan Brown se lo cuenten de la manera más fiel posible, censurando de esta manera todas las posibilidades o alternativas que el cine como arte puede ofrecer.

Por lo tanto, el interés de la película esta supeditado al interés que pueda generar cada uno por el libro. Personalmente, a mi me gusto. Si bien su autor no es un gran escritor, logra una narración intensa y conjuga temas por demás apasionantes. Se podrá discutir si es valioso o no, pero lo que es seguro e indiscutible es que el cine debe dejar de estar centrado en películas como estas, absolutamente predecibles y carentes de todo tipo de riesgo, con las cuales Hollywood y su público, como la misma Iglesia de la película, pretenden mantener su poder apartando temerosamente todo lo diferente. Calificación: 5

Alta tensión

Los problemas que ocurren cuando los franceses quieren imitar al cine norteamericano.

Alta tensión (Haute tensión - Francia - 2003 - Alexandre Aja)

Postergada entrega (Recientemente se estreno El despertar del diablo, la tres años posterior película de Alexandre Aja y además remake de Los ojos de la colina de Wes Craven.) de este éxito francés que cuenta la historia de unas jóvenes a merced de un terrible asesino capaz hasta de auto practicarse sexo oral con la cabeza decapitada de una mujer. Por un lado, una reivindicación de cierta manera de hacer cine de terror practicada hace décadas por gente como Argento, De Palma, o Carpenter: violencia cruda, cuidada puesta en escena y una narración a favor de generar climas que afecten al espectador. En este sentido la película hace honor a su titulo y además cuenta con un gran hallazgo: la acertada elección de Phillipe Nahon para el papel de monstruo, que para los que vieron su bestial protagónico en Solo contra todos (ese personaje que aborta a su mujer a las trompadas), cobra muchísima fuerza. Por otro lado, la pretensión de deslumbrar al espectador sobre el final con una vuelta de tuerca canchera y tramposa, algo muy afín al cine de genero de los últimos años. Y de esta clase de películas las hay con resultados satisfactorios, caso Los sospechos de siempre, Sexto sentido, y con resultados decepcionantes, Identidad o El juego del miedo 2. Alta tensión se inscribe en este segundo grupo y por no cuidar su verosímil termina arruinando hacia el final todo lo que bien construyo antes y de una manera tal, que uno termina de verla y añora ver un cine en el cual la historia se la cuenten de la manera más clásica y sencillita posible. Calificación: 4

Misión: Imposible III

Y si... EL ODIANTE tampoco podía evitar hacerse una pajita con Tom.

Misión: Imposible III (EU – 2006 – J. J. Abrams)

El principal responsable de que Misión: Imposible III no sea otra ordinaria película de acción y espionaje, es Tom Cruise. Hay que reconocerlo, por momentos es insoportable y hace cosas que dan ganas de cruzarlo en la calle y cagarlo a trompadas, pero entre tanto narcisismo (tampoco faltan aca esos personajes femeninos que se agarran la concha y hacen comentarios del tipo: “pero que grande que la tenes Tom, como me casaría con vos”) y hambre por ganar mas espacio mediático y millones de dólares, el tipo tiene un genuino talento como productor y logra con esta serie lo que en las veinte James Bond nunca se logro: tener un director con marcado estilo visual para cada entrega. Luego de Brian de Palma y John Woo, dos de los mejores coreógrafos de las últimas décadas, sigue con la posta J. J Abrams, responsable de que se le caiga la baba a unos cuantos con Lost. Otra inteligente elección que hace que esta tercera parte, más independizada aún de la serie televisiva de los sesenta, respire personalidad propia y sea un intenso torrente de escenas vertiginosas, (la del puente seguramente estará entre las mejores escenas de acción del año), que como anuncia el titulo, siempre jugadas al limite de lo imposible. Es así que si uno supera ver al protagonista revivir luego de morir enchufado a 220 voltios, presenciará un muy buen espectáculo, mediante el cual Tom Cruise vuelve a cumplir su misión: romperla en la taquilla y seguir publicitando su vida privada. ¡Cogeme Tom! Calificación: 7

El nuevo mundo

Quienes me conocen, saben que además de gastar mi tiempo en comentarios inútiles sobre cine, de vez en cuando realizo trabajos como camarógrafo. Es así que la semana pasada me toco cubrir un seminario sobre sonido (tipos muy aburridos los sonidistas) auspiciado por la firma DAS, líder en el sector. Lo que fue una cumbre insoportable en la cual se hablo por más de veinte horas sobre un nuevo sistema de parlantes (¡Sì, dos días para hablar de unas putas cajas pintadas de negro!) finalizo con una arenga publicitaria por parte de los gerentes sobre los grandes logros de DAS en el mercado americano. Un discurso interminable en el cual los muy hijos de puta llegaron al extremo de informar cuantos equipos de sonido habían vendido orgullosamente en ¡¡¡Trinidad y Tobago!!! Cifras, estadísticas y detalles que no le interesaban ni al más “camiseta” de la empresa y mucho menos al público presente. Una verdadera paja corporativa que me contagio la triste sensación de que el mundo se estaba ahogando en un océano de trivialidades. Por suerte, y contrariamente, esa misma semana encontré el refugio y mi conexión con el mundo en una película preocupada por lo absoluto.

El nuevo mundo (The new world – EU – 2005 – Terrence Mallick)

La clase que de películas que hay q ver obligatoriamente en una sala de cine y que sirve como antídoto para esos que dicen: “sí ya sale en DVD, la enchufo a los parlantes y vos no sabes como suena”. El nuevo mundo es una experiencia puramente cinematográfica por su extremadamente nítida y detallista fotografía, por su elaborado sonido, y por la magnitud en la cual nos presenta la naturaleza, pero por sobre todo, por que esta empeñada en que el mundo se perciba de una manera única, una manera que desde nuestra experiencia cotidiana y urbana es imposible de alcanzar. Si en pantalla aparece un árbol, se ven hasta sus diminutas gotas de roció. Si aparece la luna, se ven sobre ella más cráteres de los que alguna vez le pudimos ver. La naturaleza parece tener una belleza inédita y nos absorbe y sorprende tanto como aquellos colonizadores que se toparon alguna vez con la América virgen, ese nuevo mundo que nunca volvería a ser el mismo.

Mallick continua con los temas de su anterior épica La delgada linea roja: el distanciamiento entre el hombre y la naturaleza, el enfrentamiento de culturas y la percepción del mundo. Lo que lo diferencia en esta es una mayor confianza formal, que hace que tome una historia dineylandizada y mas que conocida -pero no por eso menos interesante- y nos la presente como si fuese contada por primera vez. Así es que este encuentro entre ingleses e indígenas, entre el Capitan John Smith y Pocahontas, no deja de producir extrañeza. Mallick cree tanto en su forma de hacer cine como en la historia que cuenta. Descubriendo lo único y lo sublime en cada día de rodaje y enriqueciendo el relato hasta la última jornada de edición. Un Mallick autentico. Una nueva gran película. Calificación: 9

Flores Rotas

La última del canoso Charmuch

Flores Rotas (Broken Flowers – EU – 2005 – Jim Jarmush)

Algo, dice que una película dirigida por Jarmush y protagonizada por Bill Murray tiene que ser una interesante propuesta, veamos...

Lo cierto, para empezar, es que Flores Rotas es entre otras cosas una película de duets, un concepto muy utilizado en la industria músical y que refiere al encuentro de dos luminarias en escena. Entre los artistas que tuvieron discos de duetos están Frank Sinatra, Ray Charles, Elton John y unos tantos más; y sus obras tienen la particularidad de respirar la nostalgia de un par de personas ya bastante adultas que se encuentran después de mucho tiempo. Una nostalgia funcional a la historia que narra "Flores Rotas" con su Don (Por supuesto que por Don Juan, una de las subrayadas referencias de la película, pero también por Don Jonhson, otro galán de los ochenta venido a menos.) al encuentro de viejas amantes para saber si alguna pario un hijo suyo. Jarmush ya había ensayado esta formula de duetos en su anterior y lúdica "Coffee and Cigarrettes" y acá logra explotar con creces la química entre sus actores (La mejor pareja la hace Bill Murray con Jeffrey Wright, aquel protagonista de "Basquait", llamativamente el menos conocido de entre todos los conocidos del reparto), y el problema que tiene es que cuando se le acaban las parejas: Murray-Sharon Stone, Murray-Jessica Lange, Murray-Tilda Swinton, etc, el relato cae fuertemente con una media hora final que pide a gritos más encuentros con viejas conocidas.

Flores Rotas es con seguridad también una road movie, un genero que tiene como tema principal la búsqueda de identidad, que en este caso es la del supuesto hijo de Don. Jarmush decide ocultar esta identidad tras una trama de misterio y lo peor que hace es nunca revelarla. Claro que a partir de esta falta nos habla de la soledad y el desconcierto del tipo mujeriego que fue de todas y a la vez de ninguna (Sandro es nuestro paradigma nacional de esta clase de hombre), una tesis ya planteada por otros directores y con mejores resultados (Vean nada más que la mucho más interesante “El hombre que amaba a las mujeres” de Truffaut). Acá, de alguna manera, Jarmush traiciona a su espectador negándole la resolución del misterio que plantea en pos de una construcción de sentido, que muy probablemente podría haber logrado de otro modo, y esto deja una buena insatisfacción.

Mas que una propuesta interesante, una modesta comedia de cuidada puesta en escena y agradable humor que cree y se apoya en el feeling entre sus figuras y que plantea preguntas para la cual no nos tiene respuestas. Eso si, por favor, que no hagan no-actuar otra vez a Bill Murray, estamos ante uno de los mejores actores de comedia de las últimas décadas. Calificación: 6

Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el ropero

La clase de películas que uno ve para alimentar su cultura popular.

Las crónicas de Narnia: El León, la bruja y el ropero (The Chronicles of Narnia: The Lion, The witch and the wardrobe - EU - 2005 - Andrew Adamson)

Siempre me pasa, como les pasa a bastantes de mi generación, que nunca me terminan de convencer los juegos en 3 dimensiones. Soy de los que prefieren jugar a los fichines de plataforma y en 2D antes que a la Play Station. Tal vez una mera cuestión de contemporaneidad. Lo cierto es que con el cine ocurre algo parecido, nunca me terminan de convencer las películas que tienen montones de personajes generados en 3D por computadora. "Las crónicas de Narnia" es la clase de película que hace extrañar con mucha nostalgia a hitos de mi niñez como "La historia sin fin", "El cristal encantado", o "Laberinto" –encima con esta escuchaba y bailaba por primera vez a David Bowie-, una manera de hacer cine casi en extinción. En aquellas había muñecos, que aunque a veces ridículos y rudimentarios, eran creaciones que estaban esculpidas directamente por la mano humana y por lo tanto tenían mucha mas alma ¿Quién no se emociono al ver por primera vez pelear a los ewoks de El regreso del Jedi? Y esto es lo que no logra Narnia, emocionarnos con sus personajes, encariñarnos con la historia. El diseño, horrible (todavía tengo grabada la estúpida bufanda roja del fauno), abusa de un 3D artificioso, frío y al cual todavía le falta desarrollo. Y encima, en esta pobre historia de unos hermanos que a partir de la incursión en un ropero viajan hacia un mundo paralelo de Narnia, se nota el apuro, la urgencia feroz de la Disney por generar una serie que compita contra Harry Potter; y a sus responsables les falta eso que a Peter Jackson le sobra: verdadero cariño y convicción. Por supuesto que el coctel funciona, después de Harry y los anillos todos la fueron a ver, pero llamativamente no conozco a nadie que le halla gustado demasiado. Signo de nuestros tiempos. Ahora a bancarse la 2, la 3, la 4. ¡Queremos a Jim Henson! Calificación: 3

V de Venganza

Crónica sobre el festival de Cine Independiente de Buenos Aires: Resulta que tenía una entrada para ver una película en el fucking Hoyts de Abasto a las 11 de la mañana y retrasado por el paro de empleados subterráneos llegue a las 11:20. El problema parecía ser que solo me iba a perder el comienzo de la película, pero no… en la entrada a las salas un vigilante se ocupa de informarnos, a mi y a unas veinte personas más, que una vez empezada la función nadie puede ingresar por disposición de la empresa. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Desde cuando? Nos costo quince minutos de lucha y quejas conseguir que nos dejaran entrar y totalmente alterado por la situación me costo otros veinte minutos mas lograr meterme en la película. Un pésimo momento, durante el cual tuve la sensación de que en algún lugar del mundo los mismos accionistas de Metrovías que tercerizan a sus empleados y los de Hoyts jugaban un partido de golf juntos. ¿Esto es un festival? ¿Esto es la gran fiesta del cine? ¿Debemos sufrir cada vez que queremos acceder a un cine distinto? Cada año colas más largas, entradas más caras y difíciles de conseguir, salas más distanciadas, y todo en una ciudad cada vez más caótica… ¡una verdadera cagada!

Perdón, pero necesitaba expresarme al respecto. Ahora sí… una película que me gusto poco, casi nada, con la cual me aburrí y hasta me dieron ganas de levantarme de la butaca; ¡una verdadera cagada! Eso si, por lo menos no tuve problemas para entrar a verla.

V de Venganza (V for Vendetta – EU – 2005 - James McTeigue)

Otra oda a la revolution de los Hnos. Guachoski (Acá a cargo del guión), concebida con la misma irresponsabilidad y descaro que la saga Matrix, esa que algunos piensan que es el más grande acontecimiento en la historia del cine (¡Nunca falta el forro que dice que Matrix le cambio la vida!). "V" es una mezcla fea de "El Conde de Montecristo", "El fantasma de la Opera", "1984" -por eso John Hurt en el papel de supremo canciller-, ideas de Revolución Francesa y algunas otras cosas más puestas en la batidora sin pensar demasiado. El problema es que para montar una ciudad bajo un régimen totalitario, solo usan a unos personajes diciendo que hay toque de queda a toda hora pero no describen en imágenes a esa ciudad bajo régimen totalitario, y así, con todo. La película se apoya mayormente en la palabra y no en la imagen para narrar y esto para la adaptación de una novela gráfica es teeeeerriiiiible. Esta bien, es algo provocativa e incorrecta. Nos dice: “recuerda al 5 de Noviembre” como si se tratara del 11-S, que la destrucción de un edificio es un símbolo que incentivará al pueblo a la revolución, en relación a las torres gemelas; y pone a discursear a un fanático religioso de derecha, como parodia de Bush. Lástima que esta critica a la política del imperio este diluida por la falta de pericia del director (Nene, no te sale la Bennie Hill), las vueltas y desviaciones de guión (Innecesario el flashback de las lesbianas) y unos cuantos minutos más de metraje. Pero no se preocupen, hay peleas con cámaras lentas y explosiones pirotécnicas. Una máscara bien fea como la que usa el personaje V. Cine de mal gusto.

Todavía no entiendo las positivas críticas de muchos medios. Mi puntaje, aclaro, es por generoso y objetivo. Me despido con la nostalgia de esa "V" que simbolizaba la revolución de los humanos contra los reptiles extraterrestres liderados por Diana. ¿Se acuerdan? Calificación: 4


Derecho de familia

Otra película cuyo título incluye la palabra “familia”.

Derecho de familia (Argentina – 2006 – Daniel Burman)

En un comentario sobre la película escrito por un usuario de la página www.imdb.com, se puede encontrar la siguiente frase en relación a Burman: "so young and already spent”. Una frase que bien podría hablar de toda la camada del nuevo cine argentino: “tan jóvenes y ya gastados”. Es que un gran problema de muchos nuevos directores nacionales es que se agotan en sus segundas o terceras películas, tanto a nivel temático como estético. ¿Y esta ya gastado Burman en “Derecho de familia”, su quinta película? No gastado, pero empieza a mostrar cierta hilacha. Algo seguro es que le gustaron los Osos que gano en el Festival de Berlín y todo el éxito que obtuvo con “El abrazo partido” y trato de repetir un poco la formula. “Derecho de familia” es una gran película, buen balance entre comedia y drama, con el rescate para el cine nacional de un ámbito como el judicial (y no con estrados y juicios orales a la manera más norteamericana) y efectivamente emotiva, aunque en su visión se sienta que algo ya nos lo habían contado. Devuelta tenemos la construcción de identidad a partir de la relación padre-hijo, la madurez y el crecimiento como tópicos y la cotidianeidad en el desarrollo de las acciones. ¿Esto hace a un autor? Sí, también. La diferencia es que en “El abrazo partido”, para contarnos algo muy parecido, Burman contaba con el muy simpático mundillo del Once y una carrera con carretillas en el climax, alguna de las razones que hacían a esa mucho mas entrañable. También pasa que en “Derecho de familia” no hay conflicto fuerte (si lo hay y de manera interna a los personajes) lo que la hace por momentos un poco latosa y que la jeta de Daniel Hendler no es favorable para cambiar el tono del relato. Aunque también es cierto que Burman si bien repite algunos recursos narrativos anteriormente usados, como la voz en off que describe la vida cotidiana, evita otros como la cámara en movimiento y cerrada sobre los personajes, recurso algo molesto para muchos espectadores en “El abrazo partido”. En fin, este comentario no pretende encontrar similitudes y diferencias entre la anterior y mejor película de Burman y esta, sino expresar algunas sensaciones que provocó. Insisto, “Derecho de familia” es una muy buena película, pero transmite la certeza de que Burman (como muchos otros jóvenes directores argentinos) va a necesitar renovarse un poco más para convencer en su próxima película. Calificación: 8

Hostel

Una de terror en serio, por un nuevo valor del genero norteamericano.

Hostel (EU – 2005 - Eli Roth)

Un islandés y dos jóvenes norteamericanos rosaditos por buena alimentación recorren Europa como mochileros en busca de diversión y sexo fácil. El problema empieza cuando por siniestra recomendación llegan a un tentador hostel (lugares también de moda por nuestros pagos) en una no man´s land de Europa del este. En este caso, nada menos que Eslovaquia, una tierra donde los hombres mueren en la guerra y las mujeres esperan solas y sedientas de sexo.

Luego de un auspicioso debut con “Fiebre en la cabaña” en el 2002 (Si no la vieron, ¡veanla! Una película donde el mayor enemigo es la estupidez humana) Eli Roth, el nuevo talento del terror americano -ahora con el sellito marketinero de “Quentin Tarantino Presents”- regresa con una visceral muestra del genero, trasnochado de cine asiático y con las botas manchadas por las salpicaduras de sangre de películas de Takashi Miike y Chan-wook Park.

“Hostel” es de esas películas que luego de transcurrido un comienzo climático se ponen oscuras y no paran más. Comienza como comedia juvenil (genero con el que Roth parece tener mucha afinidad), sigue como filme de suspense y termina en terror extremo. Llamativa por su capacidad para voltear géneros y su desfachatez gore en un contexto de producción mainstream. Desbordes con los cuales Roth parece plantar bandera frente a la mediocre producción hollywoodense de películas de terror. Una producción que en los últimos años ha carecido de riesgos y capacidad para perturbar y que se ha concentrado en realizar remakes y refritar éxitos orientales.

Roth parece entender bastante bien la esencia del género y nos trae una película original, con primeros planos de mutilaciones que se sufren en carne propia, citas por doquier y un gran ingenio para combinar y sorprender con todos los elementos que hacen a la trama (Buenisimo el uso de los chicles con el grupo de infantes delincuentes –personajes que dan un toque carpenteriano- o la manera en que terminan los dedos que usa el asesino para comer el pollo) Su único defecto es ser poseedora de una xenofobia galopante. Lo que la convierte en una representación de los miedos de los norteamericanos hacia el mundo exterior acrecentados post 11-S (¡No se salvan ni los nenes de la endiablez!). Mas allá de eso, una de terror para arañar la butaca. ¡Atentos al cameo de Takashi! Calificación: 8

Historias de familia

Otro título que derrocha originalidad y personalidad. ¿Alquien conoce a los tipos que traducen los títulos originales de las películas al español para ir a cagarlos a trompadas? Yo solo conozco a uno que lo hace y lamentablemente es un personaje de "Macanudo" de Liniers.

Historias de familia (The squid and the whale - EU - 2005 - Noah Baumbauch)

Esta película puede ser vista como un subproducto del cine de Wes Anderson. Noah Baumbach, co-guionista de "Vida acuática", se mete de manera semi autobiográfica (tal vez único dato que justifica que la acción transcurra en los ochenta) con la familia disfuncional y lo hace con un tono y un uso de la música popular cercano, pero sin el diseño, el romanticismo, ni la emotividad que hacen únicas a las películas del director de "Los excentricos Tenembaum". "Historias de familia" cuenta la separación de los Berkman (Daniels y Linney, en dos grandes actuaciones) y como esto repercute en el crecimiento de sus hijos. Sin evitar caer en personajes arquetípicos: papá escritor y culto vs. amante de mamá, deportista y bruto. Con un humor por momentos efectivo, y por momentos bastante boludo. Y debatiéndose entre el genuino lirismo, como el de la nostálgica escena del calamar y la ballena (acuáticos que dan titulo original a la película) y la metáfora obvia: los cuatro miembros de la familia enfrentados en un partido de tenis. Lo que llama la atención de la película es la ingenuidad con que están construidas algunas situaciones. Ejemplo: una en la que el más grande de los joven Berkman gana un concurso ante una gran cantidad de gente haciendo pasar la canción Hey You (año 79´) de Pink Floyd como propia y nadie, nadie se da cuenta, ni siquiera su papi que se conoce toda la obra de Dickens y habla de Goddard. Transcurre el año 86´. Es Pink Floyd. Es The Wall. Esto a Wes no se le hubiese escapado. Calificación: 6

Hierro 3

Por fin se hizo justicia. Después de mucho tiempo de espera llega una película que de haber sido estrenada el año pasado –como debió haber sido- hubiese estado en la lista de lo mejor del año de mucha gente.

Hierro 3 (Bin-jip – Corea del Sur, Japón – 2004 – Ki-Duk Kim)

Seguramente Kim Ki-Duk para concebir esta película se dio un golpe similar al que sufrió el Doc de “Volver al futuro” para concebir la máquina del tiempo de su De Lorean. Es que "Hierro 3" tiene una originalidad tan superlativa que al verla uno no pude dejar de preguntarse ¿cómo carajo se le ocurrió al tipo algo así? Una película hecha a pura base de ideas y encima de las baratas, de esas que si a algún gil se le ocurren la realiza con una cámara de video digital y un par de amigos. Pero solo hace falta ser un maestro como Kim, quién acá consigue una de sus mejores películas. Sin la moralina religiosa, las lecciones punitivas sobre el sexo, ni la cruel y progresiva violencia que habitan en muchas de sus películas y con una magia, un humor y una poesía que no solo resaltan en su obra, sino también en todo el cine actual.

"Hierro 3" cuenta la historia de Tae-Suk, un tipo bastante raro y callado que se dedica a ocupar casas mientras los dueños no están, pero no en versión okupa, ni tampoco para robar o aprovecharse de estos, sino que utiliza sus propiedades sin que nadie se de cuenta en absoluto y a cambio arregla los electrodomésticos o rega las plantas. Y esto es solo el comienzo. Si el marxismo critica que quienes trabajan en el sistema capitalista no pueden aprovechar los bienes para los cuales producen, Tae-Suk le encuentra la vuelta. Pero Kim a pesar de develar las sombras que deja el sistema y presentar un personaje utópico, no se propone hacer una película política (aunque también lo haga, claro). Lo suyo es la epifanía, es recordar el carácter trascendental del cine y del arte y de cómo con imaginación se puede superar cualquier obstáculo, cualquier prejuicio. Hasta el prejuicio que tiene mucho público con el cine oriental, con el cine distinto.

Un película de lenguaje universal y fuera de todo convencionalismo, un cine que privilegia las imágenes por sobre las palabras (su protagonista no habla nunca), y por eso tal vez no halla mucho mas que pueda escribir para expresar su belleza. ¡Solo vayan a verla! Calificación: 10

El método

EL ODIANTE estuvo en el Festival de Cine Mar del Plata y "El metodo", que también se estreno comercialmente el Jueves, fue algo de lo que vio. Gusto, entretuvo, pero, pero...
El metodo (Argentina, España, Italia - 2005 - Marcelo Piñeyro)

Tanto en una corporación como en la trata de esclavos se debe distinguir a la institución del individuo. La esclavitud y la tiranía son monstruosas pero los individuos que participan en ella pueden ser seres maravillosos: bondadosos, amigables, buenos con sus hijos, hasta buenos con sus esclavos, interesados en otras personas. Como individuos pueden ser cualquier cosa. En su rol institucional son monstruos porque la institución es el monstruo.
.- Noam Chomsky en el documental "The Corporation" (Jennifer Abbot, Mark Achbar – 2003)

La película de Piñeyro nos enfrenta al gran monstruo del siglo XXI: Las corporaciones. Monstruos sin cara visible más que una marca, un símbolo y un slogan y que representan muchos de los miedos más significativos de estos días: explotación, ecología, burocracia. Desde ese aspecto, esta adaptación de la exitosa obra teatral “El metodo Gronholm” se presenta como una atractiva y actual propuesta y confirma el ojo del director argentino para el cine publicitario. La pena, es que hay unos cuantos problemas que no logra evitar. El primero deviene del inconveniente de trasladar una obra de teatro al cine. Piñeyro les encaja todo el tiempo la cámara en la geta a sus actores, los fotogénicos y vendedores Pablo Echarri, Eduardo Noriega, y Najwa Nimri (La protagonista de “Los amantes del círculo polar”. Una mina que siempre que aparece en pantalla coge.) y se concentra más en recordarle al público lo carilindos que son estos tipos que en trabajar con el espacio y movimiento cinematográficos. Esta bien que la historia plantea a unos personajes (7 aspirantes en puja por el mismo puesto de trabajo) encerrados en unos pocos ambientes a merced de una sádica corporación, cuya anónima identidad se esconde en el fuera de campo. Pero… ¿Cuántas grandes películas se han hecho con un grupo de tipos encerrados en un cuarto? “El ángel exterminador” de Luis Buñuel, “Entre el cielo y el infierno” de Kurosawa o la más actual y no tan prestigiosa “El cubo” pueden ser algunos buenos ejemplos de cómo usar el lenguaje cinematográfico bajo estas premisas. En el caso de “El método”, la película si se mantiene es por ser un interesante ejercicio de guión –que a pesar de algunos defectos- consigue lograr enorme tensión en el espectador. El segundo problema que surge, es el subrayado con el cual se busca criticar al monstruo corporativo. Mientras Noriega y amigos se pelean por un puesto de trabajo, transcurre en la historia -también fuera de campo- una protesta antiglobalización por las calles de Madrid. Recurso que marca la falta de sutileza y la idea que tiene Piñeyro de sus espectadores: un grupo de gente demandante de explicaciones innecesarias y anestesiada por los productos televisivos de Echarri y la cultura más mediocre.

Atención: A partir de acá se cuenta el final de la película.

El problema más molesto de todos se da en el final. Carlos y Nieves (Noriega y Nimri) están por triunfar en la selección de personal y tienen la oportunidad de elegir entre vivir una historia de amor o someterse a la corporación. ¿Quién gana? La corporación. Nieves es abandonada por Carlos y debe marcharse sola por una calle desolada y deshecha por las protestas, lo que parece ser un camino hacia el Apocalipsis mismo. No gana el amor. No gana el arte. Sino que gana la institución monstruosa. Los personajes se someten como Piñeyro se somete a la industria. Y ahora yo me pregunto ¿Dónde quedo eso de El amor es más fuerte que se predicaba en su “Tango Feroz”? Calificación: 4

Johnny and June: Pasíón y Locura

“Syd and Nancy”. “Henry and June”. “Johnny and June”...

Johnny and June: Pasión y locura (Walk the line – EU – 2005 – James Mangold)

Otra Biopija. Más de lo mismo, la única diferencia es que ahora le toco el turno a Johnny Cash. Si hay algo en lo que se ha confundido Hollywood en los últimos años es en globalizar la singularidad de personalidades bien disímiles en una misma manera de contar historias. Acá no falta infancia traumática, inicios con pobreza, ascenso vertiginoso a la fama, escándalos, problemas con drogas, infidelidades, y como final: la redención y el triunfo, esos happy endings que hacen de películas como estas un canto a la vida. Los biopics (Biographical Pictures) dejarón con el tiempo de ser un subgénero para convertirse en un genero y el problema que tiene “Johnny and June…” es el problema que tiene cualquier película cuando no supera la media propuesta por el genero: es más de lo mismo. En la entrega de los premios Oscars el presentador bromeo acerca de la película diciendo que esta era como “Ray” pero con gente blanca. Totalmente acertado, es como un deja-vu de “Ray”, y bien prolijita y cuidada en todos los rubros como aquella, también pensada para llevarse alguna estatuilla dorada. Y que Reese Whiterspoon y Joaquin Phoenix son buenos actores ya lo sabíamos de antes. El único interés de películas como esta es el interés que tenga cada espectador por la historia del retratado. ¡Sí! El personaje por arriba del cine. Calificación: 4

Syriana

Esto es a lo que se dedican los amiguitos George Clooney y Matt Damon cuando deciden hacer películas serias y comprometidas. Eso si, después seguro que lo llaman a Soderbergh y se mandan con “La gran estafa 3”. ¡Artistas de nuestro tiempo!

Syriana (EU – 2005 – Stephen Gaghan)

Stephen Gaghan es el guionista de “Traffic” + “Syriana” trata sobre los conflictos en oriente en torno al petróleo = “Syriana” es la “Traffic” del petróleo.

Elenco con muchos apellidos celebres y otros no tanto (pero que llenan el afiche) para interpretar a un grupo de muchos personajes que van desde la base, hasta la cúpula de la pirámide petrolífera. Si en “Traffic” el esquema coral abarcaba desde pendejas adictas al crack hasta jueces y traficantes millonarios, acá tenemos desempleados de yacimientos que se pasan a suicidas fundamentalistas, agentes de la CIA y ejecutivos de las grandes compañías. Un amplio abanico que le sirve a Gaghan para tratar el tema de manera abierta y critica y conseguir un guión complejo y rico. El problema es que con la intención de contar la historia desde la óptica de diferentes niveles sociales, termina sin permitir en el público una identificación con sus personajes y consigue una película fría y distante. Al igual que “Traffic”,Syriana” parece por momentos un documental ficcionalizado, y provoca un gran tedio del cual solo se puede reaccionar través de las imágenes de violencia que sacuden la pantalla.

Después de “Vidas Cruzadas” y “El jardinero fiel” el año pasado, parece que estamos frente a el state of the art de cómo llevar a cabo un thriller de denuncia social. Mucha cámara en mano (marca Meirelles o Iñaritu), encuadres cool, montaje con ritmo clipero (Con un manejo de las lineas de imagén y sonido muy Soderbergh), y música a lo Santolalla (entre lo moderno y lo autóctono, entre lo internacional y lo regional). Un cine medido e hipócrita que pretende hacer una crítica a décadas de supuesto fracaso político norteamericano en oriente a la vez que muestra como el mal y la culpa existen en ambos bandos. Lo necesario para conseguir nominaciones, lo insuficiente para irritar a alguien. Calificación: 4


Dicen por ahí

Tiempos de Oscars, tiempos de tratar con películas “serias”. Y como EL ODIANTE se caga en los Oscars, una película “no seria”.

Dicen por ahí (Rumor has it – EU – 2005 – Rob Reiner)

Comedia boluda yankee. De esas en cuyo afiche publicitario hay mucho color pastel y los actores sonríen recién salidos del solarium. Con un humor ingenuo, rancio y televisivo. ¿Cómo se le puede ocurrir a alguien que un portazo en la cara de un tipo todavía puede funcionar como chiste? No estamos en la década del veinte muchachos y la verdad que “Dicen por ahí” no hace reír nunca. Aunque… momento, la película se sale con las suyas y logra ser llevadera. Esto, por dos razones. Primero, el argumento. El personaje que interpreta Jennifer Aniston (A la que le sientan muy bien los treinta y pico. Ahora entendemos mejor a Brad Pritt.) se entera de que su padre tal vez sea otro, y de que ese otro no solo se acostó con su madre, sino también con su abuela y como si fuera poco, además le gusta a ella. Un verdadero lío generacional que logra seducir sugiriendo la posibilidad del incesto, limite que nunca se cruza pero con el que la película juega al borde. Y si, esto es Occidente y además no dirige Park Chan-wook. La segunda razón es la operación intertextual que propone la película con “El graduado”, aquella dirigida en 1967 por Mike Nichols y muy recordada por Mrs. Robinson y otras canciones de Simon and Garfunkel. No es una remake, tampoco un homenaje, ni del todo una cita. Sino que el guionista de “Dicen por ahí” hace que sus personajes sean los personajes “reales” en los cuales se inspiro la película de Nichols. Una idea bastante original que bien se le podría haber escapado a Charlie Kauffman. Lástima que los actores y el director no están a la altura de su trabajo. Jennifer Aniston nunca se entero de que se termino “Friends” y Rob Reiner lejos quedo de esa formulación de reglas para la comedia romántica contemporánea que es “Cuando Harry conoció a Sally”. Calificación: 5

Millones

Si van al videoclub y ven en las bateas una película en cuya portada sonríe un niño pecoso, ¡ténganle fe!

Millones (Millons – Inglaterra, EU – 2004 – Danny Boyle)

Típico de festival cine. Uno asiste a una seguidilla de películas buenas y quiere ver todas por que tiene la sensación de que se puede perder algo importante (Claro que también ocurre lo inverso con las malas). Tras ver “Millones”, pasa algo parecido. Uno tiene ganas de seguir viendo cine, porque sino ataca esa misma sensación.

“Millones” cuenta la historia de Alex, un niño obsesionado con la vida de los santos, que pretende donar a los pobres un bolso repleto de dinero que le cayo (literalmente) del cielo. Argumento que si lo materializa la Disney y lo protagoniza Haley Joel Osment desemboca en algo realmente apestoso, pero que si cruzamos el Atlántico y lo dirige Danny Boyle, huele muy distinto. Por lo menos, de entrada, sabemos que contamos con dos fuertes: muchas ideas y un gran soundtrack. Y en “Millones” las ideas están en tal cantidad y las imágenes están acompañadas por los acordes de The Clash y Muse (Y no Coldplay como usaría el compatriota Winterbottom en la mediocre “Codigo 46”).

Si bien aparenta una fábula infantil sobre los valores y la niñez, es ante todo una película enérgica y ecléctica, un festival de recursos narrativos capaz de contagiar todo tipo de sensaciones. En una de las escenas más hermosas, Alex arma una casa con cartones al costado de una vía, para que cuando pase el tren, esta se sacuda como si fuera un samba. Por un lado una escena auto referencial que nos conecta con “Trainspotting” y por otro, una escena con la cual Danny Boyle parece dejar claro cual es su intención, poner al espectador frente a un veloz torrente que lo sacuda para todas direcciones. Y “Millones” funciona por momentos como entretenimiento infantil, como comedia, o como película de suspenso y siempre es efectiva por que se propone contar de las maneras más diversas e imaginativas escenas que pueden pasar desapercibidas en cualquier otra película y solo ver sus primeros o últimos cinco minutos alcanza como muestra.

Claro que tal apuesta por momentos confunde al espectador, la historia se desvía y no queda claro cual es cuentito moral que propone ¿el dinero debe circular o fluir como el agua? ¿el dinero destruye la infancia? La verdad es que no queda fácil y para didactismos nada mejor que los finales de “He-Man”. Y si bien la película busca la epifanía y nunca la alcanza de manera absoluta, sí logra emocionar y bastante.

Ahora a volver al videoclub y a indagar, que “Millones” da ganas de ver más cine y uno no sabe cuantas películas se le pasaron en el 2005 que realmente valen la pena. Calificación: 8




El ataque del dragón blanco

Una de las últimas noticias rutilantes del mundo del espectáculo: “U2 recaudó más de USD 255 millones en 2005”. ¡Que bueno que no voy a colaborar a la noble causa de estos irlandeses hipócritas! Ahora, en EL ODIANTE, una editada directo en DVD que vale la pena ver.

El ataque del dragón blanco (Fei hap siu baak lung – Hong Kong – 2004 – Wilson Yip)

Esta película funciona como sátira perfecta de los wuxia (genero de espadachines chinos) de qualité y for export que representan “El tigre y el dragón”, “Héroe” y “La casa de las dagas voladoras”. Lejos de la solemnidad y todas las otras características que consiguen nominaciones a los Oscars de estas últimas y con un humor anárquico y repleta de anacronismos. Para el director Wilson Yip, China imperial es lo que para los creadores de “Corazon de caballero” o “Shrek” Europa medieval, un contexto donde pueden confluir elementos diversos de la cultura pop actual y así consigue las más divertidas combinaciones. En la escena más delirante de la película, una anciana transmite sus “poderes” a Dragón Blanco (Cecilia Cheung) a la manera que se ve como en Windows se transmiten archivos de una carpeta a otra, ¡sí! con el dibujito de unos papeles-archivos pasando de una cabeza a otra y una barra de progreso abajo. También hay chistes con Mac Donalds, tratamientos de colágeno y un video clip a lo Mtv con mosh incluido. El único problema de la película es que hacia su mitad se concentra en narrar el romance entre Dragón blanco y un espadachín chino ciego (No es Zatoichi) que amenaza con asesinar a su novio. Ahí pierde el ritmo y si bien el crecimiento del amor entre los dos personajes tiene buenos momentos, las expectativas que uno se hace desde el principio no llegan del todo a cumplirse.

Mas allá de eso, al igual que “Kung-Fusión”, estrenada el año pasado, esta es otra demostración de la frescura, originalidad y locura del cine oriental, características muchas veces solapadas por los bodoques de Zhang Yimou y todas las otras que los distribuidores tanto deciden comercializar en occidente. Calificación: 7

El juego del miedo 2

Aquí la primera critica de EL ODIANTE publicada en la Revista HACIENDO CINE. ¡Hasta Cahiers Du Cinema no paramos! Y a partir de ahora, cada película con su puntaje.
El juego del miedo 2 (Saw 2 - EU - 2005 - Darren Lynn Bousman)
Jigsaw, el asesino que mata sin matar –más precisamente elabora maneras para que sus victimas se suiciden- regresa para reclamar un lugar en el podio de los asesinos más famosos del cine, aquel que comparten Hannibal Lecter, Michael Myers, el macanudo de Jason y tantos otros. Esta vez, amplifica el juego y encierra a un grupo de personas en una casa repleta de trampas mortales, algo así como una cruza entre “El Cubo” y la casa de El gran hermano. El desconocido Bousman, arengado por algún productor oportunista, aprovecha un guión pre hecho y lo adapta como continuación de la exitosa y rentable predecesora del 2004. Este apuro se traduce a una evidente torpeza y lo que en la primera era rebuscado y original, acá es inverosímil y ridículo. Carente de buena puesta en escena y capacidad para generar climas, la película busca contagiar alguna sensación en el espectador solo a partir del diseño de los métodos de Jigsaw, de sadismo y desmesura dignos del terror oriental, y así logra algún buen momento. Aunque todo, opacado por un final imposible.
En sintesis, esa clase de Secuela que destruye todo lo bueno que tenía la primera. Calificación: 3

Madagascar

¿Por qué esta película inaugura la temporada 2006 de EL ODIANTE? Bueno… fue la más vista durante el 2005 y sirve para pensar sobre el estado actual del cine.

Madagascar (EU – 2005 – Eric Darnell, Tom Mc Grath)

2005 fue un año en que la convocatoria de las salas cayó tanto a nivel mundial como nacional. Entre los culpables de este fenómeno tenemos a los DVDs y sus Home Theathers (Que hacen del living un cine), la piratería en todas sus variantes (Ahora los reproductores hogareños hasta leen DVX = 5$) y en el caso de nuestro país, la eterna crisis económica (Muy lindo Village Caballito, pero… ¿por qué mierda $12,75 una entrada?). Aunque ha quedarse tranquilos, ante panoramas llamativos como este siempre están los que piensan que las salas nunca van a morir, por que acudir a estas no solo representa el acto de ver películas, sino algo más grande y que tiene ver con otra cuestión. Asistir a una sala de cine con sus proyecciones de fílmico puede representar una cita pre garche o una excusa para terminar en Guerrin con amigos, no importa, lo que muchos piensan es que siempre tienden a sobrevivir como salida, como evento, como encuentro, o mejor aún… como rito. ¿Pero que pasa cuando películas como “Madagascar”, “Chiken Little” y “Harry Potter” lideran la taquilla con sus millonarias cifras? Se ilumina otra tendencia, y es que el cine corre el riesgo de convertirse solo en un paseo infantil o adolescente. Algo así como una calesita o cualquier otra atracción en un parque de diversiones.

Y “Madagascar” se parece bastante a una calesita, tiene mucho color, animales bobos, da vueltas y cada tanto regala una mínima sonrisa a manera de sortija. Con el boom del cine de animación por ordenador (¡Joder!), el cual exploto hace unos años con “Shrek”, es obvio que se vendrían películas hechas con poca inteligencia y el apuro de ganar millones. “Madagascar” no tiene lo que tan bien supo hacer Pixar, trasladar los conflictos humanos a juguetes, monstruos o bichos, sino que acá el principal conflicto es que un león deje de comer carne. Se presenta como una película de escape y se destruye con un giro ridículo y arbitrario (El zoológico decide liberar a sus animales y llevarlos a sus lugares originarios. !¿Qué?!) y encima a sus personajes no se les entiende lo que hablan en su afán por meter chistes para grandes y chicos, menos si se escucha doblada al castellano. Las citas pop, obvias. Las canciones, horribles.

Lo peor de la película no son sus características, sino su éxito, que anuncia que vendrán películas de animación más feas todavía. Y esto ya lo sabemos todos, que sea lo de las mas visto no significa que sea buena.


Las mejores películas del 2005

Y El ODIANTE no podía ser menos. Aquí las mejores películas del 2005, o mejor aún, las películas que más me gustaron, las que más me emocionaron y disfrute.

TOP TEN 2005

1) Oldboy (Park Chan-Wook)
2) Entre copas (Alexander Payne)
3) La guerra de los mundos (Steven Spielberg)
4) Tiempo de valientes (Damian Szifron)
5) Millon Dollar Baby (Clint Eastwood)
6) Un santa no tan santo (Terry Zwigoff)
7) King Kong (Peter Jackson)
8) Vida acuática (Wes Anderson)
9) La casa de cera (Jaime Mollet-Serra)
10) Un año sin amor (Anahí Berneri)

Elección difícil, mucho quedo por ver y la calidad de estrenos fue poco satisfactoria. Mucho de lo mejor lo vi en festivales o DVD. “3-Iron”, “A wayward cloud”, “Breaking News”, “Last Days” y “El corazón es engañoso sobre todas las cosas”, son algunas de las películas que habrían peleado en el ranking de haber sido estrenadas comercialmente. Como viene ocurriéndome hace cuantos años, el mejor cine sigue viniendo de oriente. Las revelaciones son de allí: Park Chan-Wook y Tony Jaa.
Otras películas para rescatar: “Los Rompebodas”, “Dark Water”, “Adictos al sexo”, “El aura”, “Bob esponja la película”, “Alexander”, “Charlie y la fábrica de chocolates”.

El ODIANTE promete más para este 2006.

King Kong

Otro veranito con una de Peter Jackson en cartel. ¡Que bueno que se haga costumbre!
En EL ODIANTE… King Kong, por el nuevo Jackson rey del pop.

King Kong (EU / Nueva Zelanda – 2005 – Peter Jackson)

¡Si! King Kong es una película con un mono gigante, pero también todas estas ocho maravillas:
1) Una película sobre la historia del cine, y como este arte se impuso en los 30´ y llevo a la debacle a los espectáculos de variedad teatrales.
2) Una impresionante y precisa reconstrucción de época. Con una apertura músical que describe de una manera genial la vida de Broadway de aquella época.
3) La historia de un director de cine obsesionado con terminar una obra grandiosa. Mitad parodia Orson Wells (¡Sí, y Jack Black lo hace muy bien!), mitad alter ego de Jackson.
4) Una relectura de “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad. Otro viaje que lleva a un grupo de gente hacia un lugar inhóspito donde el hombre permanece en estado primario.
5) Un filme de aventuras que recupera la tradición clásica del género.
6) Una historia de amor con bizarre love triangle y zoofilia incluida.
7) Cine Catástrofe
8) Y también, claro, una remake de King Kong del 33´

¡Demasiado! Jackson se excedió un poquito. Juntó y juntóa lo bestia Todo en King Kong es de la magnitud del mono. Si el afiche lo muestra peleando con un Tiranosaurio, en la película se pelea contra tres. Todo se rompe, todo se muestra, Jackson no se privo de nada. Y a partir de este engolosinamiento se puede notar a un director todavía inmaduro que provoca el avasallamiento en su público. Despues de la segunda hora, al momento q capturan a Kong, uno ya no quiere más y sabe que faltan los biplanos volando sobre el Empire State. Una sobredosis de cine. Como con “El Señor de los anillos”, esta parece ser otra obra definitiva, con intención de abarcarlo todo y no dejar nada para los demás. Un montón de temas se tocan, pero ninguno con profundidad, ninguno de manera única. Pero la verdad es que poco importa, Kong es entretenimiento puro, el mejor cine de espectáculo, estupenda en cualquier rubro (¡Y basta de los boludos que critican la película solo por los efectos especiales!), con una narración implacable que no se pierde ni por un momento de ser efectiva en todas las líneas que plantea. Un viaje vertiginoso que exige sentarse y disfrutarse.

Pero para la obra maestra falta un poco. Y para alcanzarla, habría que pedirle a Jackson que se mesure un poco, que controle su hambre, o en otras palabras, que controle su terrible pasión por el cine. ¿Esta bien eso?

Una historia violenta

Despues de unas cuantas semanas de digestión en las cuales se debatieron el fanatismo por el director, las influencias de las positivísimas críticas que recibió la película en todos los medios y el verdadero sentimiento que me produjo al verla, aquí va…

Una historia violenta (A History of Violence – EU – 2005 –David Cronenberg)

Cronenberg es uno de los directores con filmografía más coherente en las últimas décadas y “Una historia violenta” no parece estar exenta de esa coherencia. Eso hace que cada uno que conozca la compleja obra del canadiense, dude ante cada escena de la película y se pregunte cuanto más nos quiere decir con cada una de sus imágenes. Un tópico siempre presente en este autor, es el peligro ante las transmisiones virosicas, algo que puede llevar a pensar que, entre otras cosas, la película nos habla de la violencia como virus. ¿Es cierto esto? Muchos han encontrado esta lectura en la película. Y es verdad, desde un principio la película parece tomar ese rumbo. En la primera escena, unos asesinos cometen un cruento crimen en un motel y se trasladan al pueblo del protagonista Tom Stall (Viggo Mortensen), amable dueño de una cafetería y padre de familia. Allí, intentan continuar con una cadena de robos y asesinatos, pero Tom Stall, los detiene con violencia, una violencia que luego continua en una escalada de enfrentamientos con la mafia. ¿Y qué es esto? ¿Violencia como virus o simplemente una progresión clásica de sucesos? Otro tópico: la percepción alterando cuerpo y ser humano. Tom Stall es victima de la violencia, la percibe, y esto trae como consecuencia una dicotomía en su personalidad: Tom Stall y Joey Cusack, asesino implacable de la mafia de Filadelfia, conviviendo en el mismo cuerpo. Pero esta película de Cronenberg no nos deja lugar a la duda, a la ambigüedad, a planteamientos sobre identidad. Tom Stall es Joey Cusack y solo debe matar a los malos para acabar con un conflicto que se presentaba como más profundo. Y mejor no buscar lecturas sobre genética o violencia en E.U. por que el debate puede ahondar y la cosa sigue sin cerrar.

“Una historia violenta” es una película de precisa puesta en escena y una gran dirección de actores. Con el manejo del lenguaje clásico (¡Como gusta a críticos el uso de códigos de western!) Cronenberg vuelve a demostrar que le pueden tirar cualquier pelota y el tipo se las va a arreglar para hacer un par de jueguitos. La violencia de la historia tiene un registro personal, cercano al comic y con primeros planos a lo “Irreversible”. Ed Harris consigue un insuperable personaje de matón que carga en el rostro pasado y presente de Stall/Cusack y los minutos de William Hurt son exquisitos. Aunque a esta altura… ¿A directores con décadas de experiencia y prestigio como Cronenberg, se les puede pedir menos que esto? Seguramente menos sería una decepción amplificada por el apellido. Ustedes deciden: si una gran película, o solo una buena película sobrevalorada por el corpus de obras previas del director. Yo ya me decidí, y la verdad es que me quedo con la riqueza del Cronenberg de “Videodromo”, “Crash” o “eXistenZ”, por nombrar solo algunas.


El muelle

Calle Lavalle. Cine Electric. 2 películas continuadas X 5$. Venta de milanesas en la entrada. Los pies se apoyan en el respaldo del asiento delantero -si hubiese una fuente dentro de la sala también nos lavamos las patas en ella-. Dos personajes tambaleantes ingresan con una botella de agua mineral llena de un líquido que nos es agua mineral. El cine se transforma en el conventillo del Rafa DiZeo. Mientras tanto, en la pantalla…

El Muelle (36 Quai des Orfebres – Francia – 2004 – Olivier Marchal)

“Fuego contra fuego” a la francesa. Duelo de titanes entre Daniel Auteuil como el bueno y Gerard Depardieu como el malo. Buena plata invertida, puesta en escena correcta, fotografía con predominancia de azules y grises, y un guión efectivo. Siempre con la atención puesta en los dos actores más convocantes del cine francés, el resto solo acompaña y cumple. Todo tan cuidado y solemne que aburre un poco bastante, sobretodo en las partes que el guionista mete la pata.

El cine de género francés nunca fue de lo más atractivo, y el que llega a estrenarse en las salas de nuestro país, menos todavía. Y esta película tiene la desventaja de ser del tipo comercial que busca imitar modelos y estrategias de marketing del cine norteamericano. ¡Sí! La remake gringa se estrena en el 2007.

Abandonada la sala, es más divertido el recuerdo del Electric con sus borrachos bebiendo y peleando, antes que el recuerdo de esta buena película.

Last Days

Después de un fin de semana muy agitado que empezó con Nine Inch Nails el Jueves pasado y termino con “Wild Boys” de Duran Duran el Sábado a las cuatro de la mañana, que mejor que dedicarse a una película sobre rock. En EL ODIANTE, la última de Gus Van Sant, inspirada en los últimos días de Kurt Cobain. ¡Ya se consigue en DVD!

Last Days (EU – 2005 – Gus Van Sant)

Sí la actitud contestaria fue una de las características que sirvió a Sid Vicius para erigirse como una de las figuras centrales del rock de la década de los setenta, a Kurt Cobain le alcanzo con su espíritu genuino para lograr lo suyo en los noventa. Capaz de contagiar la sensación de que era un artista autentico en una década donde todo se estaba yendo al demonio, con Mtv y el resto de las corporaciones devorando todo, terminando con el rock.

2005, el Estadio Obras ahora se llama Estadio “Pepsi Music”, y en vez de tener “Rock hasta que se ponga el sol”, tenemos “Personal Fest” (¡La concha de su madre! Ni siquiera vendían una lata de cerveza.). La pesadilla que anunciaba Naomi Klein en “No Logo” parece alcanzar su perfección. En este contexto, Van Sant llega con "Last Days". Eludiendo mostrar el desborde de giras, peleas entre miembros de la banda, sobredosis y demás lugares comunes de las películas rockxplotation que tanto pueden agradar a los grandes estudios, y acercándonos una obra única e intimista que busca conectarnos, a partir de sus imágenes, con el autentico Cobain.

Su tratamiento de tema y forma es muy cercano al de "Elephant", tal vez por que ambas películas tratan de las dos tragedias más significativas e inexplicables de la cultura joven norteamericana de los últimos años. Acá no tenemos búsqueda de quienes ni porques, sino a un artista contemplativo que mira absorto, de cerca y de distintos angulos, lo que el mundo todavía no puede entender. En un plano de casi cinco minutos tenemos a Blake –el pseudo Cobain- calentándose en el medio de la nada ante un fuego improvisado, en otro al mismo meando ante un paisaje imponente y en otro en una zapada capaz de poner la piel de gallina al espectador. Imágenes hipnóticas que tienen la primera meta de darnos al artista en momentos genuinos, lo mismo que Kurt Cobain buscaba con cada una de sus canciones.

Con grandes aciertos, como tener a Kim Gordon (Bajista de "Sonic Youth", una de las madres musicales de Nirvana) dando consejos maternales y también con algunos defectos, como las gratuitas escenas homosexuales entre dos de los personajes cercanos a Blake, con las que Van Sant parece querer confirmarnos que es un tipo jugado. "Last Days" peca de ser un seguimiento del Cobain perturbado, ascético y escapista, de los momentos culmines y en esa exposición de sus afectaciones puede llegar a aburrir (Hay que decir que tanto balbuceo rompe por momentos las pelotas) pero más allá de eso, es ante todo, una película fiel al espíritu de uno de los artistas más grandes de lo últimos tiempos.

Recordar a Cobain, hace pensar que vamos hacia el 2006 y todavíano no tuvimos a un rockero de su talla, y lo más triste es que “Coldplay” es lo único que parece acercarse al podio de los 2000. ¡Mierda! ¿Qué esta pasando? Seguramente seguirán apareciendo verdaderos músicos de rock, y con ellos verdaderos cineastas como Van Sant, para acompañarlos.