Cars, y el cine de animación digital

Cars gusto poco y nada. Acá un tardío comentario sobre la película y el cine de animación digital.

Cars (EU – 2006 – John Lasseter)

Cars, ante todo, tiene un problemita, es una más en el montón. Además evidencia una tendencia que ya era clara desde hace unos años: el cine de animación digital pierde calidad en proporción inversa al aumento de la producción. Si uno revisa los rankings de taquilla de los últimos años, las de animación 3D arrasan. Buscando a Nemo, Shrek 2, Madagascar, todas encabezaron listas de taquilla tanto en Argentina como en otros países. Fenómeno que desde hace unos años hizo captar la atención de todas las majors logrando que la producción se maximice. Asi es que Fox, Dreamworks, Paramount, y el resto salieron a competir con productos apurados y mediocres, que a pesar de su bajo nivel se llevaron cifras multimillonarias. Consecuencia: todo se convirtió en una gran fábrica de chorizos y las películas de esta suerte de genero comenzaron a estandarizarse. ¿Cuántas películas con animalotes salvajes ya tenemos en lo que va del año?

Hasta acá nada nuevo. Lo triste es que este proceso termino por afectar a Pixar y su principal hombre, John Lasseter. Entre idas y venidas con la Disney, la empresa de la lamparita perdió su impronta y como consecuencia sus películas se empezaron a parecer a todas las de los demás. Cars, como el resto actualmente, trabajan sobre moldes hechos. Acaso: ¿cuantas veces nos conto Hollywood la historia del personaje de ciudad acelarado que se enfrenta con los valores de un grupo rural? En Cars, contada a través de un autito corredor de Nascar, llamado Rayo Mc Queen (en claro homenaje a Steve Mc Queen, por supuesto), que queda varado en un pueblo olvidado a causa de la construcción de una rápida carretera interestatal. Razón que hace a la película por demás tediosa y ultra predecible en cada tramo. No solo eso, además es larga (casi dos horas de duración.). Pero el copiar un western olvidado (La era de hielo), trabajar con un cuentito melodramático clasiquísimo (Buscando a Nemo) o rehacer Los Siete Samuráis (Bichos) no es lo que les quita calidad. ¿Cuántas veces el cine nos contó las misma historia y nos volvimos a emocionar? El problema no es solo copiar moldes a los tumbos.

La cuestión es que desde Toy Story (Que en mi opinión junto con Toy Story 2 y la primera Shrek, son las mejores hasta hoy.) este genero, a pesar de su afinidad con el de dibujos animados, se diferencio en parte por darle vida a universos inertes o inexplotados ( el de los juguetes, monstruos, hormigas, etc) y por sobre todo por lograr una ambivalencia de público, es decir: las primeras películas de animación digital fueron pensadas y logradas tanto para niños como para adultos. ¿Ahora que pasa cuando se producen con apuro por facturar? Se pierde esa ambivalencia que precisa de un fino trabajo. Que el chiste de Shrek haga reír a al pápa y al borrego por igual, es uno de los secretos y esmeros de la película. Pero en Cars, el humor en la mayoría de los casos es solo infantil. O para dar otro ejemplo: en la reciente Vecinos Invasores la metáfora a la política migratoria de Estados Unidos queda ahí, nunca crece, ni trasciende. Estas películas no logran, como si lo hacía Toy story o Shrek, enhebrar un atractivo adulto con un atractivo infantil.

Sobre Cars en particular, además hay que agregar problemas de verosímil (Un ejemplo solo nómas: ¿Por qué un mundo de autos posee la misma arquitectura humana?), o de ritmo narrativo (las escenas de carreras a puro corte y velocidad “vertiginosa”, son espantosas.), pero lo que importa para el caso es que este cine perdió en personalidad, corazón, e inteligencia. Y sino, que mejor muestra de esto último que las horrendas voces de personalidades argentinas (¡Por Dios! ¡Llamen a actores o tipos con oficio al menos!) que les ponen ahora, para dejar en claro como se perdió totalmente el respeto al publico. Calificación: 4

Hard Candy

Esta es de esas películas que en los tiempos que corren resultan totalmente descartables como opción en las carteleras. Primero, por que es menor y como experiencia "cinematografica" es poca cosa. Segundo, por que salió en DVD hace meses en perfecta calidad de imagen y audio.

Hard Candy (EU - 2005 - David Slade)

Filme de suspenso chiquito y ultra minimalista, tanto que llama bastante la atención el desacorde tamaño de los afiches que se pueden encontrar en las salas para su promoción. No hay mucho más que dos personajes protagónicos, unas escasas locaciones, y un guionista y un director jugando a sacarle un provechoso partido a estos mínimos elementos. El argumento es sencillo, un fotógrafo de 32 años conoce por chat a una adolescente de 14, la invita a salir y cuando la lleva a su casa descubre que la chica de aspecto encantador e inocente que encima escucha a ¡¡¡Coldplay!!!, es un caramelito difícil de pasar. En lo primero que uno piensa es que esta frente a una especie de Audition en clave modernista, pero con el correr del relato se descubre que la película dista bastante de la sorpresa, truculencia y perturbación de aquella obra maestra de Takashi Miike. Hard Candy se queda en el tedio de la puesta teatral, que el debutante David Slade solo rompe por momentos con algún jugueteo de cámara en los que muestra su oficio videoclipero, y lo peor: se tarda un montón en definir de que lado están sus personajes. Nunca se termina de saber si la chica en cuestión es un monstruo o un ángel vengador, ni mucho menos de saber si realmente hay algún bueno en la historia. Ambiguedad que para algunos puede resultar interesante, pero que a un filme de suspenso que necesita la identificación del espectador para ser efectivo, le resulta absolutamente en contra. Calificación: 4

Pequeña Miss Sunshine

En relación al nuevo y muy buen disco de My Chemical Romance, The Black Parade, un amigo me hizo el siguiente comentario: “Y es asi, los yankees no lo pueden evitar. Cada tanto siempre tienen que sacar una de esas banditas punkies, que por mas que hagan siempre lo mismo, no dejan de ser super emotivas y re efectivas”. Coincido. Llamativamente con la película a continuación, pasa algo muy parecido.

Pequeña Miss Sunshine (Little Miss Sunshine – EU – 2006 – Jonathan Dayton / Valerie Faris)

Esta película da la sensación de que ya se hizo varias veces en el cine norteamericano: familia disfuncional, personajes perdedores y estereotipados, viaje de una ciudad a otra ciudad que va a terminar uniéndolos... Pero Pequeña Miss Sunshine tiene algo que la hace única, y es su emotividad. Ya desde la excelente elección de la banda sonora, donde se notan los años de experiencia trabajando para artistas musicales del matrimonio Dayton-Faris, entre otras cosas responsables de los videasos Tonight, Tonight de The Smahing Pumpkins e Imitation of life de R.E.M. (y que afortunadamente son de esos directores de clips que en su paso al cine, no confunden lenguajes.), la película conquista. Y esto, por sobre todo, gracias a la humanidad con que trata a sus personajes: una familia bien White Trash que se une para llevar a la niña del grupo a un concurso de belleza en una camioneta Wolkswagen defectuosa y destartalada -símbolo total de esa basura blanca- a una ciudad a millas de distancia. Ya lo de Greg Kinnear como padre de familia, es de lo mejor de su carrera, un loser total e insoportable que encima se cree winner e idea un plan de nueve pasos para triunfar en la vida. Personaje al que por supuesto todo le sale mal, pero al que la película nunca condena ni lo usa de hazmerreír, sino que además de reflexionar sobre los ideales norteamericanos a partir de él, le da la oportunidad de que se redima, de que aprenda como ser humano y cambie positivamente (la escena del tipo arrodillándose para que a su hija la dejen participar a toda costa en el concurso, es brillante.). Algo que no se ve en mucho en el cine actual: verdadero amor por sus personajes. Y contando con esto, mucho no importa cuantas veces parezca que ya hemos visto la misma película. Otra vez, los norteamericanos haciendo lo que bien saben hacer. Calificación: 8

Las Torres Gemelas

Siento que a nadie le gusto nada esta nueva película de Oliver Stone. Aquí una mirada un poquitito favorable. ¡Sigo bancando a Oliver!

Las Torres Gemelas (World Tarde Center - EU - 2006 - Oliver Stone)

Las Torres Gemelas tiene un muy buen comienzo, las primeras escenas hacen seguimiento a un grupo de oficiales de la policía portuaria de Nueva York en la mañana de un día de rutina: la despedida del hogar en la penumbra de la madrugada, los comentarios sobre un partido de béisbol en el trayecto del viaje en tren, la división de tareas una vez arribada la jefatura. Luego y sin perder mucho tiempo la película nos adentra en el ojo de la tormenta de aquel 9-11 a partir de la sombra de uno los aviones ciñendo la ciudad. No hay exhibicionismos ni efectismos gratuitos, Stone prefiere presentarnos los hechos de una manera realista y siempre desde la perspectiva de este grupo de policías, quienes encaran una improvisada y desesperada operación de salvataje al World Trade Center. Los impactos de los aviones suceden fuera de campo y de todo el proceso de destrucción del lugar, solamente se puede apreciar lo que captan los ojos de los personajes, ya que como Stone bien sabe, es inútil volver a reconstruir las imágenes que vio el mundo entero en vivo y en directo y con toda espectacularidad, ponchadas por decenas de cámaras. Una vez que estos personajes llegan a las Torres, la visión no elude cadáveres ni heridos sangrantes, algo contrario a lo que paso con la cobertura de los medios en aquel fatídico día, los cuales mediante una organizadísima censura eliminaron las imágenes que pudieran herir la susceptibilidad del pueblo norteamericano. Mejor aún, tampoco hay lugar para la hazaña y la aventura heroica, enseguida la situación supera a este grupo de policías y los edificios se les vienen encima, en un derrumbe recreado desde sus puntos de vista y de una manera terrorífica, con un sonido capaz de poner los nervios de punta. Fin de una primera media hora impresionante.
Siguiente hora y media, la película se convierte en todo un canto al “coraje y la supervivencia” protagonizado por un lado por los dos policías encarnados por Nick Cage y Michael Pena resistiendo bajo los escombros y por otro lado por sus familias y los rescatistas negándose a darlos por muertos. La narración se desdobla y la historia queda sepultada en el sentimentalismo. Todo se torna en un melodrama con mucho olor a Oscar que de tan recargado, por momentos resulta difícil de llevar. No esta mal, pero el interés que se proponía desde un principio cae enormemente.

Es que después de todo, Las Torres Gemelas puede que demuestre que algo esta cambiando en Hollywood y en la conciencia norteamericana en los últimos tiempos. Ya no se trata de buscar culpables y justificar ataques militares. La película nunca plantea hipótesis sobre la identidad de los responsables en los atentados y a excepción de un seco “bastards” y la intención se salir a vengarse expresada por el personaje secundario del marine, la película esta desprovista de odio y discursos revanchistas. Oliver Stone es consciente, como muchos estadounidenses, de que poco se sabe sobre lo que hubo realmente por atrás de los atentados, de que tal vez sigan librando una guerra al terrorismo de Bin Laden y que este halla fallecido hace rato a causa de una fiebre tifoidea (como se rumoreo hace poco). Se puede acusar a su película de carecer de riesgo y de la polémica que suelen despertar sus filmes. Stone se juega por la corrección política porque para él no hay nada más contundente, de momento, que el valor y el esfuerzo de los bomberos, paramédicos, policías, oficinistas y todos los trabajadores que participaron en los sucesos de aquel día. Y esta película, con sus altas y sus bajas, no es mucho mas que eso: un sentido homenaje a toda esa gente. Calificación: 5

Cara de queso

El pasado Lunes 16, por lo menos el complejo Cinemark sucursal Palermo estuvo cerrado por que sus empleados lograron organizarse y realizar una huelga como queja ante las explotadoras condiciones en que las trabajan. Hechos de este tipo se repitieron también en otras sucursales de otras grandes cadenas (Village y Hoyts principalmente) durante toda la semana pasada, incluso hasta con empleados detenidos y demorados en sus lugares de trabajo. Enterarme de esto último me causo bastante tristeza, como también me causo bastante tristeza recorrer todo el diario Clarín del Martes y demás medios y no encontrar ni la mas mínima información al respecto. Así que por este humilde medio, sepan que esto ocurrió y conozcan otra buena razón para no darle de comer a estas empresas hijas de mil puta, que no solo destruyen nuestro cine, sino que también forrean a mas no poder a pobres pibes.

Como tenía que ser, vi la hermosa película que viene a continuación en un cine más chico y con menos neon, donde por lo menos sus empleados, entre otras cosas, no tienen prohibido recibir propinas.

Cara de Queso (Argentina – 2006 – Ariel Winograd)

Cara de Queso llama la atención ante todo por su dinamismo y su fluidez, algo bien atípico en el marco del cine nacional. Dura noventa minutos, no lo parece y da la sensación de que su director elude todo el tiempo y a pura gambeta (es decir: a puro movimiento de cámara, con muchos travellings, steadycams, dollies...) todas las características del mas mediocre cine argentino que provoca los peores prejuicios por parte del público: deficiencia técnica, falta de tempo narrativo, impericia actoral. Punto, este último, donde la película mas se esmera y se hace fuerte. El trabajo con los actores es notable y la elección del casting, ecléctica y acertada. El elenco incluye desde figuras históricas como Luppi o Juan Manuel Tenuta hasta rostros rutilantes y prometedores del “Nuevo Cine Argentino” como Nahuel Perez Bizcayart o Martín Piroyansky, pasando por televisivos como Felipe Barroso o bizarros de la talla de Silvia Perez (Para los que todavía no se enteraron: ¡También actua y canta Sergio Denis!) y todos conviven en perfecta sintonía. La película narra la iniciación de Ariel en un country judio durante la década de los 90`, década menemista recreada a todo lujo de detalles. El despertar sexual, el ocio con amigos, las relaciones familiares y todo esos temas comunes en películas sobre iniciación están presentes, pero lo que la hace distinta es su capacidad para mezclar autobiografía con entretenimiento, profundidad dramática con humor grotesco, lirismo con narración certera. Es que el eclecticismo de Winograd no solo se reduce a una elección del casting, sino también a una idea de que es posible un cine argentino personal-artístico y a la vez popular-comercial. En un par de momentos el protagonista compara los campos de concentración nazis de la Segunda Guerra Mundial con el country en el que transcurre la historia. Ambos lugares hicieron lo mismo, apartaron a los judios del resto del mundo y Winograd de alguna manera se rebela contra esa realidad, tal vez de la misma manera que su película se rebela frente a las categorizaciones y los claustros del cine nacional, que parecen (solo parecen) no permitir salida. En fin, de alguna manera, un cine de rebelión. Calificación: 8

Incautos

En EL ODIANTE, la Nueve Reinas versión española.

Incautos (España - 2004 - Miguel Bardem)

Desde El Golpe hasta nuestros días, películas sobre estafadores (o timadores como gustan en España) nunca han dejado de hacerse. David Mamet supo dar una de las mejores exponentes de esta suerte de sub genero con Casa de Juegos y en nuestro país tenemos nuestro orgulloso referente en Nueva Reinas, de cuyo suceso en el mundo y especialmente en la Península Ibérica es consecuencia directa esta película de Miguel Bardem. El argumento es muy parecido al de la argentina: estafador de poca monta (Ernesto Alterio, el mismo que se subió al barco de Campanella en la reciente Vientos de Agua) conoce a estafador de alto nivel (Luppi) y pronto se ven involucrados en un trabajo que los puede salvar de por vida, un “mirlo blanco” según la jerga del filme. Algunos de los trucos que utilizan para los estafas son originales, otros no tanto, la realización es correcta y el guión cumple, aunque por momentos cansa con sus vueltas de tuerca. Pero lo que verdaderamente importa de Incautos es que nunca logra dejar de ser una más dentro de su clase. Poco se puede diferenciar esta producción española de cualquiera que se haga en Hollywood, por ejemplo. Es que por más que a sus responsables se note que les encanto Nueve Reinas, también se nota que nunca supieron ver que lo de Bielinsky era mucho más que una película sobre estafadores (una película sobre la Argentina del todos contra todos menemista, una película sobre la calle y la idiosincrasia porteña, etc.). Y ni mencionar que les falto la picardía y la onda de un Ricardo Darín. Calificación: 4

El tigre y la nieve

En EL ODIANTE, la nueva del director preferido del desaparecido Papa Juan Pablo Segundo, ese mismo Papa que también tenía entre sus interpretes preferidos a Diego Torres y su “Color Esperanza”.

El tigre y la nieve (La tigre e la neve – Italia – 2005 – Roberto Benigni)

Después del fracaso con Pinocho, Benigni vuelve a la formula de La vida es bella. La operación es similar, el actor narigón esta enamorado de un personaje femenino interpretado por la misma Nicoletta Braschi y desde el comienzo de la película hace de todo para conquistarla, hasta que en el medio... la tragedia irrumpe para separarlos. Claro que esta vez la tragedia no es la invasión del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial, sino la reciente Guerra de Irak. Y si... la maniobra apesta tanto como se pueden imaginar, por que se nota falsa y desgraciada. Encima, en la primera parte de El tigre y la nieve no hay como en La vida es bella un intento por recuperar cierto humor slapstick y chaplinesco, que era agradable y muy cinematográfico, sino que ahora Benigni tiene unos cuantos años más y esta viejo, decadente y patético. Ya no tiene sentido del humor físico y no hay un chiste en la película con el que el tipo pueda hacer reír, ¡además el muy hijo de puta se la pasa en pijamas alrededor de un tercio del metraje! Pero de cualquier manera, lo peor sigue siendo la banalización de la tragedia histórica. Y acá también, hay guerra en la película y se evita lo terrible, siempre mostrando como hay que ponerle la otra mejilla a los asuntos. Bien en consonancia con el discurso del cristianismo y bien funcional a los grupos más poderosos y explotadores del planeta. Aclaro, el dos de puntaje es por el final, que si bien es ultra kitsch, tiene una pizquita de nobleza. Calificación: 2

¿Y tu que sabes?

El estreno en pantalla grande de la película a continuación solo se entiende por el boom Matrix. Su afiche reza: “Matrix arrojo las preguntas, esta película te da las respuestas”. Aclaro que aunque no me parece una joya del séptimo arte, simpatizo bastante con aquella película de los Hnos. Wachowski, pero eso sí, que daño que le hizo al cine en estos últimos años. Aquí una de sus secuelas tontas...

¿Y tu que sabes? (What the +$*! do we (k)now - EU- 2004 - William Arntz / Betsy Chasse / Mark Vicente)

Esto se puede leer como esos libritos que se venden por ahí para iniciados en algún tema o autor. En este caso sería: “Física Cuantica o Neurobilogía para Principiantes”. Una serie de explicados sobre la vida, la realidad, el amor, la felicidad, la vejez y todas esos temas importantes desde las perspectivas de estas teorías. La película se compone por dos partes entrelazadas, una documental con mucha entrevista a intelectuales y capos en la materia, y otra ficcional que sirve de ejemplificación para cada premisa arrojada en la otra parte. Lo que es documental es atrapante siempre en la medida que a cada uno lo seduzca el tema (a mi me sedujo), pero lo que es ficcional verdaderamente apesta. Se trata de unos bloques absolutamente innecesarios, feos, y de un didactismo de jardín de infantes, protagonizados por la actriz sordomuda Marlee Matlin (la misma que ganó el Oscar en los 80´ por Te amare en silencio) que por momentos alcanzan a producir una vergüenza ajena muy difícil de tolerar (¡Por Dios! ¡La escena del baile polaco con los sueros colgando es para retorcerse!). Todo con una estética absolutamente televisiva que poco tiene que ver con el cine. Calificación: 3

La última victima

El terror evidentemente es un genero bastante rentable para que se estrenen porongas como esta en los cines.

La última victima (Cry Wolf – EU – 2005 – Jeff Wadlow)

Primera escena: Minita corre por un bosque, asesino enmascarado la persigue, minita se tropieza, asesino se le acerca, minita se esconde, asesino la llama al celular que ella tiene encima, el aparato suena, asesino la ubica, asesino le pega un corchazo. Lo que viene luego es mas de la misma receta: puro cliché + una pizca de inteligencia. High School, jóvenes ricos y aburridos, pendejitas lindas, psicopata asechando por ahí. Hay algún momento bien logrado, nada fuera de lo común, pero pasable. El gran problema es el final. Esta es otra de esas películas con finales dotados de vuelta de tuerca alla Sexto sentido o Sospechosos de siempre, esos finales que tienen una serie de flashbacks en los cuales se le muestra al espectador como en realidad era la cosa para que este se sorprenda y diga: “¡Que guachos, que bien la pensarón!”. Pero la verdad es que en este caso no la pensaron nada bien, el final de esta película es cuaaalquieeeraaa (Y este año ya van varias así: Alta tensión, El juego del miedo 2, Noche diabólica) La gran pregunta es: ¿por que esta de moda en el cine este tipo de recurso? ¿Se trata de la negación de la narración clásica en pos de una identidad narrativa actual? ¿Se trata de las ganas de sorprender a un espectador que ya no se puede sorprender con nada? (Y si, estamos en los tiempos de DVD y todos tienen acceso a todo tipo de cine.) ¿O se trata de una simple maniobra desesperada para tratar de llamar la atención del público y su bolsillo? No lo se... acepto otras hipótesis. Calificación: 3

Terror a bordo

Finalmente Riquelme esta fuera de la selección. Un jugador pecho frío, falto de vertigo, de gracia, un bodrio total. Y no se discuten sus condiciones de jugador, pero como hincha, el fútbol para mi es algo más que un deporte (no se si llamarlo espectaculo) y ver a este tipo con la 10 realmente me aburría mucho. Así que para celebrar y contrarrestar la apatía riquelmista... una película con toda la onda.

Terror a bordo (Snakes on a plane - EU - 2006 - David Ellis)

Cuentan las leyendas en internet que a Josh Friedman, co-guionista de la reciente versión de La guerra de los mundos- le llego el encargo de completar el guión de un proyecto caratulado como “Snakes on a plane”, un título que le pareció absolutamente insuperable. Entre idas y venidas con los estudios, Friedman nunca consiguió el trabajo y lo que es peor: se entero de que el proyecto había mutado el nombre por el insípido “Pacific Air Flight 121”. Indignado ante la situación, el hombre se manifestó desde su página hucksblog.blogspot.com elevando el título de “Snakes on a plane” al status de frase generacional, aportándole un sentido que al español bien se puede traducir como “que te puedo decir”, “que se puede hacer” o “las peores cosas pueden ocurrir”, ideal para ser usada cuando algo sale mal. Resulta que el escrito tuvo tanta repercusión en la red que cientos y cientos de personas se manifestaron ante el estudio para que el titulo vuelva a ser el de antes, pedido al que se termino de hacer caso cuando Samuel Jackson, convocado para protagonizar la película, puso como condición indispensable que se llamara finalmente “Snakes on a plane”. No solo eso, el fenómeno hizo tanto ruido en Estados Unidos que la película tuvo miles de fanáticos aún antes de ser terminada y los estudios hasta decidieron, por pedido de la gente, filmar nuevas escenas para pasarla de apta para mayores de 13 años a apta para mayores de 18 y hasta agregar a Jackson diciendo: “I want these motherfucking snakes off this motherfucking plane”. Claro que la burocracia de los distribuidores nacionales termino finalmente por arruinar el título en cuestión con su original Terror a bordo, ( título q encima lleva una película de Phillip Noyce con Nicole Kidman de hace unos añitos nomás)

Y bien.. a todo esto: ¿pueden adivinar de que se trata la película? Ni mas ni menos que de eso: 450 serpientes sueltas, drogadas y excitadísimas en un avión lleno de pasajeros, y en el medio, un detective -Jackson en un papel en el que muestra toda su autoridad- protegiendo a un testigo clave para que llegue a declarar contra un capo mafia de la peor calaña. Y así es, tan absurda como se pueden imaginar (Dirigida por David Ellis, el mismo de las absurdísimas Cellular y Destino Final 2) y por esa misma razón, entretenimiento puro. Sin ningún tipo de pretensión mas que darle al público toda la diversión que desea. Si bien es mas efectiva como comedia que como filme de suspenso, la presencia de la bichas nunca deja de ser tensionante. Estas serpientes entre reales, de plástico y diseñadas por CGI, son capaces hasta de masturbar a una vieja de sesenta años, morder tetas y porongas, o comerse a un tipo vivo enterito enterito. Hollywood ha sabido escuchar y ha aprendido, la gente esta cansada de su espectaculos solemnes, conservadores, y puritanos (o en terminos más propios: "caretas"), y es por esta razón que esta película con su argumento clase B que parece robado de alguna bizarreada exhibida en Sábados de Superacción ya se ha convertido en todo un fenómeno internacional y acá en nuestro país tampoco faltan espectadores.

Otro Septiembre, y esta película que fácilmente puede funcionar como contrapunto de Vuelo 93 de Paul Greengraas, demuestra que después de aquel 11 de hace cinco años, con terroristas armados o serpientes que ironicamente provenien en su mayoría de “medio oriente” –para los norteamericamos y el mundo- los aviones son el nuevo lugar donde yace el terror. Calificación: 7

Division Miami

Los amantes de la acción y el policial, de parabién. Directo a DVD y en todos los videoclubes: Fulltime Killer de Johnny To (¡Alquílenla ya!). Y en cines, una de las mejores películas de genero del año...

División Miami (Miami Vice – EU / Alemania – 2006 – Michael Mann)

Lamento desilusionar a alguno, pero desde ya les advierto que no están esos colores blanco y salmón predominando en los trajes con remera, ni los hits de sintetizador decorando cada persecución en lancha o descapotable, ni mucho menos el jugador de pelota vasca y esa especie de cacatúa (¿A que no se acuerdan de esto?) que se pueden ver en la presentación de la nostálgica serie. Es que no se trata de otro regodeo en el nuevo fetiche pop de turno, sino que lo de Michael Mann es en serio. Su nueva película es un policial lúgubre, violento, melancólico, de esos como los que ya no se hacen, en el cual la marca División Miami y los nombres Sonny Crocket y Ricardo Tubbs funcionan solo como gancho marketinero. Hasta por momentos (y creanme que no escribo ninguna barbaridad) esta nueva versión de División Miami se parece a una película de Wong Kar-Wai: los encuadres, los movimientos de cámara, la espectral paleta fotográfica, Gong Li protagonizado otro amor irrealizable. Algo atípico si se tiene en cuenta la estupidez del cine de acción de moda en el mainstream, con sus explosiones gratuitas y sus héroes de cartón haciendo un chiste cada vez que acaban con un tipo. Acá -y como también pasaba en Fuego contra fuego o Collateral- los malos tienen cara de malos en serio y a todos los personajes se les cree, tanto como cuando pelean, como cuando garchan; y sí... las escenas de acción son pocas, pero siempre precisas y funcionales a la trama.
Los tiempos han cambiado, no estamos en los ochenta, los narcos ahora usan notebook, pen-drivers y satelites (como muestra Mann siempre atento a los avances de la tecnología) y el tráfico de droga se ha puesto más jodido todavía. Mann también cambio desde aquellos días al sol con Don Johnson, ahora es un director personal, adulto y arriesgado y ya se ha convertido en uno de mis preferidos. Hacen falta más policiales como este. Calificación: 9

Vuelo 93

Hoy se cumplen 5 años del 11-S, así que nada mejor que dedicarse a una película sobre lo ocurrido en aquella fecha.

Vuelo 93 (United 93 – EU / Francia / Reino Unido – 2005 – Paul Greengrass)

En lo primero que uno puede pensar al presenciar algunos momentos de esta película, es que esta ante una reconstrucción de los hechos relacionados con el cuarto avión que se estrellara la mañana del 11-S (ese que supuestamente iba a dar contra el Capitolio en Washington), producida por un programa de noticias o algún canal de documentales. Algo bastante alejado de lo que comúnmente son las ficciones cinematográficas de Hollywood basadas en hechos verídicos. Sin tramas secundarias innecesarias, ni heroísmos individuales a caballo de alguna estrellita de turno, ni escenas romantizadas, o música remarcando cada emoción. Una película que esta mas cerca de la manera setentosa de reproducir en pantalla grandes sucesos históricos, que de la actual: post-Titanic y amanerada. Lo que propone Greengrass es un acercamiento crudo, seco, contundente sobre los hechos. Y los resultados son bestiales (La escenita final con esos pasajeros desesperados encabezados por el ex - luchador de judo enfrentados a ese terrorista tan joven y parecido al Kun Agüero, es terrible), sin actores famosos y con una cámara puesta casi siempre en la perspectiva de alguno de los sujetos involucrados. Lo que la película vende es la mirada mas realista sobre lo que pudo haber pasado en ese avión.

Ahora la gran pregunta es: ¿qué paso en realidad? Lo que hace ruído desde el principio hasta el final en Vuelo 93 es justamente esa manera realista de enfocar el tema cuando nunca se va a saber bien que es –y perdonen la tautología- lo que en “realidad” paso, ya que ningúno de los testigos sobrevivieron a la tragedia en cuestión. O sea: toda una contradicción. La anécdota de la realización del filme es que Greengrass y su equipo contaron con los alegatos de los familiares de las victimas, quienes recibieron llamados telefónicos de sus allegados desde el avión dándoles información sobre lo que estaba pasando minutos antes de que todo se fuera a pique. Pero: ¿alcanza esto para construir la totalidad de la realidad que construye la película? Por ejemplo: ¿para saber que ocurría en la cabina entre los terroristas? Ok, también esta la caja negra del avión. Pero momento, cuando ante los ojos del mundo una de las hipótesis es una conspiración encubierta en parte por el gobierno de los EU, esto tampoco alcanza como fuente fiel. Vuelo 93, no hace mas que legitimizar la versión oficial, sin nunca dejar lugar a las preguntas. Algo que no deja de resultar siniestro, ya que Hoollywood y los medios nunca dejaron de ser funcionales a un enfoque unilateral sobre los hechos, antes (Presten atención a la apología sobre el 11-S en películas como Swordfish o Daño Colateral en la que un bombero protagonizado por Arnie “gobernador de California” Schwarzenegger pierde a su familia en un atentado terrorista, ambas realizadas antes de la fatídica fecha), durante (acuérdense de la llamativa organización para censurar los cadáveres y la sangre en todas las señales de televisión) y después de que ocurrieran (y acá es cuando se ubica esta película.).

En fin, toda una experiencia cinematográfica potente y atípica, pero que a la vez resulta imposible ver con inocencia y sin cuestionamientos. ¿Se animaran a hacer una película sobre el avión que se estrello en el Pentágono? Calificación: 6

Manderlay

En la entrega anterior de EL ODIANTE nos dedicamos al indio Shyamalan, un director petulante, vanidoso... creidísimo; adjetivos que para nada desentonan en el responsable de la película a continuación.

Manderlay (Manderlay – Dinamarca / Suecia / Holanda / Francia / Alemania / Reino Unido – 2005 – Lars Von Trier)

Hay algo que hay que reconocerle a esta película y son las ideas que posee su guión, que no solo le sirven a Von Trier para hablar de la esclavitud y el racismo en EU, sino que además lo convierten en un interesante ensayo sobre las relaciones de poder y la naturaleza humana en si. Cuento un poquito: Grace (el personaje interpretado otrora por Nicole Kidman) llega al pueblito del titulo y se entera de que en este todavía existe la esclavitud, luego de ser abolida setenta años atrás. Con ayuda de su papi mafioso y su horda de matones, Grace –ahora interpretada por otra ayudada por papito: Bryce Dallas Howard, hija de Ron Howard- libera a los esclavos, pero... resulta que los negritos a lo largo del relato quieren seguir siendo sometidos. Hasta acá bien, el gran, grandísimo problema es la manera en que se propone Von Trier filmar sus ideas, o mejor todavía, el ideal que tiene sobre el cine como arte. Devuelta el tedio insoportable de la obra de teatro filmada, peor que eso, en el teatro el espectador se puede proyectar sobre los actores. Acá las actuaciones están fragmentadas por un montaje de mierda que no permite ni la más mínima empatia o catarsis del público y la voz en off propuesta por este semi Dios danés se empeña en subrayar cada emoción de los personajes. Y así como poco importan los actores y sus labores (Cómo carajo se prestan Lauren Bacall, Williem Dafoe y John Hurt, no lo se), tampoco importa la puesta en escena, ya que devuelta en una repetida y supuesta “provocación estética” se anula el escenario y se lo cambia por el infinito negro y las marcas en el piso. En definitiva, poco importa la imagen, lo único que importa parece ser el discursillo grandilocuente y omnipresente del tipo, ahora obsesionado con Estados Unidos, tema que en vez de parecer de un genuino interés parece otra maniobra apuntada a llamar la atención de forma mas masiva. Como obra literaria o como obra teatral, puede estar bien, pero como obra cinematográfica esto es una garcha. El ambiente en que transcurre la película fácilmente recuerda al de Días de Gloria de Terence Malick, como en aquella hay campo con agricultores explotados, terratenientes agazapados en una mansión panóptica y hasta hay en Manderlay una tormenta de arena pronta al desenlace que bien podría ser una transiguración de la invasión de langostas de la otra. La diferencia es que lo de Malick es cine al 100%, puro amor por este arte, una búsqueda apasionada y genuina dentro del universo de las imágenes. Lo de Von Trier es algo contrario, el cine para él es solo un instrumento para hacer ruido y promocionarse como supuesto artista provocador y relevante. Una verdadera farsa. Calificación: 2

La dama en el agua

¡Una verdadera lástima! EL ODIANTE es un gran admirador de la obra previa de Shyamalan, quién es el que verdaderamente esta en el agua en esta película. Aquí otra de las decepciones del año.

La dama en el agua (Lady in the water - EU - 2006 - M. Night Shyamalan)

Después de romperla con Sexto Sentido –por la cual se cuenta que Bruce Willis, quién había firmado un contrato por el veinte por ciento de las ganancias de la película, llego a cobrar más de ¡100 millones de dólares!- M. Night Shyamalan consiguió una autonomía y una libertad en la industria rara vez conseguida por un director principiante. A Sexto sentido le siguió una obra personalísima en la cual sucedía un accidente de trenes y nunca se lo mostraba (El protegido), luego un tratado sobre la fe en el cual una invasión extraterrestre funcionaba solo como macguffin (Señales), y mas tarde una fuerte alegoría a la política practicada por Estados Unidos disfrazada de filme de terror (La aldea). En fin, Shyamalan tuvo tempranamente el poder necesario para hacer lo que quiso, mientras sus películas seguían siendo rentables y cosechaban fanáticos, indiferentes y detractores por igual en el mundo entero.
Ahora bien, de todo ese poder para satisfacer todos sus deseos creativos, Shyamalan hace abuso en La dama en el agua y termina así por conseguir su película más caprichosa, narcisista y fallida hasta la fecha Concebida a partir de una historia que él mismo creo para contar a sus hijas a la hora de ir a dormir (dato que mejor explica la enorme ingenuidad y chatura argumental) la película narra que es lo que ocurre cuando una narf perteneciente al “mundo azul” -una especie de cruza entre ninfa y sirena encarnada por Bryce Dallas Howard- aparece en la piscina de un complejo de departamentos al encuentro del encargado del lugar (encarnado por Paul Giamatti, tal vez, el mejor actor al que Shyamalan le halla tocado dirigir hasta el momento.). Aunque bien se la puede describir como una mezcla de cuento de hadas, comedia auto paródica y filme de terror con elementos que parecen sacados de un relato de H. P. Lovecraft, La dama en el agua es ante todo una película inclasificable, indefinible. Si bien mantiene su interés nunca parece tener bien claras sus intenciones, hace reír cuando realmente dan ganas de ser aterrorizado y carga todo con música solemne y diálogos grandilocuentes cuando realmente dan ganas de reírse. Ni tampoco parece tener claro con que espectador quedarse, es lo suficientemente extraña como para lograr cautivar a un público masivo y se encarga de pegarle a la prensa con el personaje de un critico de cine que es el bobo hazmerreír de la historia y lo peor: la única victima humana brutalmente asesinada que hay en todo el metraje. Eso si, el mismo Shyamalan, en un acto de absoluta vergüenza ajena actúa a un escritor al cual la narf, con sus poderes sobrenaturales, le predice que sus libros “van a cambiar el mundo”. ¿No será demasiado lo del indio? Le falto colgarse en una cruz y ponerse el "INRI" arriba. Así que deberá volver a esforzarse un poco más y creersela un poco menos en su próxima película si quiere salir a flote y no perecer en las aguas de su propia vanidad. Calificación: 3

Destino Final 3

En EL ODIANTE la tercera parte de la saga más ridícula de los últimos años. Ya esta en DVD.

Destino Final 3 (Final destination 3 – EU – 2006 – James Wong)

El argumento de todas las películas de esta trilogía es el mismo, sin ningún tipo de variantes: chabón o chabona tiene la visión de una catástrofe minutos antes de que ocurra y gracias a eso salva su vida y la de un colectivo de personas a las cuales “la muerte”, mas tarde persigue de las maneras más rebuscadas hasta acabar con todos. Claro, la primera pregunta que uno se hace cuando le venden este argumento es: ¿por qué carajo “la muerte” en vez de hacer tanto bardo para acabar con cada una de las victimas a las que ya les marco su “destino final” no les hace dar un ataque cardíaco o un derrame cerebral? Esta bien, no importa, cuantas buenas películas se han logrado con las premisas más absurdas (Desde ya las recomiendo que tengan en cuenta una que se estrena dentro de poquito en cines: Terror a bordo o en ingles, Snakes on plane.). Pero díganme sino sería un gran final para estas películas que después de que los protagonistas hacen de todo para salvarse de la parca, esta les de una muerte súbita. Y lo que es esta tercera parte en particular, que desde ya es más de lo mismo, lo único bueno es el placer adolescente de presenciar la continuación de un catalogo de muertes estilizadas. Y las hay muy buenas aquí, en particular las que incluyen montaña rusa y camas solares. Pero después, solo los horrores de guión son imperdonables. Esto bien se parece a las franquicias splatter de los 80´ marca Martes 13 o Pesadilla, las cuales uno solo alquilaba para ver como Jasón mataba a dos tipos cogiendo atravesados con una lanza, o como Freddy convertía a un personaje en aceituna y luego se lo comía en una pizza. Con mi amigo Cato teníamos un juego para ponerle un poco mas de onda a este tipo de películas: apostar antes de que comiencen cuantas victimas mortales iban a haber desde el principio hasta el final. ¡Pruébenlo! Calificación: 4

Click, perdiendo el control

En EL ODIANTE lo nuevo del "cabeza de huevo" Adam Sandler.

Click, perdiendo el control (Click - EU - 2006 - Frank Coraci)

Si los personajes de Sandler vivieran en la Argentina, fácil es imaginarlos colgados a un para avalancha los Domingos o insultándose con un colectivero en una esquina. Poseedores de una furia latente como producto de una fuerte insatisfacción y en la espera al primer click para ser manifestada. Si en Happy Gilmore era un palo de golf, o en La mejor de mis bodas era un micrófono, en Click el instrumento para canalizar toda esa emoción reprimida es un control remoto universal -pero entiéndase universal en un sentido más literal- lo que le permite al nuevo personaje de Sandler, un arquitecto workholic al que no le alcanza su tiempo, manipular su vida como si fuera una pantalla de televisión. Si bien la película no parte de las premisas mas originales y se sirve de un argumento en donde la realidad se combina con las reglas y posibilidades de los formatos audiovisuales –algo ya explorado por Búster Keaton, Woody Allen o películas como The Truman Show- la gracia reside en el agregado de todas las posibilidades que ofrece el DVD. Sandler no solo puede poner en pausa o adelantar en fast foward el mundo con su control remoto, sino que además puede saltar a capítulos, acceder al menú de su vida o hasta poner una banda de audio con comentarios. Y esto sumado a grandes dosis de un humor escatológico y desenfrenado hacen de Click una de las comedias sandlerianas mas divertidas de los últimos años. El problema esta que con el correr del relato el guión empieza a molestar con ciertas incoherencias. ¿Por qué el remoto permite avanzar pero no retroceder? Esta es solo una de las preguntas que encuentran respuesta en el tono aleccionador y melodramático con el cual la película se propone cerrar. Hacia el final la comedia se tiñe de drama y la moralina conservadora se hace clara: el éxito y el dinero no es lo principal, “ante todo la familia”. Esperemos que esto no sea el comienzo de un Sandler preocupado por que sus películas tengan otra importancia. ¿O acaso alguien quiere otro Robin Williams? Calificación: 6

Mondovino

Esta semana me paso lo que ya mas de una vez en lo que va del año: querer ir al cine y terminar en el videoclub alquilando un par de DVDs. Lo único que me interesaba en todas las salas de Belgrano era Tarnation, que se exhibe en DVD y faltaba una hora para el comienzo de su función, y Volver, a la cual pensaba ir a ver en otro momento con acompañante. Lo demás ya lo había visto hace semanas o era resabio de vacaciones de invierno o eran películas que no incentivaban a pagar una entrada. ¿Pagar casi 10$ por un Chabrol deslucido o por otra de animación mas? No. Si ser cinéfilo infiere ir a salas de cine bastante seguido pues bien, con toda honestidad, me cago en la cinefilia. Cada vez me cuesta más ir al cine.

Por esto no me queda otra que acercar el comentario de una película que vi hace un tiempo en una privada con unas cuantas copas de vino, la cual además, se exhibe actualmente en cines.

Mondovino (Argentina, Francia, Italia, EU – 2004 – Jonathan Nossiter)

Cualquiera que conoce sobre la globalización sabe que este proceso tan discutido produce una erosión en las identidades individuales en pos de una identidad global. Algo que afecta a comidas, vestimentas, cine... en fin, a las poblaciones y su cultura, lo que también incluye por supuesto al vino, móvil de este documental. El director Nossiter, trata ágilmente y con mucho humor esta problemática y lo que ya es mucho, sin un tono globalifóbico ni catastrófico. El problema es que trata un conflicto global a partir de un conflicto bastante burgues, lo que provoca un poco de distanciamiento. Paso a explicarme. Lo que hace la película es colocar en un rincón a los productores chicos, tradicionales, artesanales, responsables de vinos mas personales y en otro rincón a los productores grandes, masivos, industriales, responsables de terminar con la personalidad de cada vino con el objeto de llegar con sabores estandarizados y accesibles a un público más global. Ahora bien, lo que se discute desde cada bando es si una botella que vale “200 Euros” debe mantener tal sabor o no. Ok, no solo que miles de niños se mueran de hambre en Africa es un problema, sino que esto también, además no hay que ignorar las grandes implicancias que tiene. Pero: ¿Cómo no sentir un poco ajena esta película cuando uno acostumbra a tomar (con suerte) vinos de 5$ y 10$? (¡Valderrobles! ¡Michel Torino! Ustedes saben de que hablo) La hipótesis es buena, no el objeto que se toma para el estudio. Todo esto me hizo pensar en, por ejemplo, Supermercados DIA y sus góndolas repletas de productos DIA donde uno puedo encontrar salchichas DIA que cada vez tienen menos gusto a salchichas y tienen más gusto a DIA. Y también me hizo acordar a algo que leí no hace mucho por ahí, de cómo las galletitas Melba habían perdido su gusto robusto, amarguito, absolutamente personal y se habían convertido en una galletita dulce mucho más suave y fácil de llegar a cualquier paladar. En fin, problemas con el sabor más cercanos a nuestra cotidianeidad.

Otro punto, si hay algo que no debe ser un documental es ser manipulador. Que a un personaje para dejarlo como al villano lo coloquen hablando en off mientras en pantalla se muestra una cara de un perro bulldog gruñendo o una gorra del FBI, no esta bien. Que el público decida quién es el villano y quién no, es un documental, no un policial. Entre esos villanos que elige señalar Nossiter hay un critico de vinos que influye en la deformación de la identidad de cada viñedo. Y que ese critico sea uno de los malos de la película es algo con lo que no estoy de acuerdo. El critico puede ser cómplice, pero la culpa recae principalmente en un sistema que no permite el dialogo con otros críticos y en una industria y un público absolutamente esnob que hacen modificar el vino hasta que le guste a este hombre. Esto sería como echarle la culpa a un critico de cine por el hecho de que Hollywood cambie sus películas al gusto de sus reseñas (algo que nunca va a pasar).

En una entrevista leí que todos estos elementos que pueden resultar manipuladores, Nossiter los incluyo para hacer de la película una comedia “humana”. Ahora yo me pregunto: ¿Existe la comedia no-humana? No importa, mas alla de todos estos puntos, Mondovino es una película ante todo alegre, actual, necesaria y que toca un tema que de cualquier manera merecía la re- pena ser tratado. Merece ser vista. Calificación: 6

16 calles

Como suele pasar ultimamente, lo mejor de la semana lo vi en DVD. En estos días llego a los videoclubs en zona 1, Brick. Una especie de policial negro y universitario que, si bien no es una maravilla, reboza de personalidad y tiene la cualidad de ser de esas películas que dan ganas de ver más películas. Además viene como una de las nuevas sensasiones del cine independiente americano y entre otras cosas tiene a Lukas Hass (el nenito de E.T.) como un villano al que le falta un pedazo de gamba. Nada más. ¡Busquenla! A continuación, el policial mediocre, el que sí pasa por cines.
16 calles (16 blocks - EU - 2006 -Richar Donner)
El más de un kilómetro y medio al que alude el titulo es la distancia que deben recorrer de la Gran Manzana Neoyorquina un detective venido a menos, rengo y alcohólico -personificado a tono por el hecho mierda Bruce Willis- y su protegido testigo –el verborragico y por momentos insoportable Mos Def- para llegar a salvo a una declaración en tribunales. No solo eso, sino que también es la distancia que deben recorrer para lograr su redención en la sociedad. Lo último del director de La profecía y Superman versión Christopher Reeves, es un policial por demás predecible y convencional, con argumento muy similar al de Ruta suicida de Clint Eastwood y otras tantas dentro del genero policial. Una película que en principio presenta cierto riesgo, mostrar a villanos pertenecientes a una policía de Nueva York no exenta de corrupción (Institución que parece intachable después de su heroico papel, junto al cuerpo de bomberos de la ciudad, jugado en el 11-S), y que tiene como tema central la dificultad de la gente con antecedentes penales para reinsertarse en la sociedad americana. Claro que con el correr del relato esta policía sale bien parada y el tema “importante” no hace más que perjudicar una narración que no logra ni una sola escena atrapante. Una muestra de la actual decadencia de algunos directores de genero como Donner (Otros: Pollack, Mc Tiernam) y la falta de cintura de esos héroes de acción como Willis, que tanto nos hicieron vibrar en décadas anteriores. Calificación: 5

Piatas del Caribe 2: El cofre de la muerte

¡Alegría! Con esta película logre compartir una función con un grupo de seis amigos, algo que no me pasaba desde hace mucho tiempo. Con picada y hasta fichines previos. ¡Bienvenidos a las vacaciones de invierno!

Piratas del caribe 2: El cofre de la muerte (Pirates of the caribbean: Dead Man´s Chest – EU – 2006 – Gore Verbinski)

Cine de aventuras a la manera clásica, algo que no abunda y por lo tanto es bienvenido. Hasta hay un calamar gigante en clarísimo homenaje a Julio Verne y sus 20.000 leguas de viaje submarino, un clásico de clásicos. Además dirige Verbinski, un tipo que viene en ascenso (desde este blog se insiste: alquilen The Weather man, es de lo mejor del año), otra de las razones que hacen de esta película una agradable propuesta. Ahora... ¿qué paso? Se supone que esto es entretenimiento asegurado. Bien, mas de uno se aburrió en unos cuantos tramos. ¿Por qué? Primero y ante todo atrás de esto esta la Disney y se nota el calculo vil y ambicioso de una de las compañías mas voraces y sanguinarias (Si, si, los mismos que producen Bambi 2). Por lo tanto la película esta llena de vueltas y vueltas. El guión es de una dilatación de situaciones insoportable por algunos momentos, guión con el cual se nota la intención de enganchar a todos a la manera Matrix o El señor de los Anillos, con una segunda parte que te deja esperando la tercera. Además, ¡es la fucking Disney!, hay piratas y monstruos, son todos guachos, pero los que mueren son extras o sino los resucitan. Cero crueldad. Poco erotismo. Todo rosita. Falta que hable algún animal o aparezca el ratón Mickey con un parche en el ojo. Segundo, Verbinski es bueno y ha demostrado su integra calidad de profesional, pero el muchacho no es Spielberg (La escena de la isla de los caníbales es muy Indiana Jones, pero lejos esta de la inventiva de esta), tampoco es Tim Burton (El interior del barco del villano Davy Jones es muy burtoniano pero a la vez también le falta un montón.) como para hacer de la película algo mas que entretenimiento. Tercero, Jack Sparrow pasa de ser carismático a ser un monigote. Tercero bis ¿Quién me dijo que aparecía en pantalla Keith Richards (En quién se dice Johnny Depp se inspira para componer a su pirata)? ¡Me quede mas de dos horas esperándolo!

En fin, una película entre buena (me tiro más a buena) y regular. Ahora sí, ir al cine e ir con un buen grupo de amigos suma puntos a cualquier película. Calificación: 6

Siete, el número equivocado

Los hijos mogolicos de Tarantino presentan una película que ya se puede conseguir en el videoclub...

Siete, el número equivocado (Lucky Number Slevin – EU – 2006 – Paul McGuigan)

La influencia de Tarantino con su irrupción hace ya mas de una década ha tenido resultados positivos y otros absolutamente negativos. Una buena muestra de esto último son las películas del Guy Ritchie y también este policial pretencioso y pasado de vivillo al que no se como se presto un elenco que incluye a Bruce Willis (¡No Bruce! ¿Pensabas que te ibas a meter en otra Tiempos Violentos?), Morgan Freeman, Stanley Tucci y el ¡Sir! Ben Kingsley. Puro cliché: padrino mafioso que si te equivocas en el nombre te manda a ejecutar, asesino a sueldo de palabra justa, apostadores que creen poder salvarse con un número, todos con sus diálogos “inteligentes” y sus toques cool con los cuales el guionista quiere dejar claro a cada minuto lo listillo que es. Y todos, combinados en una trama que apuesta a sorprender con sus giros pero lo único que termina haciendo es mostrar lo mal que se pueden hacer las cosas cuando realmente uno no la tiene clara. Nomás con las escenas engañosas y las contradicciones de los personajes alcanzan para que esta película se deje de tomar en serio. Que quede claro que con verse Yojimbo de Kurosawa y un par de películas más no alcanza. Para ser un Tarantino hay que pelarse el orto en el videoclub. Por suerte me la pasaron en DVD. Ahora si quieren ver algo bueno les recomiendo del mismo director, en su etapa previa a zarpar para Yankeelandia, El gangster (Gangster No. 1). No tan canchera, con el plus del british taste y la actuación con la que Paul Bettany (Para los que no lo conocen: el medico compañero de Russell Crowe en Capitan de Mar y Guerra) se hiciera conocido. Calificación: 3

Bañeros 3, Todopoderosos

Aquí una colaboración Quepelotudo. Un comentario sobre la película en cuestión mucho mas desacartonado y sentido que cualquier otro comentario que se pueda leer por ahí.

Me tomare la libertad de colaborar con El Odiante comentando una pelicula que seguramente él nunca comentara.
Bañeros 3, Todopoderosos (Argentina - 2006 - Rodolfo Ledo)
Se apagan las luces, aparece el cartelito de argentina Sono Film con la musica tipica, empieza la peli. Gino, Emilio, Paco... "¡aguante brigada z, aguante bañeros!" Paolo en su camion pintado con aerosol "re looooco" y sus frases al estilo "loco, ¿nadie tiene un incienso?", y eso. Y Guille, Guille Francella en una lancha, muy gracioso. Luciana Salazar y Pamela David, divinas. Y tres nuevos bañeros, que por mas que hayan hecho programas de discutible (lease baja) calidad en tv son graciosos. ¿o acaso Emilio alguna vez hizo alguna maravilla en tv? ...Podría haber estado buena,
¿porque no lo estuvo?
El primer punto a considerar es que las peliculas anteriores de Bañeros eran malas, echas a los pedos, dobladas para el ojete, sin argumento, con planos largos, feos y sin ningun valor cinematografico. Eran películas hechas para que vaya la gente al cine, pase el rato, pague la entrada, no piense, se cague un poco de risa y se vaya a su casa contenta. Pero tenían algo, no se que es, algo que hizo que 17 años despues la gente todavía quisiera una secuela de esas películas de mierda. A pesar de contarme entre ellos, no se explicar que es ese "algo", lo que si se, es que Bañeros 3 no lo tiene. Bañeros 3 es una película mala, pero no tan mala para convertirse en buena como las originales. Bañeros 3 pretende tener una linea argumental. Bañeros 3 pretende tener correccion tecnica, con travellings, excesivos rebotes de luz y explosiones bien hechas, y la música... ¡por dios, la música es horrible! Y Emilio convertido en una especie de Patiño pedorro. De los asquerosos personajes de Freddy, De la Rua (De la Ruaaaa!!!!), Bianchi y Pergolini, el único que le sale bien, (y bastante) pero como que no era el lugar para demostrarlo. Y este pequeño hecho revela la verdad, si el titulo hubiera sido "la pelicula de No hay 2 sin 3" hubiera sido mas coherente, mas digno. pero claro, eso no vendía. entonces le mezclaron con la brigada, pero sin tener nada de la brigada. Le metieron bañeros, a pesar de que en la playa estan 15 minutos. La pusieron a Luciana Salazar y a Pamela David, que ni siquiera muestran mucho el culo y ni se pelean entre si. Es mas, ni aparecen en la misma escena. Ni van al casino. No entiendo que quisieron hacer, pero lo que les salio, no es Bañeros 3. ¡Haganse un favor! Si les agarran ganas de verla miren de nuevo la 1 o la 2, hagan de cuenta que esto nunca existió como lo voy a hacer yo. ¡Mentasti, la puta que te pario!

Superman Regresa

¿Alguien esperaba con ansías la vuelta de este héroe? El ODIANTE definitivamente no.

Superman regresa (Superman Returns – EU – 2006 - Bryan Singer)

Para ser franco, nunca me intereso el personaje de Superman. Creo que tiene un problema que bien define Umberto Eco en su Apocalípticos e Integrados: es un héroe sin adversario, y por lo tanto sin posibilidad de desarrollo al cual se añade que, por estrictas razones comerciales (y también psicológicas), sus aventuras son vendidas a un público perezoso. Un público perezoso como el que prevee Hollywood para esta película y el tsunami de garchas con las que siempre nos inundan en vacaciones de invierno. ¿Cuál es la gracia de un personaje que todo lo puede? Volar a la velocidad de la luz, escuchar voces a kilómetros de distancia, hacer rebotar las balas con su pecho, ¿qué mas?... también debe de tener la pija mas grande de todas. Así que: ¿como producir un conflicto estimulante a partir de estas premisas? Para los que no lo saben, esta Superman versión 2006 es algo así como una continuación de la Superman II protagonizada por Christopher Reeves y dirigida por Richard Lester (¡el mismo de la beatlenianas Help y A Hard Day´s Night!). La película retoma a partir de la vuelta a la tierra del hombre de acero después de un viaje a Krypton para indagar sobre su identidad. Como en la Batman Inicia de Christopher Nolan hay exposición de aspectos oscuros en la vida del héroe. Qué hizo Superman durante tantos años de ausencia. Cómo es la adaptación de vuelta en la tierra. Qué paso con Louise Lane. Lo mejor: parece que finalmente se garcho a la Luisa y le hizo un hijo que heredo sus poderes. Pero definitivamente no importa mucho lo que se cuente, por que todo se cuenta con poca gracia, las escenas de acción son escasas y poco creativas, los personajes carecen de carisma y no están bien desarrollados (sobre todo el que la da nombre a la película, personificado por el ignoto Brandon Routh, al que seguro eligieron por que se debe de haber dejado romper el orto por algún productor) y todo es absolutamente predecible. Lo que la hace zafable es algún momento de humor bien logrado, y una emotividad medida a partir de un Superman martirizado y jugado por su familia. ¡Ah! Y me olvidaba, por el amable trabajo de Kevin Spacey como Luthor. Después, lo de Singer es pura rutina profesional, las virtudes de sus X-men desaparecen, y parece nunca decidirse del todo por que hacer con su película. Pero claro, ¡los efectos especiales son asombrosos!. Ahora: ¿tenía sentido hacer una continuación de esta franquicia centrada en la actualización de los acartonados efectos especiales de las anteriores? La respuesta es simple: sí, y es reavivar la caldera de millones de esta superporonga alimentada a audiencia perezosa, domesticada por Hollywood y su industria cultural. No entiendo como no se pudren todos de tanta secuela, precuela, remake, refrito y la puta que lo pario. Me despido con esta pregunta: ¿a nadie se le va ocurrir nunca cambiar el hecho de que la gente sea incapaz de reconocer que Clark Kent y Superman sean el mismo tipo? ¡Que me vuelvo loco! Calificación: 4

TL-1: Mi reino por un platillo volador

Este fin de semana último me entere de que con mi compañero Leandro perdimos en el tal mentado Historias Breves, un concurso organizado por el INCAA que sirve de antesala perfecta para cualquiera que aspire a dirigir una película en nuestro país. Una desalentadora noticia ya que como muchos saben aspiro, ademas de criticar obras de otros, a también realizar las mías. Por suerte, y como para compensar este hecho, el fin de semana asistí a una proyección en el Malba de una película que enseña que de alguna manera siempre se puede.

TL-1: Mi reino por un platillo volador (Argentina – 2004 – Tetsuo Lumiere)

Seguramente, quién firma como Tetsuo Lumiere (Seudónimo que refiere a una A y una Z en la historia del séptimo arte) no tiene la suerte de ser hijo de Pino Solanas, o de Palito Ortega, o de tener algún padrino en el INCAA. Mas bien pertenece a esa estirpe de cineastas que andan al margen y cocinan sus películas en el under. Sin apoyo del gobierno, sin dinero, sin una mierda excepto una cámara de video al hombro y una genuina pasión por el cine. Y TL-1 es ante todo el correlato de esa pasión, una película que cuenta a la manera de documental (o autobiopic en este caso) apócrifo, la historia de un director –el mismo Tetsuo Lumiere- dispuesto a lo que sea para llevar a cabo su largometraje sobre naves espaciales invadiendo la Ciudad de Buenos Aires, ¡empresa imposible si las hay! De un espíritu que la coloca como la versión argenta de Ed Wood y plagada de alegatos de personajes mirando a cámara -tal como pasaba en Robo, huyo y lo pescaron de Woody Allen-, grandes dosis de humor slapstick, puesta en escena bien berreta al mejor estilo Todo por Dos Pesos y muchas pero muchas ideas para contrarrestar la escasez de recursos. ¿Bizarra? Tal vez, pero no a la manera en que se entienden a todas las películas que en nuestro país fácilmente se tildan con ese adjetivo. Acá no existe una vacua proliferación de tripas y zombies y la baja calidad de la producción tiene una coherencia bien a tono con lo que se cuenta. Eso sí, un poco larga, la película tiene unos cuantos minutos que le restan en vez de sumarle y que denotan la falta de decisión del director para dejar afuera material, pero de un humor y unos personajes que la hacen verdaderamente entrañable. Luego de ver esta película recordé una mañana de Domingo reveladora en la que mi amigo Alberto -arquitecto, fotógrafo, músico, artesano y pintor entre otras cosas- me evoco la anécdota de la vez que no tenía un solo centavo y termino pintando sus cuadros con barro y pedazos de basura recogidos de la calle. Alberto lo que hacía solamente era darme fuerzas con el objeto de que nunca me detuviera. Y por suerte siempre estarán los Alberto, los Ed Wood, los Tetsuo Lumiere, ahí, para demostrar que con ganas, con pasión por lo que se hace, siempre alcanza. Calificación: 7

El sabor del te

La semana pasada falleció repentinamente Fabian Bielinsky de un ataque al corazón. Esta semana se suicido Juan Pablo Rebella , co-director de 25 Watts y Whisky. La vida esta llena de sorpresas, así que en El ODIANTE... una película bárbara y que además esta llena de sorpresas.

El sabor del te (Cha no aji – Japón – 2004 – Katsuhito Ishii)

Si hay algo que hace único a una buena porción del cine japonés y también del cine oriental, es la impredecibilidad. En los últimos años –mayormente gracias a festivales y dvd´s- hemos podido ver unas cuantas obras maestras de lo impredecible. Películas de directores dispares como Tsai Ming-Liang, Park Chan-Wook, Kim Ki-Duk o Takashi Miike. Directores que tienen la enorme capacidad de sorprender con cada plano y de aprovechar una libertad creativa que esta ahí, siempre esperando a que alguien la tome. Contrariamente a lo que pasa con la mayoría del cine mainstream y sobre todo con el proveniente de Hollywood con sus películas y sus historias que parecen hechas y contadas millones de veces. Películas que parecen venir de un pasado, de lugares ya visitados una y otra vez. Algo muy diferente a películas como El sabor del te, que parecen situarnos en un presente, y que como todo presente, esta abierto a que cualquier cosa pueda pasar. Esta original obra de Ishii –quién tiene entre sus antecedentes la realización del segmento animado de Kill Bill, Parte 1- cuenta la historia de una familia un poco peculiar (aunque tan peculiar como cualquier otra.) compuesta por un matrimonio, dos hijos, un abuelo, y el infaltable tío simpaticón (Interpretado por el astro ponja Tadanobu Asano, el mismo de Ichi the killer y tantas otras). Pero no importa tanto el calibre de los sucesos de la historia familiar que no es ni muy divertida ni tampoco fuera de lo común, tampoco importa tanto la manera en que interrelaciona cada uno de los miembros del grupo –algo que es central en cualquier melodrama- sino que lo que importa es que la película se encarga de rescatar momentos mágicos de la vida cotidiana de esta familia y lo mejor, de proyectar los universos interiores de sus miembros. Segmentos musicales, animación digital, anime, estos son algunos de los recursos que Ishii utiliza para condimentar los momentos en la vida de una familia que muchas veces por la agitación en que vivimos en la sociedad moderna nos olvidamos del buen sabor que pueden tener. Ni siquiera la vejez es excusa en El sabor del te para dejar de hacer de la vida una celebración, de hecho esta película tiene uno de los abuelos más alegres que recuerde en la historia del cine. Y de eso se trata lo que nos cuenta Ishii en esta película única, con sus entrañables personajes y las numerosas sorpresas que regala con cada escena, de saber darnos una pausa de cinco minutos para apreciar el sabor de la infusión. De saber darnos un tiempo para contemplar la belleza que nos rodea, por que en cualquier momento podemos sufrir un ataque cardíaco como Bielinsky o se puede terminar marchando un gran amigo. Calificación: 9

Entre besos y tiros

Un estreno directo a DVD con el cual el bueno de Robert Downey Jr. vuelve a tener protagónico.

Entre besos y tiros (Kiss Kiss Bang Bang – EU – 2005 – Shane Black)

Historia de detectives buddy-buddy insertada en el submundillo de Hollywood. Para que se den una idea de que la va esta película, Shane Black es el guionista de todas las Arma Mortal y El último Boy Scout. Como en estas, hay mucho diálogo ágil y canchero, mucha química entre personajes, mucha situación ingeniosa, en fin... buen entretenimiento. Esto sumado a una buena dosis de humor negro que tanto le hace falta a veces a las películas norteamericanas (En una escenita al personaje de Robert Downey Jr. le arrancan el dedo de un portazo, el tipo lo carga para que se lo puedan injertar en el hospital hasta que en un momento lo descuida y ¡¡se lo morfa un perro!!). El hecho de que la acción transcurra en Hollywood le sirve a Black para hablar -a través en gran parte de la voz en off del protagonista- sobre los mecanismos de la industria cultural y el estado del cine actual. Hay ideas sobre los elevados caches de las estrellas, sobre las escenas moralizantes con las cuales siempre se trata de llegar al público bien pensante o sobre los happy endings con los cuales Hollywood siempre cierra todo de manera redondita. Ideas que la convierten de alguna forma en una película autonciente y reflexiva, lástima que todo es tomado tan en joda y a la ligera, que en vez de convertirse en algo parecido a Las reglas del juego de Robert Altman, se termina por convertir en no más que fast food, algo que -como bien define el personaje de Nicolas Cage en la nueva y altamente recomendable The weather man- es fácil, sabe bien, pero no nutre realmente. En fin, lo que es la mayoría de las películas del Hollywood contemporaneo, del cual esta película parece querer -sin lograrlo del todo- diferenciarse un poco. Calificación: 6

Torrente 3: El protector

Por que muy probablemente nunca se estrene en cines y ya se consigue el DVD importado por ahí.

Torrente 3: El Protector (España – 2005 – Santiago Segura)


Recuerdo una vez a un profesor bastante academicista decir en clase: “dejémonos de joder, el culto bizarro es un culto al cine malo”. Afirmación para nada errada y con la cual el buen hombre nos quería dejar claro que más allá del cariño o la simpatía que pudiéramos sentir por ciertas películas, nunca debíamos perder nuestra capacidad critica. Bien. Torrente 3 es mala, y quiero dejar claro que soy de los que le encanta la desfachatez, la incorrección y el espiritu de las películas de este detective raramente entrañable personificado por el gordo Segura. ¿Por qué es mala? Humor obvio y fácil (+ chistes robadísimos), guión pésimo (cero articulación entre escena y escena, situaciones súper convencionales), personajes en su mayoría sin gracia (Segura no logra buenos reclutamientos en esta parte) y lo que es común entre los “bizarros”: la convicción de que hacer un cine malo, por que es “bizarro” (lease: destinado por diferentes razones a ser de culto), esta bueno. Pero lo peor de todo, es sentir a esta película como una reproducción del mas canallesco cine comercial de Argentina -con más plata, claro-, algo así como una versión ibérica de los productos Franceleanos. Y loco... uno se puede cagar de la risa con Torrente o los personajes de Francella, pero no alcanza. Hagan buenas comedias, pongan buen acompañamiento a estos personajes. En esta tercera parte a Segura le salta la ficha mal, se le nota que lo apuraron para hacer guita (¡En España fue record historico de taquilla!). Por más que trate de salvarse poniendo con autoconciencia antes de su nombre: “mal escrita y peor dirigida por...”, su acto no deja de provocar desprecio. Y que un par de momentos de buen humor negro e incorrecto no empañen la visión de los que tanto queremos a Torrente, esto es cine comercial del peor. Calificación: 3

La marcha de los pinguinos

EL ODIANTE se transformo en pingüino durante algunos minutos.

La marcha de los pingüinos (La marche de l´empereur – Francia – 2005 – Luc Jacquet)

Documental que describe con imágenes hipnóticas el arduo ciclo de vida de los pingüinos emperador en la Antártida. Todo brilla en él: Los bloques de hielo, la aurora boreal, el pelaje de los animales. Todo tiene una belleza irreal, capaz de contagiar la sensación de que se contempla un paisaje fuera de este mundo. Filmado con una cámara que se esfuerza por borrar sus huellas y se camufla con los ojos de los palmípedos. Capaz de hacernos creer, por momentos, que hace más frío en la oscuridad de sala de cine y que nos hemos convertido en un pingüino. Pero... solo por momentos, ya que la narración se apoya en la voz en off, un recurso que si bien aporta datos importantes -Ejemplo: ¡los pingüinos aguantan sesenta y cinco grados bajo cero!-, peca de distanciarnos de la intimidad con las aves marinas. Y no solo eso, sino que además provoca lecturas no del todo inofensivas. Se puede decir que esta raza de pingüinos (a pesar de su nombre) es una raza pobre, ya que viven en un terreno inhóspito, en el cual se deben de sufrir las miserias del clima más extremo y en el que por carencia de recursos se deben hacer enormes esfuerzos para conseguir alimento y reproducir la especie. También se puede decir que la película, con su discursillo en off que se encarga de resaltar que “en el lugar más difícil de la tierra, el amor encuentra una manera” o “la vida resiste ante los más duros embates del clima”, no hace más que festejar la pobreza y ser funcional a un capitalismo tan jodido como las condiciones del ecosistema antártico. Una lectura nomás. Lo cierto, es que sin esta humanizante voz en off la película se hubiese perdido el Oscar y unos cuantos espectadores, pero mejor hubiese sido ensuciar un poco menos las imágenes con ella y dejarnos sentir, durante mas tiempo, como un pingüino. Calificación: 6

El Señor de la guerra

Una película nefasta, ideal para conocer la equivocada mirada de algunos norteamericanos sobre la guerra y sus productos.
El Señor de la guerra (Lord of War - EU - 2005 - Andrew Niccol)
Dos películas protagonizadas por el Nicolas Cage esperaban hace meses por ser estrenadas. La más que interesante The weather man (del mas que interesante Gore Verbinski) y este mamarracho sobre un traficante de armas que logro colarse en los cines para confirmar la tendencia deslucida de nuestras carteleras. El Señor de la Guerra es una cínica incursión al mundillo de la venta ilegal de armas, estructurada a la manera de cuanta película de gangster o drug drealer existe y repleta de frases pseudo ingeniosas (del tipo: “Las armas no matan a la gente, sino que la gente mata gente”) y escenas pretendidamente piolas, por el siempre esforzado en parecer piola, Andrew Niccol (Gattaca, S1m0ne). Con una mirada sobre la guerra similar a la de CNN, concentrada en la cifra y no en las consecuencias humanitarias, e ideológicamente repugnante. Solo para dar una idea: en una escena de la primera Torrente al personaje de Santiago Segura lo persiguen unos negros y para zafar de ellos no tiene mejor idea que arrojarles unos churrascos. Chiste incorrectísimo que sirve de critica al fascismo policial. Bien, en El Señor de la Guerra hay una escena muy parecida, a diferencia que el despreciable personaje de Cage cambia carne por armas. Y no hay chiste ni critica alguna. Calificación: 1

X-men: La batalla final

¿Se dieron cuenta? Nunca falta a mitad de año la película de Superhéroes.

X-Men 3: La batalla final (X-men: The last stand – EU – 2006 – Brett Ratner)

Los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby llegan al destino al cual aspira toda adaptación de comic en Hollywood: la trilogía, y lo hacen de una manera más que respetable. En esta nueva partida los mutantes integrados, liderados por el paralítico Dr. Xavier, se vuelven a enfrentar con los apocalípticos de Magneto, en lo que continua siendo una gran metáfora sobre la intolerancia y el racismo en EU y partir de la cual se proyectan los miedos ante los avances genéticos. La lucha, ahora, gira en torno a una flamante droga llamada “cura” que puede volver “normales” a los mutantes (Imagínense que los nazis fabricarán una sustancia para volver a todos arios). Para buena sorpresa de muchos, no esta más Bryan Singer en la dirección –quién ascendió de puesto y le dieron Superman: franquicia y héroe más poderoso- pero el trabajo de Brett Ratner (Responsable de películas menores, como Rush Hour o aquel choreo titulado Dragón Rojo) no desentona. Si bien la narración en esta tercera parte pierde en sutilezas y gana en subrayados, Ratner logra mantener la complejidad de los personajes y la historia a la vez que brinda enorme entretenimiento y alcanza los puntos máximos de emotividad en la saga. Esto último, a través de Wolverine, personaje que bien podría vivir en el lejano oeste, y con el que es imposible no encariñarse aquí (Se viene su versión solista para el 2007).

Y no hay nada más estimulante en esta película –también presente en las antecesoras- que la idea de que estos X-men son piezas de un inmenso ajedrez humano en los cuales sus poderes/movimientos se combinan en un juego perfecto. ¡Allí estaremos para cuando se reanude la partida! Calificación: 8

Domino

Antes que nada, recomiendo Masters of Horror: Imprint. El volumen número 13 de una serie de telefilmes que reune e los mejores directores del género, y que en este caso particular esta a cargo de Takashi Miike. Si se animan, esto es todo lo que en mi opinión debe ser el genero de terror: un verdadero dolor de huevos (Ya saben lo que tienen que hacer para conseguirla). Esta recomendación tiene lugar para contrarrestar la horrorosa (y no por referencia genérica) película que viene a continuación.

Domino (Francia / EU – 2005 – Tony Scott)

Primer largometraje del menos dotado de los hermanos Scott que va directo al videoclub en nuestro país, lo que conforma un verdadero acto de justicia. Su anterior película, Hombre en llamas, ya era bastante mala. Una aberración fascistoide, monumento a la intolerancia norteamericana con la cual se pretendía justificar desmedidas acciones militares y que además, estaba filmada para la mierda. Bueno, Domino la supera. Sumum de lo que entiende el ingles por cine moderno e innovador: un insoportable mejunje de imágenes que se parece más a un trailer, a un videoclip o a una publicidad de dos horas que a una película. Todo suturado con cuanto efecto de edición digital existe, y sin la mínima construcción de sentido o reflexión sobre las herramientas utilizadas y los temas tratados. Un anticine que desnuda de valor a cada plano y tiene la crueldad de lograr que hasta un tiroteo sea aburrido. Richard Kelly (Nada menos que el director de Donnie Darko) es el autor del guión, que cuenta la historia de un grupo de caza recompensas estrellas de Reality show, que se sospecha, podría haber sido algo interesante si caía en otras manos. ¡Tony Scott, sos un hijo de puta! Calificación: 1

Eros

Sigue el bochinche por el estreno de El Código Da Vinci. La iglesia se queja, pero lo único que logra es más publicidad, a la vez que todos discuten sobre si Jesús la ponía o no. Mientras tanto, en EL ODIANTE, una película que pasa desapercibida por pantallas grandes.

Eros (EU / Italia / Hong Kong / China / Francia / Luxemburgo / Reino Unido – 2004 – Michelangelo Antonioni / Steven Soderbergh / Wong Kar-Wai)

Con tanto biopic dando vuelta, aclaremos que esto no esto no se trata sobre la vida de un cantante italiano de apellido Ramazotti. Eros, cuyo artie titulo refiere al dios griego del amor sexual, no es más que una película episódica conformada por tres medio metrajes: La mano (Wong Kar-Wai), Equilibrium (Soderbergh) y El filo de las cosas (Antonioni).

Lo de Wong Kar-Wai son solo las mismas obsesiones estilísticas y temáticas de Con ánimo de amar envasadas en frasco chico. Una presentación que bien podría haber quedado como extra en el DVD de esa película. Lo de Soderbergh, (¿Por qué este tipo? ¿No era mejor llamar a Linklater o a algún otro?) una boludez de puesta teatral y tono noir al que trata de salvar con el touch artístico de un avioncito de papel volando por el aire. Algo parecido a un cortometraje de principiante con el cual demuestra que nunca estuvo a la altura de los otros dos maestros. Y lo de Antonioni, minas apasionadas y en bolas escrachadas sobre paisajes imponentes y yeguas correteando. Todo muy lindo, excepto lo que se cuenta. El conjunto: aburrido, dispar, caprichoso y en disonancia con el título. Propongo una Eros 2 con estos directores, veamos que les parece: Tinto Brass, Bigas Luna y Armando Bo resucitado de su tumba. Ahí la cosa, por lo menos, va a estar más divertida. Calificación: 4

El Código Da Vinci

Bienvenidos a la época del año en la que cada semana un tanque de Hollywood se devora todas las pantallas y parece ser lo único que importa.

El Codigo Da Vinci (The Da Vinci Code – EU – 2006 - Ron Howard)

Adaptar El Código Da Vinci, best seller número uno desde su publicación en cuanta puta lista existe, significa un éxito asegurado si las cosas se hacen mas o menos bien. Así que su adaptación es correcta y cuidada, a manos de un director impersonal y de experiencia y un reparto cargado de jetas conocidas. Si uno no leyó la novela puede ser un dinámico thriller con más de una sorpresa, pero si la leyó y además vio el trailer de la película, no hay mucho más que ofrecer. Una extensión, un tour de force visual , algo muy parecido a las costosas versiones ilustradas del libro.

En cuanto a términos de adaptación, la trama policial y de suspenso se acentua y se hace aún mas convencional que en la novela, y el atrapante contenido histórico-mitológico (seguramente, lo más atractivo) es acotado por los propios tiempos de la narración cinematográfica. Además lo de Brown, es como lo de escritores como Grahan Greene, sus páginas son celuloide puro, una película por si sola. Así que una vez más: “El libro es mejor”.

El suceso de El Código Da Vinci esta ligado principalmente a la moda del revisionismo histórico, ese genero que tiene en su haber a nombres como Umberto Eco o Michel Foucault y hasta versiones locales como Felipe Pigna con sus Mitos de la historia argentina. Esto habla de un público interesado en la veracidad histórica, un público que en este caso mira con atención y pide con recelo que el cuentito de Leonardo y Maria Magdalena que escribió Dan Brown se lo cuenten de la manera más fiel posible, censurando de esta manera todas las posibilidades o alternativas que el cine como arte puede ofrecer.

Por lo tanto, el interés de la película esta supeditado al interés que pueda generar cada uno por el libro. Personalmente, a mi me gusto. Si bien su autor no es un gran escritor, logra una narración intensa y conjuga temas por demás apasionantes. Se podrá discutir si es valioso o no, pero lo que es seguro e indiscutible es que el cine debe dejar de estar centrado en películas como estas, absolutamente predecibles y carentes de todo tipo de riesgo, con las cuales Hollywood y su público, como la misma Iglesia de la película, pretenden mantener su poder apartando temerosamente todo lo diferente. Calificación: 5

Alta tensión

Los problemas que ocurren cuando los franceses quieren imitar al cine norteamericano.

Alta tensión (Haute tensión - Francia - 2003 - Alexandre Aja)

Postergada entrega (Recientemente se estreno El despertar del diablo, la tres años posterior película de Alexandre Aja y además remake de Los ojos de la colina de Wes Craven.) de este éxito francés que cuenta la historia de unas jóvenes a merced de un terrible asesino capaz hasta de auto practicarse sexo oral con la cabeza decapitada de una mujer. Por un lado, una reivindicación de cierta manera de hacer cine de terror practicada hace décadas por gente como Argento, De Palma, o Carpenter: violencia cruda, cuidada puesta en escena y una narración a favor de generar climas que afecten al espectador. En este sentido la película hace honor a su titulo y además cuenta con un gran hallazgo: la acertada elección de Phillipe Nahon para el papel de monstruo, que para los que vieron su bestial protagónico en Solo contra todos (ese personaje que aborta a su mujer a las trompadas), cobra muchísima fuerza. Por otro lado, la pretensión de deslumbrar al espectador sobre el final con una vuelta de tuerca canchera y tramposa, algo muy afín al cine de genero de los últimos años. Y de esta clase de películas las hay con resultados satisfactorios, caso Los sospechos de siempre, Sexto sentido, y con resultados decepcionantes, Identidad o El juego del miedo 2. Alta tensión se inscribe en este segundo grupo y por no cuidar su verosímil termina arruinando hacia el final todo lo que bien construyo antes y de una manera tal, que uno termina de verla y añora ver un cine en el cual la historia se la cuenten de la manera más clásica y sencillita posible. Calificación: 4

Misión: Imposible III

Y si... EL ODIANTE tampoco podía evitar hacerse una pajita con Tom.

Misión: Imposible III (EU – 2006 – J. J. Abrams)

El principal responsable de que Misión: Imposible III no sea otra ordinaria película de acción y espionaje, es Tom Cruise. Hay que reconocerlo, por momentos es insoportable y hace cosas que dan ganas de cruzarlo en la calle y cagarlo a trompadas, pero entre tanto narcisismo (tampoco faltan aca esos personajes femeninos que se agarran la concha y hacen comentarios del tipo: “pero que grande que la tenes Tom, como me casaría con vos”) y hambre por ganar mas espacio mediático y millones de dólares, el tipo tiene un genuino talento como productor y logra con esta serie lo que en las veinte James Bond nunca se logro: tener un director con marcado estilo visual para cada entrega. Luego de Brian de Palma y John Woo, dos de los mejores coreógrafos de las últimas décadas, sigue con la posta J. J Abrams, responsable de que se le caiga la baba a unos cuantos con Lost. Otra inteligente elección que hace que esta tercera parte, más independizada aún de la serie televisiva de los sesenta, respire personalidad propia y sea un intenso torrente de escenas vertiginosas, (la del puente seguramente estará entre las mejores escenas de acción del año), que como anuncia el titulo, siempre jugadas al limite de lo imposible. Es así que si uno supera ver al protagonista revivir luego de morir enchufado a 220 voltios, presenciará un muy buen espectáculo, mediante el cual Tom Cruise vuelve a cumplir su misión: romperla en la taquilla y seguir publicitando su vida privada. ¡Cogeme Tom! Calificación: 7

El nuevo mundo

Quienes me conocen, saben que además de gastar mi tiempo en comentarios inútiles sobre cine, de vez en cuando realizo trabajos como camarógrafo. Es así que la semana pasada me toco cubrir un seminario sobre sonido (tipos muy aburridos los sonidistas) auspiciado por la firma DAS, líder en el sector. Lo que fue una cumbre insoportable en la cual se hablo por más de veinte horas sobre un nuevo sistema de parlantes (¡Sì, dos días para hablar de unas putas cajas pintadas de negro!) finalizo con una arenga publicitaria por parte de los gerentes sobre los grandes logros de DAS en el mercado americano. Un discurso interminable en el cual los muy hijos de puta llegaron al extremo de informar cuantos equipos de sonido habían vendido orgullosamente en ¡¡¡Trinidad y Tobago!!! Cifras, estadísticas y detalles que no le interesaban ni al más “camiseta” de la empresa y mucho menos al público presente. Una verdadera paja corporativa que me contagio la triste sensación de que el mundo se estaba ahogando en un océano de trivialidades. Por suerte, y contrariamente, esa misma semana encontré el refugio y mi conexión con el mundo en una película preocupada por lo absoluto.

El nuevo mundo (The new world – EU – 2005 – Terrence Mallick)

La clase que de películas que hay q ver obligatoriamente en una sala de cine y que sirve como antídoto para esos que dicen: “sí ya sale en DVD, la enchufo a los parlantes y vos no sabes como suena”. El nuevo mundo es una experiencia puramente cinematográfica por su extremadamente nítida y detallista fotografía, por su elaborado sonido, y por la magnitud en la cual nos presenta la naturaleza, pero por sobre todo, por que esta empeñada en que el mundo se perciba de una manera única, una manera que desde nuestra experiencia cotidiana y urbana es imposible de alcanzar. Si en pantalla aparece un árbol, se ven hasta sus diminutas gotas de roció. Si aparece la luna, se ven sobre ella más cráteres de los que alguna vez le pudimos ver. La naturaleza parece tener una belleza inédita y nos absorbe y sorprende tanto como aquellos colonizadores que se toparon alguna vez con la América virgen, ese nuevo mundo que nunca volvería a ser el mismo.

Mallick continua con los temas de su anterior épica La delgada linea roja: el distanciamiento entre el hombre y la naturaleza, el enfrentamiento de culturas y la percepción del mundo. Lo que lo diferencia en esta es una mayor confianza formal, que hace que tome una historia dineylandizada y mas que conocida -pero no por eso menos interesante- y nos la presente como si fuese contada por primera vez. Así es que este encuentro entre ingleses e indígenas, entre el Capitan John Smith y Pocahontas, no deja de producir extrañeza. Mallick cree tanto en su forma de hacer cine como en la historia que cuenta. Descubriendo lo único y lo sublime en cada día de rodaje y enriqueciendo el relato hasta la última jornada de edición. Un Mallick autentico. Una nueva gran película. Calificación: 9

Flores Rotas

La última del canoso Charmuch

Flores Rotas (Broken Flowers – EU – 2005 – Jim Jarmush)

Algo, dice que una película dirigida por Jarmush y protagonizada por Bill Murray tiene que ser una interesante propuesta, veamos...

Lo cierto, para empezar, es que Flores Rotas es entre otras cosas una película de duets, un concepto muy utilizado en la industria músical y que refiere al encuentro de dos luminarias en escena. Entre los artistas que tuvieron discos de duetos están Frank Sinatra, Ray Charles, Elton John y unos tantos más; y sus obras tienen la particularidad de respirar la nostalgia de un par de personas ya bastante adultas que se encuentran después de mucho tiempo. Una nostalgia funcional a la historia que narra "Flores Rotas" con su Don (Por supuesto que por Don Juan, una de las subrayadas referencias de la película, pero también por Don Jonhson, otro galán de los ochenta venido a menos.) al encuentro de viejas amantes para saber si alguna pario un hijo suyo. Jarmush ya había ensayado esta formula de duetos en su anterior y lúdica "Coffee and Cigarrettes" y acá logra explotar con creces la química entre sus actores (La mejor pareja la hace Bill Murray con Jeffrey Wright, aquel protagonista de "Basquait", llamativamente el menos conocido de entre todos los conocidos del reparto), y el problema que tiene es que cuando se le acaban las parejas: Murray-Sharon Stone, Murray-Jessica Lange, Murray-Tilda Swinton, etc, el relato cae fuertemente con una media hora final que pide a gritos más encuentros con viejas conocidas.

Flores Rotas es con seguridad también una road movie, un genero que tiene como tema principal la búsqueda de identidad, que en este caso es la del supuesto hijo de Don. Jarmush decide ocultar esta identidad tras una trama de misterio y lo peor que hace es nunca revelarla. Claro que a partir de esta falta nos habla de la soledad y el desconcierto del tipo mujeriego que fue de todas y a la vez de ninguna (Sandro es nuestro paradigma nacional de esta clase de hombre), una tesis ya planteada por otros directores y con mejores resultados (Vean nada más que la mucho más interesante “El hombre que amaba a las mujeres” de Truffaut). Acá, de alguna manera, Jarmush traiciona a su espectador negándole la resolución del misterio que plantea en pos de una construcción de sentido, que muy probablemente podría haber logrado de otro modo, y esto deja una buena insatisfacción.

Mas que una propuesta interesante, una modesta comedia de cuidada puesta en escena y agradable humor que cree y se apoya en el feeling entre sus figuras y que plantea preguntas para la cual no nos tiene respuestas. Eso si, por favor, que no hagan no-actuar otra vez a Bill Murray, estamos ante uno de los mejores actores de comedia de las últimas décadas. Calificación: 6

Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el ropero

La clase de películas que uno ve para alimentar su cultura popular.

Las crónicas de Narnia: El León, la bruja y el ropero (The Chronicles of Narnia: The Lion, The witch and the wardrobe - EU - 2005 - Andrew Adamson)

Siempre me pasa, como les pasa a bastantes de mi generación, que nunca me terminan de convencer los juegos en 3 dimensiones. Soy de los que prefieren jugar a los fichines de plataforma y en 2D antes que a la Play Station. Tal vez una mera cuestión de contemporaneidad. Lo cierto es que con el cine ocurre algo parecido, nunca me terminan de convencer las películas que tienen montones de personajes generados en 3D por computadora. "Las crónicas de Narnia" es la clase de película que hace extrañar con mucha nostalgia a hitos de mi niñez como "La historia sin fin", "El cristal encantado", o "Laberinto" –encima con esta escuchaba y bailaba por primera vez a David Bowie-, una manera de hacer cine casi en extinción. En aquellas había muñecos, que aunque a veces ridículos y rudimentarios, eran creaciones que estaban esculpidas directamente por la mano humana y por lo tanto tenían mucha mas alma ¿Quién no se emociono al ver por primera vez pelear a los ewoks de El regreso del Jedi? Y esto es lo que no logra Narnia, emocionarnos con sus personajes, encariñarnos con la historia. El diseño, horrible (todavía tengo grabada la estúpida bufanda roja del fauno), abusa de un 3D artificioso, frío y al cual todavía le falta desarrollo. Y encima, en esta pobre historia de unos hermanos que a partir de la incursión en un ropero viajan hacia un mundo paralelo de Narnia, se nota el apuro, la urgencia feroz de la Disney por generar una serie que compita contra Harry Potter; y a sus responsables les falta eso que a Peter Jackson le sobra: verdadero cariño y convicción. Por supuesto que el coctel funciona, después de Harry y los anillos todos la fueron a ver, pero llamativamente no conozco a nadie que le halla gustado demasiado. Signo de nuestros tiempos. Ahora a bancarse la 2, la 3, la 4. ¡Queremos a Jim Henson! Calificación: 3

V de Venganza

Crónica sobre el festival de Cine Independiente de Buenos Aires: Resulta que tenía una entrada para ver una película en el fucking Hoyts de Abasto a las 11 de la mañana y retrasado por el paro de empleados subterráneos llegue a las 11:20. El problema parecía ser que solo me iba a perder el comienzo de la película, pero no… en la entrada a las salas un vigilante se ocupa de informarnos, a mi y a unas veinte personas más, que una vez empezada la función nadie puede ingresar por disposición de la empresa. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Desde cuando? Nos costo quince minutos de lucha y quejas conseguir que nos dejaran entrar y totalmente alterado por la situación me costo otros veinte minutos mas lograr meterme en la película. Un pésimo momento, durante el cual tuve la sensación de que en algún lugar del mundo los mismos accionistas de Metrovías que tercerizan a sus empleados y los de Hoyts jugaban un partido de golf juntos. ¿Esto es un festival? ¿Esto es la gran fiesta del cine? ¿Debemos sufrir cada vez que queremos acceder a un cine distinto? Cada año colas más largas, entradas más caras y difíciles de conseguir, salas más distanciadas, y todo en una ciudad cada vez más caótica… ¡una verdadera cagada!

Perdón, pero necesitaba expresarme al respecto. Ahora sí… una película que me gusto poco, casi nada, con la cual me aburrí y hasta me dieron ganas de levantarme de la butaca; ¡una verdadera cagada! Eso si, por lo menos no tuve problemas para entrar a verla.

V de Venganza (V for Vendetta – EU – 2005 - James McTeigue)

Otra oda a la revolution de los Hnos. Guachoski (Acá a cargo del guión), concebida con la misma irresponsabilidad y descaro que la saga Matrix, esa que algunos piensan que es el más grande acontecimiento en la historia del cine (¡Nunca falta el forro que dice que Matrix le cambio la vida!). "V" es una mezcla fea de "El Conde de Montecristo", "El fantasma de la Opera", "1984" -por eso John Hurt en el papel de supremo canciller-, ideas de Revolución Francesa y algunas otras cosas más puestas en la batidora sin pensar demasiado. El problema es que para montar una ciudad bajo un régimen totalitario, solo usan a unos personajes diciendo que hay toque de queda a toda hora pero no describen en imágenes a esa ciudad bajo régimen totalitario, y así, con todo. La película se apoya mayormente en la palabra y no en la imagen para narrar y esto para la adaptación de una novela gráfica es teeeeerriiiiible. Esta bien, es algo provocativa e incorrecta. Nos dice: “recuerda al 5 de Noviembre” como si se tratara del 11-S, que la destrucción de un edificio es un símbolo que incentivará al pueblo a la revolución, en relación a las torres gemelas; y pone a discursear a un fanático religioso de derecha, como parodia de Bush. Lástima que esta critica a la política del imperio este diluida por la falta de pericia del director (Nene, no te sale la Bennie Hill), las vueltas y desviaciones de guión (Innecesario el flashback de las lesbianas) y unos cuantos minutos más de metraje. Pero no se preocupen, hay peleas con cámaras lentas y explosiones pirotécnicas. Una máscara bien fea como la que usa el personaje V. Cine de mal gusto.

Todavía no entiendo las positivas críticas de muchos medios. Mi puntaje, aclaro, es por generoso y objetivo. Me despido con la nostalgia de esa "V" que simbolizaba la revolución de los humanos contra los reptiles extraterrestres liderados por Diana. ¿Se acuerdan? Calificación: 4