En el laberinto: Nuestra velada del Sábado comenzo a las puertas de los cines del Shopping El Abasto. Una vez reunidos, la intención de varios era la misma: escapar de esa meca del pochoclo que hasta ese momento nos había servido solo como punto de encuentro. Lo que significaba: a) evitar hacer una larga fila para sacar una entrada cual rebaño camino al matadero, b) evitar pagar 15$ (o casi) para ver una película. Finalmente, logramos convencer a todos y nos mudamos a la querible mugre de la calle Lavalle, donde los cines se parecen más a lo que tendrían que ser los cines. A pesar de la expresión no muy feliz de la presencia femenina del grupo, bebimos a pie unas cervezas en un puestito de una esquina con mucho olor a fritura, y con las vejigas hinchadas nos fuimos felizmente por nuestra película. Eso sí, nunca nos trataron mucho mejor que en Hoyts Abasto: nos cobraron 12$ y jamás nos encendieron el aire acondicionado durante la proyección. Por lo menos, nos quedo el consuelo de haber podido elegir la película que queríamos ver...
El laberinto del fauno (España / EU / México – 2006 – Guillermo del Toro)
La nueva película de Guillermo del Toro es netamente spielbergeriana, en el sentido de que confronta el universo de la niñez con el universo adulto y trata de cómo la fantasía (que en Spielberg es el cine mismo) se eleva a modo de refugio ante la idiotez y el salvajismo humano. Nena + Guerra Civil Española + Fauno; ya se pueden mas o menos imaginar todo lo que puede salir de esta cuenta. Lo que tiene Del Toro para contar sobre el mundo adulto es poco interesante y nada nuevo: la Guerra Civil fue brutal (y lo hace mediante un ejercicio de violencia explícito y cruento, con primeros planos de laceraciones faciales que parecen sacados de la película Una historia violenta de David Cronenberg) y el fascismo es malo, muy pero muy malo (y nos lo deja clarísimo con el personaje casi caricaturesco del Capitan Vidal que hace Sergi Lopez). Ahora, lo que hace bien del Toro, es contar otro cuentito de hadas con su Fauno y ese laberinto que salen al encuentro de la nena en medio de la terrible realidad, que aunque nunca del todo bien articulado al resto de la película, así y todo le sirve para generar unos cuantos buenos momentos (Como ese en el que la nena debe enfrentarse a un monstruo sin ojos, donde queda bien claro que las criaturas diseñadas en látex y a mano, suelen ser mucho más atemorizantes que las diseñadas por CGI.). Después, nada más que una solo escenita de La lista de Schlinder -por ejemplo aquella en la que unos nenes se escapan de un campo de concentración y se esconden en un pozo de estiércol para que no los agarren los nazis- es mucho mas poderosa y dice mas sobre el mundo, que toda esta película. Del Toro, otro sub-Spielberg. Calificación: 6
El laberinto del fauno (España / EU / México – 2006 – Guillermo del Toro)
La nueva película de Guillermo del Toro es netamente spielbergeriana, en el sentido de que confronta el universo de la niñez con el universo adulto y trata de cómo la fantasía (que en Spielberg es el cine mismo) se eleva a modo de refugio ante la idiotez y el salvajismo humano. Nena + Guerra Civil Española + Fauno; ya se pueden mas o menos imaginar todo lo que puede salir de esta cuenta. Lo que tiene Del Toro para contar sobre el mundo adulto es poco interesante y nada nuevo: la Guerra Civil fue brutal (y lo hace mediante un ejercicio de violencia explícito y cruento, con primeros planos de laceraciones faciales que parecen sacados de la película Una historia violenta de David Cronenberg) y el fascismo es malo, muy pero muy malo (y nos lo deja clarísimo con el personaje casi caricaturesco del Capitan Vidal que hace Sergi Lopez). Ahora, lo que hace bien del Toro, es contar otro cuentito de hadas con su Fauno y ese laberinto que salen al encuentro de la nena en medio de la terrible realidad, que aunque nunca del todo bien articulado al resto de la película, así y todo le sirve para generar unos cuantos buenos momentos (Como ese en el que la nena debe enfrentarse a un monstruo sin ojos, donde queda bien claro que las criaturas diseñadas en látex y a mano, suelen ser mucho más atemorizantes que las diseñadas por CGI.). Después, nada más que una solo escenita de La lista de Schlinder -por ejemplo aquella en la que unos nenes se escapan de un campo de concentración y se esconden en un pozo de estiércol para que no los agarren los nazis- es mucho mas poderosa y dice mas sobre el mundo, que toda esta película. Del Toro, otro sub-Spielberg. Calificación: 6