Entre besos y tiros

Un estreno directo a DVD con el cual el bueno de Robert Downey Jr. vuelve a tener protagónico.

Entre besos y tiros (Kiss Kiss Bang Bang – EU – 2005 – Shane Black)

Historia de detectives buddy-buddy insertada en el submundillo de Hollywood. Para que se den una idea de que la va esta película, Shane Black es el guionista de todas las Arma Mortal y El último Boy Scout. Como en estas, hay mucho diálogo ágil y canchero, mucha química entre personajes, mucha situación ingeniosa, en fin... buen entretenimiento. Esto sumado a una buena dosis de humor negro que tanto le hace falta a veces a las películas norteamericanas (En una escenita al personaje de Robert Downey Jr. le arrancan el dedo de un portazo, el tipo lo carga para que se lo puedan injertar en el hospital hasta que en un momento lo descuida y ¡¡se lo morfa un perro!!). El hecho de que la acción transcurra en Hollywood le sirve a Black para hablar -a través en gran parte de la voz en off del protagonista- sobre los mecanismos de la industria cultural y el estado del cine actual. Hay ideas sobre los elevados caches de las estrellas, sobre las escenas moralizantes con las cuales siempre se trata de llegar al público bien pensante o sobre los happy endings con los cuales Hollywood siempre cierra todo de manera redondita. Ideas que la convierten de alguna forma en una película autonciente y reflexiva, lástima que todo es tomado tan en joda y a la ligera, que en vez de convertirse en algo parecido a Las reglas del juego de Robert Altman, se termina por convertir en no más que fast food, algo que -como bien define el personaje de Nicolas Cage en la nueva y altamente recomendable The weather man- es fácil, sabe bien, pero no nutre realmente. En fin, lo que es la mayoría de las películas del Hollywood contemporaneo, del cual esta película parece querer -sin lograrlo del todo- diferenciarse un poco. Calificación: 6

Torrente 3: El protector

Por que muy probablemente nunca se estrene en cines y ya se consigue el DVD importado por ahí.

Torrente 3: El Protector (España – 2005 – Santiago Segura)


Recuerdo una vez a un profesor bastante academicista decir en clase: “dejémonos de joder, el culto bizarro es un culto al cine malo”. Afirmación para nada errada y con la cual el buen hombre nos quería dejar claro que más allá del cariño o la simpatía que pudiéramos sentir por ciertas películas, nunca debíamos perder nuestra capacidad critica. Bien. Torrente 3 es mala, y quiero dejar claro que soy de los que le encanta la desfachatez, la incorrección y el espiritu de las películas de este detective raramente entrañable personificado por el gordo Segura. ¿Por qué es mala? Humor obvio y fácil (+ chistes robadísimos), guión pésimo (cero articulación entre escena y escena, situaciones súper convencionales), personajes en su mayoría sin gracia (Segura no logra buenos reclutamientos en esta parte) y lo que es común entre los “bizarros”: la convicción de que hacer un cine malo, por que es “bizarro” (lease: destinado por diferentes razones a ser de culto), esta bueno. Pero lo peor de todo, es sentir a esta película como una reproducción del mas canallesco cine comercial de Argentina -con más plata, claro-, algo así como una versión ibérica de los productos Franceleanos. Y loco... uno se puede cagar de la risa con Torrente o los personajes de Francella, pero no alcanza. Hagan buenas comedias, pongan buen acompañamiento a estos personajes. En esta tercera parte a Segura le salta la ficha mal, se le nota que lo apuraron para hacer guita (¡En España fue record historico de taquilla!). Por más que trate de salvarse poniendo con autoconciencia antes de su nombre: “mal escrita y peor dirigida por...”, su acto no deja de provocar desprecio. Y que un par de momentos de buen humor negro e incorrecto no empañen la visión de los que tanto queremos a Torrente, esto es cine comercial del peor. Calificación: 3

La marcha de los pinguinos

EL ODIANTE se transformo en pingüino durante algunos minutos.

La marcha de los pingüinos (La marche de l´empereur – Francia – 2005 – Luc Jacquet)

Documental que describe con imágenes hipnóticas el arduo ciclo de vida de los pingüinos emperador en la Antártida. Todo brilla en él: Los bloques de hielo, la aurora boreal, el pelaje de los animales. Todo tiene una belleza irreal, capaz de contagiar la sensación de que se contempla un paisaje fuera de este mundo. Filmado con una cámara que se esfuerza por borrar sus huellas y se camufla con los ojos de los palmípedos. Capaz de hacernos creer, por momentos, que hace más frío en la oscuridad de sala de cine y que nos hemos convertido en un pingüino. Pero... solo por momentos, ya que la narración se apoya en la voz en off, un recurso que si bien aporta datos importantes -Ejemplo: ¡los pingüinos aguantan sesenta y cinco grados bajo cero!-, peca de distanciarnos de la intimidad con las aves marinas. Y no solo eso, sino que además provoca lecturas no del todo inofensivas. Se puede decir que esta raza de pingüinos (a pesar de su nombre) es una raza pobre, ya que viven en un terreno inhóspito, en el cual se deben de sufrir las miserias del clima más extremo y en el que por carencia de recursos se deben hacer enormes esfuerzos para conseguir alimento y reproducir la especie. También se puede decir que la película, con su discursillo en off que se encarga de resaltar que “en el lugar más difícil de la tierra, el amor encuentra una manera” o “la vida resiste ante los más duros embates del clima”, no hace más que festejar la pobreza y ser funcional a un capitalismo tan jodido como las condiciones del ecosistema antártico. Una lectura nomás. Lo cierto, es que sin esta humanizante voz en off la película se hubiese perdido el Oscar y unos cuantos espectadores, pero mejor hubiese sido ensuciar un poco menos las imágenes con ella y dejarnos sentir, durante mas tiempo, como un pingüino. Calificación: 6

El Señor de la guerra

Una película nefasta, ideal para conocer la equivocada mirada de algunos norteamericanos sobre la guerra y sus productos.
El Señor de la guerra (Lord of War - EU - 2005 - Andrew Niccol)
Dos películas protagonizadas por el Nicolas Cage esperaban hace meses por ser estrenadas. La más que interesante The weather man (del mas que interesante Gore Verbinski) y este mamarracho sobre un traficante de armas que logro colarse en los cines para confirmar la tendencia deslucida de nuestras carteleras. El Señor de la Guerra es una cínica incursión al mundillo de la venta ilegal de armas, estructurada a la manera de cuanta película de gangster o drug drealer existe y repleta de frases pseudo ingeniosas (del tipo: “Las armas no matan a la gente, sino que la gente mata gente”) y escenas pretendidamente piolas, por el siempre esforzado en parecer piola, Andrew Niccol (Gattaca, S1m0ne). Con una mirada sobre la guerra similar a la de CNN, concentrada en la cifra y no en las consecuencias humanitarias, e ideológicamente repugnante. Solo para dar una idea: en una escena de la primera Torrente al personaje de Santiago Segura lo persiguen unos negros y para zafar de ellos no tiene mejor idea que arrojarles unos churrascos. Chiste incorrectísimo que sirve de critica al fascismo policial. Bien, en El Señor de la Guerra hay una escena muy parecida, a diferencia que el despreciable personaje de Cage cambia carne por armas. Y no hay chiste ni critica alguna. Calificación: 1

X-men: La batalla final

¿Se dieron cuenta? Nunca falta a mitad de año la película de Superhéroes.

X-Men 3: La batalla final (X-men: The last stand – EU – 2006 – Brett Ratner)

Los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby llegan al destino al cual aspira toda adaptación de comic en Hollywood: la trilogía, y lo hacen de una manera más que respetable. En esta nueva partida los mutantes integrados, liderados por el paralítico Dr. Xavier, se vuelven a enfrentar con los apocalípticos de Magneto, en lo que continua siendo una gran metáfora sobre la intolerancia y el racismo en EU y partir de la cual se proyectan los miedos ante los avances genéticos. La lucha, ahora, gira en torno a una flamante droga llamada “cura” que puede volver “normales” a los mutantes (Imagínense que los nazis fabricarán una sustancia para volver a todos arios). Para buena sorpresa de muchos, no esta más Bryan Singer en la dirección –quién ascendió de puesto y le dieron Superman: franquicia y héroe más poderoso- pero el trabajo de Brett Ratner (Responsable de películas menores, como Rush Hour o aquel choreo titulado Dragón Rojo) no desentona. Si bien la narración en esta tercera parte pierde en sutilezas y gana en subrayados, Ratner logra mantener la complejidad de los personajes y la historia a la vez que brinda enorme entretenimiento y alcanza los puntos máximos de emotividad en la saga. Esto último, a través de Wolverine, personaje que bien podría vivir en el lejano oeste, y con el que es imposible no encariñarse aquí (Se viene su versión solista para el 2007).

Y no hay nada más estimulante en esta película –también presente en las antecesoras- que la idea de que estos X-men son piezas de un inmenso ajedrez humano en los cuales sus poderes/movimientos se combinan en un juego perfecto. ¡Allí estaremos para cuando se reanude la partida! Calificación: 8

Domino

Antes que nada, recomiendo Masters of Horror: Imprint. El volumen número 13 de una serie de telefilmes que reune e los mejores directores del género, y que en este caso particular esta a cargo de Takashi Miike. Si se animan, esto es todo lo que en mi opinión debe ser el genero de terror: un verdadero dolor de huevos (Ya saben lo que tienen que hacer para conseguirla). Esta recomendación tiene lugar para contrarrestar la horrorosa (y no por referencia genérica) película que viene a continuación.

Domino (Francia / EU – 2005 – Tony Scott)

Primer largometraje del menos dotado de los hermanos Scott que va directo al videoclub en nuestro país, lo que conforma un verdadero acto de justicia. Su anterior película, Hombre en llamas, ya era bastante mala. Una aberración fascistoide, monumento a la intolerancia norteamericana con la cual se pretendía justificar desmedidas acciones militares y que además, estaba filmada para la mierda. Bueno, Domino la supera. Sumum de lo que entiende el ingles por cine moderno e innovador: un insoportable mejunje de imágenes que se parece más a un trailer, a un videoclip o a una publicidad de dos horas que a una película. Todo suturado con cuanto efecto de edición digital existe, y sin la mínima construcción de sentido o reflexión sobre las herramientas utilizadas y los temas tratados. Un anticine que desnuda de valor a cada plano y tiene la crueldad de lograr que hasta un tiroteo sea aburrido. Richard Kelly (Nada menos que el director de Donnie Darko) es el autor del guión, que cuenta la historia de un grupo de caza recompensas estrellas de Reality show, que se sospecha, podría haber sido algo interesante si caía en otras manos. ¡Tony Scott, sos un hijo de puta! Calificación: 1

Eros

Sigue el bochinche por el estreno de El Código Da Vinci. La iglesia se queja, pero lo único que logra es más publicidad, a la vez que todos discuten sobre si Jesús la ponía o no. Mientras tanto, en EL ODIANTE, una película que pasa desapercibida por pantallas grandes.

Eros (EU / Italia / Hong Kong / China / Francia / Luxemburgo / Reino Unido – 2004 – Michelangelo Antonioni / Steven Soderbergh / Wong Kar-Wai)

Con tanto biopic dando vuelta, aclaremos que esto no esto no se trata sobre la vida de un cantante italiano de apellido Ramazotti. Eros, cuyo artie titulo refiere al dios griego del amor sexual, no es más que una película episódica conformada por tres medio metrajes: La mano (Wong Kar-Wai), Equilibrium (Soderbergh) y El filo de las cosas (Antonioni).

Lo de Wong Kar-Wai son solo las mismas obsesiones estilísticas y temáticas de Con ánimo de amar envasadas en frasco chico. Una presentación que bien podría haber quedado como extra en el DVD de esa película. Lo de Soderbergh, (¿Por qué este tipo? ¿No era mejor llamar a Linklater o a algún otro?) una boludez de puesta teatral y tono noir al que trata de salvar con el touch artístico de un avioncito de papel volando por el aire. Algo parecido a un cortometraje de principiante con el cual demuestra que nunca estuvo a la altura de los otros dos maestros. Y lo de Antonioni, minas apasionadas y en bolas escrachadas sobre paisajes imponentes y yeguas correteando. Todo muy lindo, excepto lo que se cuenta. El conjunto: aburrido, dispar, caprichoso y en disonancia con el título. Propongo una Eros 2 con estos directores, veamos que les parece: Tinto Brass, Bigas Luna y Armando Bo resucitado de su tumba. Ahí la cosa, por lo menos, va a estar más divertida. Calificación: 4

El Código Da Vinci

Bienvenidos a la época del año en la que cada semana un tanque de Hollywood se devora todas las pantallas y parece ser lo único que importa.

El Codigo Da Vinci (The Da Vinci Code – EU – 2006 - Ron Howard)

Adaptar El Código Da Vinci, best seller número uno desde su publicación en cuanta puta lista existe, significa un éxito asegurado si las cosas se hacen mas o menos bien. Así que su adaptación es correcta y cuidada, a manos de un director impersonal y de experiencia y un reparto cargado de jetas conocidas. Si uno no leyó la novela puede ser un dinámico thriller con más de una sorpresa, pero si la leyó y además vio el trailer de la película, no hay mucho más que ofrecer. Una extensión, un tour de force visual , algo muy parecido a las costosas versiones ilustradas del libro.

En cuanto a términos de adaptación, la trama policial y de suspenso se acentua y se hace aún mas convencional que en la novela, y el atrapante contenido histórico-mitológico (seguramente, lo más atractivo) es acotado por los propios tiempos de la narración cinematográfica. Además lo de Brown, es como lo de escritores como Grahan Greene, sus páginas son celuloide puro, una película por si sola. Así que una vez más: “El libro es mejor”.

El suceso de El Código Da Vinci esta ligado principalmente a la moda del revisionismo histórico, ese genero que tiene en su haber a nombres como Umberto Eco o Michel Foucault y hasta versiones locales como Felipe Pigna con sus Mitos de la historia argentina. Esto habla de un público interesado en la veracidad histórica, un público que en este caso mira con atención y pide con recelo que el cuentito de Leonardo y Maria Magdalena que escribió Dan Brown se lo cuenten de la manera más fiel posible, censurando de esta manera todas las posibilidades o alternativas que el cine como arte puede ofrecer.

Por lo tanto, el interés de la película esta supeditado al interés que pueda generar cada uno por el libro. Personalmente, a mi me gusto. Si bien su autor no es un gran escritor, logra una narración intensa y conjuga temas por demás apasionantes. Se podrá discutir si es valioso o no, pero lo que es seguro e indiscutible es que el cine debe dejar de estar centrado en películas como estas, absolutamente predecibles y carentes de todo tipo de riesgo, con las cuales Hollywood y su público, como la misma Iglesia de la película, pretenden mantener su poder apartando temerosamente todo lo diferente. Calificación: 5

Alta tensión

Los problemas que ocurren cuando los franceses quieren imitar al cine norteamericano.

Alta tensión (Haute tensión - Francia - 2003 - Alexandre Aja)

Postergada entrega (Recientemente se estreno El despertar del diablo, la tres años posterior película de Alexandre Aja y además remake de Los ojos de la colina de Wes Craven.) de este éxito francés que cuenta la historia de unas jóvenes a merced de un terrible asesino capaz hasta de auto practicarse sexo oral con la cabeza decapitada de una mujer. Por un lado, una reivindicación de cierta manera de hacer cine de terror practicada hace décadas por gente como Argento, De Palma, o Carpenter: violencia cruda, cuidada puesta en escena y una narración a favor de generar climas que afecten al espectador. En este sentido la película hace honor a su titulo y además cuenta con un gran hallazgo: la acertada elección de Phillipe Nahon para el papel de monstruo, que para los que vieron su bestial protagónico en Solo contra todos (ese personaje que aborta a su mujer a las trompadas), cobra muchísima fuerza. Por otro lado, la pretensión de deslumbrar al espectador sobre el final con una vuelta de tuerca canchera y tramposa, algo muy afín al cine de genero de los últimos años. Y de esta clase de películas las hay con resultados satisfactorios, caso Los sospechos de siempre, Sexto sentido, y con resultados decepcionantes, Identidad o El juego del miedo 2. Alta tensión se inscribe en este segundo grupo y por no cuidar su verosímil termina arruinando hacia el final todo lo que bien construyo antes y de una manera tal, que uno termina de verla y añora ver un cine en el cual la historia se la cuenten de la manera más clásica y sencillita posible. Calificación: 4

Misión: Imposible III

Y si... EL ODIANTE tampoco podía evitar hacerse una pajita con Tom.

Misión: Imposible III (EU – 2006 – J. J. Abrams)

El principal responsable de que Misión: Imposible III no sea otra ordinaria película de acción y espionaje, es Tom Cruise. Hay que reconocerlo, por momentos es insoportable y hace cosas que dan ganas de cruzarlo en la calle y cagarlo a trompadas, pero entre tanto narcisismo (tampoco faltan aca esos personajes femeninos que se agarran la concha y hacen comentarios del tipo: “pero que grande que la tenes Tom, como me casaría con vos”) y hambre por ganar mas espacio mediático y millones de dólares, el tipo tiene un genuino talento como productor y logra con esta serie lo que en las veinte James Bond nunca se logro: tener un director con marcado estilo visual para cada entrega. Luego de Brian de Palma y John Woo, dos de los mejores coreógrafos de las últimas décadas, sigue con la posta J. J Abrams, responsable de que se le caiga la baba a unos cuantos con Lost. Otra inteligente elección que hace que esta tercera parte, más independizada aún de la serie televisiva de los sesenta, respire personalidad propia y sea un intenso torrente de escenas vertiginosas, (la del puente seguramente estará entre las mejores escenas de acción del año), que como anuncia el titulo, siempre jugadas al limite de lo imposible. Es así que si uno supera ver al protagonista revivir luego de morir enchufado a 220 voltios, presenciará un muy buen espectáculo, mediante el cual Tom Cruise vuelve a cumplir su misión: romperla en la taquilla y seguir publicitando su vida privada. ¡Cogeme Tom! Calificación: 7

El nuevo mundo

Quienes me conocen, saben que además de gastar mi tiempo en comentarios inútiles sobre cine, de vez en cuando realizo trabajos como camarógrafo. Es así que la semana pasada me toco cubrir un seminario sobre sonido (tipos muy aburridos los sonidistas) auspiciado por la firma DAS, líder en el sector. Lo que fue una cumbre insoportable en la cual se hablo por más de veinte horas sobre un nuevo sistema de parlantes (¡Sì, dos días para hablar de unas putas cajas pintadas de negro!) finalizo con una arenga publicitaria por parte de los gerentes sobre los grandes logros de DAS en el mercado americano. Un discurso interminable en el cual los muy hijos de puta llegaron al extremo de informar cuantos equipos de sonido habían vendido orgullosamente en ¡¡¡Trinidad y Tobago!!! Cifras, estadísticas y detalles que no le interesaban ni al más “camiseta” de la empresa y mucho menos al público presente. Una verdadera paja corporativa que me contagio la triste sensación de que el mundo se estaba ahogando en un océano de trivialidades. Por suerte, y contrariamente, esa misma semana encontré el refugio y mi conexión con el mundo en una película preocupada por lo absoluto.

El nuevo mundo (The new world – EU – 2005 – Terrence Mallick)

La clase que de películas que hay q ver obligatoriamente en una sala de cine y que sirve como antídoto para esos que dicen: “sí ya sale en DVD, la enchufo a los parlantes y vos no sabes como suena”. El nuevo mundo es una experiencia puramente cinematográfica por su extremadamente nítida y detallista fotografía, por su elaborado sonido, y por la magnitud en la cual nos presenta la naturaleza, pero por sobre todo, por que esta empeñada en que el mundo se perciba de una manera única, una manera que desde nuestra experiencia cotidiana y urbana es imposible de alcanzar. Si en pantalla aparece un árbol, se ven hasta sus diminutas gotas de roció. Si aparece la luna, se ven sobre ella más cráteres de los que alguna vez le pudimos ver. La naturaleza parece tener una belleza inédita y nos absorbe y sorprende tanto como aquellos colonizadores que se toparon alguna vez con la América virgen, ese nuevo mundo que nunca volvería a ser el mismo.

Mallick continua con los temas de su anterior épica La delgada linea roja: el distanciamiento entre el hombre y la naturaleza, el enfrentamiento de culturas y la percepción del mundo. Lo que lo diferencia en esta es una mayor confianza formal, que hace que tome una historia dineylandizada y mas que conocida -pero no por eso menos interesante- y nos la presente como si fuese contada por primera vez. Así es que este encuentro entre ingleses e indígenas, entre el Capitan John Smith y Pocahontas, no deja de producir extrañeza. Mallick cree tanto en su forma de hacer cine como en la historia que cuenta. Descubriendo lo único y lo sublime en cada día de rodaje y enriqueciendo el relato hasta la última jornada de edición. Un Mallick autentico. Una nueva gran película. Calificación: 9

Flores Rotas

La última del canoso Charmuch

Flores Rotas (Broken Flowers – EU – 2005 – Jim Jarmush)

Algo, dice que una película dirigida por Jarmush y protagonizada por Bill Murray tiene que ser una interesante propuesta, veamos...

Lo cierto, para empezar, es que Flores Rotas es entre otras cosas una película de duets, un concepto muy utilizado en la industria músical y que refiere al encuentro de dos luminarias en escena. Entre los artistas que tuvieron discos de duetos están Frank Sinatra, Ray Charles, Elton John y unos tantos más; y sus obras tienen la particularidad de respirar la nostalgia de un par de personas ya bastante adultas que se encuentran después de mucho tiempo. Una nostalgia funcional a la historia que narra "Flores Rotas" con su Don (Por supuesto que por Don Juan, una de las subrayadas referencias de la película, pero también por Don Jonhson, otro galán de los ochenta venido a menos.) al encuentro de viejas amantes para saber si alguna pario un hijo suyo. Jarmush ya había ensayado esta formula de duetos en su anterior y lúdica "Coffee and Cigarrettes" y acá logra explotar con creces la química entre sus actores (La mejor pareja la hace Bill Murray con Jeffrey Wright, aquel protagonista de "Basquait", llamativamente el menos conocido de entre todos los conocidos del reparto), y el problema que tiene es que cuando se le acaban las parejas: Murray-Sharon Stone, Murray-Jessica Lange, Murray-Tilda Swinton, etc, el relato cae fuertemente con una media hora final que pide a gritos más encuentros con viejas conocidas.

Flores Rotas es con seguridad también una road movie, un genero que tiene como tema principal la búsqueda de identidad, que en este caso es la del supuesto hijo de Don. Jarmush decide ocultar esta identidad tras una trama de misterio y lo peor que hace es nunca revelarla. Claro que a partir de esta falta nos habla de la soledad y el desconcierto del tipo mujeriego que fue de todas y a la vez de ninguna (Sandro es nuestro paradigma nacional de esta clase de hombre), una tesis ya planteada por otros directores y con mejores resultados (Vean nada más que la mucho más interesante “El hombre que amaba a las mujeres” de Truffaut). Acá, de alguna manera, Jarmush traiciona a su espectador negándole la resolución del misterio que plantea en pos de una construcción de sentido, que muy probablemente podría haber logrado de otro modo, y esto deja una buena insatisfacción.

Mas que una propuesta interesante, una modesta comedia de cuidada puesta en escena y agradable humor que cree y se apoya en el feeling entre sus figuras y que plantea preguntas para la cual no nos tiene respuestas. Eso si, por favor, que no hagan no-actuar otra vez a Bill Murray, estamos ante uno de los mejores actores de comedia de las últimas décadas. Calificación: 6

Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el ropero

La clase de películas que uno ve para alimentar su cultura popular.

Las crónicas de Narnia: El León, la bruja y el ropero (The Chronicles of Narnia: The Lion, The witch and the wardrobe - EU - 2005 - Andrew Adamson)

Siempre me pasa, como les pasa a bastantes de mi generación, que nunca me terminan de convencer los juegos en 3 dimensiones. Soy de los que prefieren jugar a los fichines de plataforma y en 2D antes que a la Play Station. Tal vez una mera cuestión de contemporaneidad. Lo cierto es que con el cine ocurre algo parecido, nunca me terminan de convencer las películas que tienen montones de personajes generados en 3D por computadora. "Las crónicas de Narnia" es la clase de película que hace extrañar con mucha nostalgia a hitos de mi niñez como "La historia sin fin", "El cristal encantado", o "Laberinto" –encima con esta escuchaba y bailaba por primera vez a David Bowie-, una manera de hacer cine casi en extinción. En aquellas había muñecos, que aunque a veces ridículos y rudimentarios, eran creaciones que estaban esculpidas directamente por la mano humana y por lo tanto tenían mucha mas alma ¿Quién no se emociono al ver por primera vez pelear a los ewoks de El regreso del Jedi? Y esto es lo que no logra Narnia, emocionarnos con sus personajes, encariñarnos con la historia. El diseño, horrible (todavía tengo grabada la estúpida bufanda roja del fauno), abusa de un 3D artificioso, frío y al cual todavía le falta desarrollo. Y encima, en esta pobre historia de unos hermanos que a partir de la incursión en un ropero viajan hacia un mundo paralelo de Narnia, se nota el apuro, la urgencia feroz de la Disney por generar una serie que compita contra Harry Potter; y a sus responsables les falta eso que a Peter Jackson le sobra: verdadero cariño y convicción. Por supuesto que el coctel funciona, después de Harry y los anillos todos la fueron a ver, pero llamativamente no conozco a nadie que le halla gustado demasiado. Signo de nuestros tiempos. Ahora a bancarse la 2, la 3, la 4. ¡Queremos a Jim Henson! Calificación: 3

V de Venganza

Crónica sobre el festival de Cine Independiente de Buenos Aires: Resulta que tenía una entrada para ver una película en el fucking Hoyts de Abasto a las 11 de la mañana y retrasado por el paro de empleados subterráneos llegue a las 11:20. El problema parecía ser que solo me iba a perder el comienzo de la película, pero no… en la entrada a las salas un vigilante se ocupa de informarnos, a mi y a unas veinte personas más, que una vez empezada la función nadie puede ingresar por disposición de la empresa. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Desde cuando? Nos costo quince minutos de lucha y quejas conseguir que nos dejaran entrar y totalmente alterado por la situación me costo otros veinte minutos mas lograr meterme en la película. Un pésimo momento, durante el cual tuve la sensación de que en algún lugar del mundo los mismos accionistas de Metrovías que tercerizan a sus empleados y los de Hoyts jugaban un partido de golf juntos. ¿Esto es un festival? ¿Esto es la gran fiesta del cine? ¿Debemos sufrir cada vez que queremos acceder a un cine distinto? Cada año colas más largas, entradas más caras y difíciles de conseguir, salas más distanciadas, y todo en una ciudad cada vez más caótica… ¡una verdadera cagada!

Perdón, pero necesitaba expresarme al respecto. Ahora sí… una película que me gusto poco, casi nada, con la cual me aburrí y hasta me dieron ganas de levantarme de la butaca; ¡una verdadera cagada! Eso si, por lo menos no tuve problemas para entrar a verla.

V de Venganza (V for Vendetta – EU – 2005 - James McTeigue)

Otra oda a la revolution de los Hnos. Guachoski (Acá a cargo del guión), concebida con la misma irresponsabilidad y descaro que la saga Matrix, esa que algunos piensan que es el más grande acontecimiento en la historia del cine (¡Nunca falta el forro que dice que Matrix le cambio la vida!). "V" es una mezcla fea de "El Conde de Montecristo", "El fantasma de la Opera", "1984" -por eso John Hurt en el papel de supremo canciller-, ideas de Revolución Francesa y algunas otras cosas más puestas en la batidora sin pensar demasiado. El problema es que para montar una ciudad bajo un régimen totalitario, solo usan a unos personajes diciendo que hay toque de queda a toda hora pero no describen en imágenes a esa ciudad bajo régimen totalitario, y así, con todo. La película se apoya mayormente en la palabra y no en la imagen para narrar y esto para la adaptación de una novela gráfica es teeeeerriiiiible. Esta bien, es algo provocativa e incorrecta. Nos dice: “recuerda al 5 de Noviembre” como si se tratara del 11-S, que la destrucción de un edificio es un símbolo que incentivará al pueblo a la revolución, en relación a las torres gemelas; y pone a discursear a un fanático religioso de derecha, como parodia de Bush. Lástima que esta critica a la política del imperio este diluida por la falta de pericia del director (Nene, no te sale la Bennie Hill), las vueltas y desviaciones de guión (Innecesario el flashback de las lesbianas) y unos cuantos minutos más de metraje. Pero no se preocupen, hay peleas con cámaras lentas y explosiones pirotécnicas. Una máscara bien fea como la que usa el personaje V. Cine de mal gusto.

Todavía no entiendo las positivas críticas de muchos medios. Mi puntaje, aclaro, es por generoso y objetivo. Me despido con la nostalgia de esa "V" que simbolizaba la revolución de los humanos contra los reptiles extraterrestres liderados por Diana. ¿Se acuerdan? Calificación: 4


Derecho de familia

Otra película cuyo título incluye la palabra “familia”.

Derecho de familia (Argentina – 2006 – Daniel Burman)

En un comentario sobre la película escrito por un usuario de la página www.imdb.com, se puede encontrar la siguiente frase en relación a Burman: "so young and already spent”. Una frase que bien podría hablar de toda la camada del nuevo cine argentino: “tan jóvenes y ya gastados”. Es que un gran problema de muchos nuevos directores nacionales es que se agotan en sus segundas o terceras películas, tanto a nivel temático como estético. ¿Y esta ya gastado Burman en “Derecho de familia”, su quinta película? No gastado, pero empieza a mostrar cierta hilacha. Algo seguro es que le gustaron los Osos que gano en el Festival de Berlín y todo el éxito que obtuvo con “El abrazo partido” y trato de repetir un poco la formula. “Derecho de familia” es una gran película, buen balance entre comedia y drama, con el rescate para el cine nacional de un ámbito como el judicial (y no con estrados y juicios orales a la manera más norteamericana) y efectivamente emotiva, aunque en su visión se sienta que algo ya nos lo habían contado. Devuelta tenemos la construcción de identidad a partir de la relación padre-hijo, la madurez y el crecimiento como tópicos y la cotidianeidad en el desarrollo de las acciones. ¿Esto hace a un autor? Sí, también. La diferencia es que en “El abrazo partido”, para contarnos algo muy parecido, Burman contaba con el muy simpático mundillo del Once y una carrera con carretillas en el climax, alguna de las razones que hacían a esa mucho mas entrañable. También pasa que en “Derecho de familia” no hay conflicto fuerte (si lo hay y de manera interna a los personajes) lo que la hace por momentos un poco latosa y que la jeta de Daniel Hendler no es favorable para cambiar el tono del relato. Aunque también es cierto que Burman si bien repite algunos recursos narrativos anteriormente usados, como la voz en off que describe la vida cotidiana, evita otros como la cámara en movimiento y cerrada sobre los personajes, recurso algo molesto para muchos espectadores en “El abrazo partido”. En fin, este comentario no pretende encontrar similitudes y diferencias entre la anterior y mejor película de Burman y esta, sino expresar algunas sensaciones que provocó. Insisto, “Derecho de familia” es una muy buena película, pero transmite la certeza de que Burman (como muchos otros jóvenes directores argentinos) va a necesitar renovarse un poco más para convencer en su próxima película. Calificación: 8

Hostel

Una de terror en serio, por un nuevo valor del genero norteamericano.

Hostel (EU – 2005 - Eli Roth)

Un islandés y dos jóvenes norteamericanos rosaditos por buena alimentación recorren Europa como mochileros en busca de diversión y sexo fácil. El problema empieza cuando por siniestra recomendación llegan a un tentador hostel (lugares también de moda por nuestros pagos) en una no man´s land de Europa del este. En este caso, nada menos que Eslovaquia, una tierra donde los hombres mueren en la guerra y las mujeres esperan solas y sedientas de sexo.

Luego de un auspicioso debut con “Fiebre en la cabaña” en el 2002 (Si no la vieron, ¡veanla! Una película donde el mayor enemigo es la estupidez humana) Eli Roth, el nuevo talento del terror americano -ahora con el sellito marketinero de “Quentin Tarantino Presents”- regresa con una visceral muestra del genero, trasnochado de cine asiático y con las botas manchadas por las salpicaduras de sangre de películas de Takashi Miike y Chan-wook Park.

“Hostel” es de esas películas que luego de transcurrido un comienzo climático se ponen oscuras y no paran más. Comienza como comedia juvenil (genero con el que Roth parece tener mucha afinidad), sigue como filme de suspense y termina en terror extremo. Llamativa por su capacidad para voltear géneros y su desfachatez gore en un contexto de producción mainstream. Desbordes con los cuales Roth parece plantar bandera frente a la mediocre producción hollywoodense de películas de terror. Una producción que en los últimos años ha carecido de riesgos y capacidad para perturbar y que se ha concentrado en realizar remakes y refritar éxitos orientales.

Roth parece entender bastante bien la esencia del género y nos trae una película original, con primeros planos de mutilaciones que se sufren en carne propia, citas por doquier y un gran ingenio para combinar y sorprender con todos los elementos que hacen a la trama (Buenisimo el uso de los chicles con el grupo de infantes delincuentes –personajes que dan un toque carpenteriano- o la manera en que terminan los dedos que usa el asesino para comer el pollo) Su único defecto es ser poseedora de una xenofobia galopante. Lo que la convierte en una representación de los miedos de los norteamericanos hacia el mundo exterior acrecentados post 11-S (¡No se salvan ni los nenes de la endiablez!). Mas allá de eso, una de terror para arañar la butaca. ¡Atentos al cameo de Takashi! Calificación: 8

Historias de familia

Otro título que derrocha originalidad y personalidad. ¿Alquien conoce a los tipos que traducen los títulos originales de las películas al español para ir a cagarlos a trompadas? Yo solo conozco a uno que lo hace y lamentablemente es un personaje de "Macanudo" de Liniers.

Historias de familia (The squid and the whale - EU - 2005 - Noah Baumbauch)

Esta película puede ser vista como un subproducto del cine de Wes Anderson. Noah Baumbach, co-guionista de "Vida acuática", se mete de manera semi autobiográfica (tal vez único dato que justifica que la acción transcurra en los ochenta) con la familia disfuncional y lo hace con un tono y un uso de la música popular cercano, pero sin el diseño, el romanticismo, ni la emotividad que hacen únicas a las películas del director de "Los excentricos Tenembaum". "Historias de familia" cuenta la separación de los Berkman (Daniels y Linney, en dos grandes actuaciones) y como esto repercute en el crecimiento de sus hijos. Sin evitar caer en personajes arquetípicos: papá escritor y culto vs. amante de mamá, deportista y bruto. Con un humor por momentos efectivo, y por momentos bastante boludo. Y debatiéndose entre el genuino lirismo, como el de la nostálgica escena del calamar y la ballena (acuáticos que dan titulo original a la película) y la metáfora obvia: los cuatro miembros de la familia enfrentados en un partido de tenis. Lo que llama la atención de la película es la ingenuidad con que están construidas algunas situaciones. Ejemplo: una en la que el más grande de los joven Berkman gana un concurso ante una gran cantidad de gente haciendo pasar la canción Hey You (año 79´) de Pink Floyd como propia y nadie, nadie se da cuenta, ni siquiera su papi que se conoce toda la obra de Dickens y habla de Goddard. Transcurre el año 86´. Es Pink Floyd. Es The Wall. Esto a Wes no se le hubiese escapado. Calificación: 6

Hierro 3

Por fin se hizo justicia. Después de mucho tiempo de espera llega una película que de haber sido estrenada el año pasado –como debió haber sido- hubiese estado en la lista de lo mejor del año de mucha gente.

Hierro 3 (Bin-jip – Corea del Sur, Japón – 2004 – Ki-Duk Kim)

Seguramente Kim Ki-Duk para concebir esta película se dio un golpe similar al que sufrió el Doc de “Volver al futuro” para concebir la máquina del tiempo de su De Lorean. Es que "Hierro 3" tiene una originalidad tan superlativa que al verla uno no pude dejar de preguntarse ¿cómo carajo se le ocurrió al tipo algo así? Una película hecha a pura base de ideas y encima de las baratas, de esas que si a algún gil se le ocurren la realiza con una cámara de video digital y un par de amigos. Pero solo hace falta ser un maestro como Kim, quién acá consigue una de sus mejores películas. Sin la moralina religiosa, las lecciones punitivas sobre el sexo, ni la cruel y progresiva violencia que habitan en muchas de sus películas y con una magia, un humor y una poesía que no solo resaltan en su obra, sino también en todo el cine actual.

"Hierro 3" cuenta la historia de Tae-Suk, un tipo bastante raro y callado que se dedica a ocupar casas mientras los dueños no están, pero no en versión okupa, ni tampoco para robar o aprovecharse de estos, sino que utiliza sus propiedades sin que nadie se de cuenta en absoluto y a cambio arregla los electrodomésticos o rega las plantas. Y esto es solo el comienzo. Si el marxismo critica que quienes trabajan en el sistema capitalista no pueden aprovechar los bienes para los cuales producen, Tae-Suk le encuentra la vuelta. Pero Kim a pesar de develar las sombras que deja el sistema y presentar un personaje utópico, no se propone hacer una película política (aunque también lo haga, claro). Lo suyo es la epifanía, es recordar el carácter trascendental del cine y del arte y de cómo con imaginación se puede superar cualquier obstáculo, cualquier prejuicio. Hasta el prejuicio que tiene mucho público con el cine oriental, con el cine distinto.

Un película de lenguaje universal y fuera de todo convencionalismo, un cine que privilegia las imágenes por sobre las palabras (su protagonista no habla nunca), y por eso tal vez no halla mucho mas que pueda escribir para expresar su belleza. ¡Solo vayan a verla! Calificación: 10

El método

EL ODIANTE estuvo en el Festival de Cine Mar del Plata y "El metodo", que también se estreno comercialmente el Jueves, fue algo de lo que vio. Gusto, entretuvo, pero, pero...
El metodo (Argentina, España, Italia - 2005 - Marcelo Piñeyro)

Tanto en una corporación como en la trata de esclavos se debe distinguir a la institución del individuo. La esclavitud y la tiranía son monstruosas pero los individuos que participan en ella pueden ser seres maravillosos: bondadosos, amigables, buenos con sus hijos, hasta buenos con sus esclavos, interesados en otras personas. Como individuos pueden ser cualquier cosa. En su rol institucional son monstruos porque la institución es el monstruo.
.- Noam Chomsky en el documental "The Corporation" (Jennifer Abbot, Mark Achbar – 2003)

La película de Piñeyro nos enfrenta al gran monstruo del siglo XXI: Las corporaciones. Monstruos sin cara visible más que una marca, un símbolo y un slogan y que representan muchos de los miedos más significativos de estos días: explotación, ecología, burocracia. Desde ese aspecto, esta adaptación de la exitosa obra teatral “El metodo Gronholm” se presenta como una atractiva y actual propuesta y confirma el ojo del director argentino para el cine publicitario. La pena, es que hay unos cuantos problemas que no logra evitar. El primero deviene del inconveniente de trasladar una obra de teatro al cine. Piñeyro les encaja todo el tiempo la cámara en la geta a sus actores, los fotogénicos y vendedores Pablo Echarri, Eduardo Noriega, y Najwa Nimri (La protagonista de “Los amantes del círculo polar”. Una mina que siempre que aparece en pantalla coge.) y se concentra más en recordarle al público lo carilindos que son estos tipos que en trabajar con el espacio y movimiento cinematográficos. Esta bien que la historia plantea a unos personajes (7 aspirantes en puja por el mismo puesto de trabajo) encerrados en unos pocos ambientes a merced de una sádica corporación, cuya anónima identidad se esconde en el fuera de campo. Pero… ¿Cuántas grandes películas se han hecho con un grupo de tipos encerrados en un cuarto? “El ángel exterminador” de Luis Buñuel, “Entre el cielo y el infierno” de Kurosawa o la más actual y no tan prestigiosa “El cubo” pueden ser algunos buenos ejemplos de cómo usar el lenguaje cinematográfico bajo estas premisas. En el caso de “El método”, la película si se mantiene es por ser un interesante ejercicio de guión –que a pesar de algunos defectos- consigue lograr enorme tensión en el espectador. El segundo problema que surge, es el subrayado con el cual se busca criticar al monstruo corporativo. Mientras Noriega y amigos se pelean por un puesto de trabajo, transcurre en la historia -también fuera de campo- una protesta antiglobalización por las calles de Madrid. Recurso que marca la falta de sutileza y la idea que tiene Piñeyro de sus espectadores: un grupo de gente demandante de explicaciones innecesarias y anestesiada por los productos televisivos de Echarri y la cultura más mediocre.

Atención: A partir de acá se cuenta el final de la película.

El problema más molesto de todos se da en el final. Carlos y Nieves (Noriega y Nimri) están por triunfar en la selección de personal y tienen la oportunidad de elegir entre vivir una historia de amor o someterse a la corporación. ¿Quién gana? La corporación. Nieves es abandonada por Carlos y debe marcharse sola por una calle desolada y deshecha por las protestas, lo que parece ser un camino hacia el Apocalipsis mismo. No gana el amor. No gana el arte. Sino que gana la institución monstruosa. Los personajes se someten como Piñeyro se somete a la industria. Y ahora yo me pregunto ¿Dónde quedo eso de El amor es más fuerte que se predicaba en su “Tango Feroz”? Calificación: 4

Johnny and June: Pasíón y Locura

“Syd and Nancy”. “Henry and June”. “Johnny and June”...

Johnny and June: Pasión y locura (Walk the line – EU – 2005 – James Mangold)

Otra Biopija. Más de lo mismo, la única diferencia es que ahora le toco el turno a Johnny Cash. Si hay algo en lo que se ha confundido Hollywood en los últimos años es en globalizar la singularidad de personalidades bien disímiles en una misma manera de contar historias. Acá no falta infancia traumática, inicios con pobreza, ascenso vertiginoso a la fama, escándalos, problemas con drogas, infidelidades, y como final: la redención y el triunfo, esos happy endings que hacen de películas como estas un canto a la vida. Los biopics (Biographical Pictures) dejarón con el tiempo de ser un subgénero para convertirse en un genero y el problema que tiene “Johnny and June…” es el problema que tiene cualquier película cuando no supera la media propuesta por el genero: es más de lo mismo. En la entrega de los premios Oscars el presentador bromeo acerca de la película diciendo que esta era como “Ray” pero con gente blanca. Totalmente acertado, es como un deja-vu de “Ray”, y bien prolijita y cuidada en todos los rubros como aquella, también pensada para llevarse alguna estatuilla dorada. Y que Reese Whiterspoon y Joaquin Phoenix son buenos actores ya lo sabíamos de antes. El único interés de películas como esta es el interés que tenga cada espectador por la historia del retratado. ¡Sí! El personaje por arriba del cine. Calificación: 4