Syriana

Esto es a lo que se dedican los amiguitos George Clooney y Matt Damon cuando deciden hacer películas serias y comprometidas. Eso si, después seguro que lo llaman a Soderbergh y se mandan con “La gran estafa 3”. ¡Artistas de nuestro tiempo!

Syriana (EU – 2005 – Stephen Gaghan)

Stephen Gaghan es el guionista de “Traffic” + “Syriana” trata sobre los conflictos en oriente en torno al petróleo = “Syriana” es la “Traffic” del petróleo.

Elenco con muchos apellidos celebres y otros no tanto (pero que llenan el afiche) para interpretar a un grupo de muchos personajes que van desde la base, hasta la cúpula de la pirámide petrolífera. Si en “Traffic” el esquema coral abarcaba desde pendejas adictas al crack hasta jueces y traficantes millonarios, acá tenemos desempleados de yacimientos que se pasan a suicidas fundamentalistas, agentes de la CIA y ejecutivos de las grandes compañías. Un amplio abanico que le sirve a Gaghan para tratar el tema de manera abierta y critica y conseguir un guión complejo y rico. El problema es que con la intención de contar la historia desde la óptica de diferentes niveles sociales, termina sin permitir en el público una identificación con sus personajes y consigue una película fría y distante. Al igual que “Traffic”, “Syriana” parece por momentos un documental ficcionalizado, y provoca un gran tedio del cual solo se puede reaccionar través de las imágenes de violencia que sacuden la pantalla.

Después de “Vidas Cruzadas” y “El jardinero fiel” el año pasado, parece que estamos frente a el state of the art de cómo llevar a cabo un thriller de denuncia social. Mucha cámara en mano (marca Meirelles o Iñaritu), encuadres cool, montaje con ritmo clipero (Con un manejo de las lineas de imagén y sonido muy Soderbergh), y música a lo Santolalla (entre lo moderno y lo autóctono, entre lo internacional y lo regional). Un cine medido e hipócrita que pretende hacer una crítica a décadas de supuesto fracaso político norteamericano en oriente a la vez que muestra como el mal y la culpa existen en ambos bandos. Lo necesario para conseguir nominaciones, lo insuficiente para irritar a alguien. Calificación: 4


Dicen por ahí

Tiempos de Oscars, tiempos de tratar con películas “serias”. Y como EL ODIANTE se caga en los Oscars, una película “no seria”.

Dicen por ahí (Rumor has it – EU – 2005 – Rob Reiner)

Comedia boluda yankee. De esas en cuyo afiche publicitario hay mucho color pastel y los actores sonríen recién salidos del solarium. Con un humor ingenuo, rancio y televisivo. ¿Cómo se le puede ocurrir a alguien que un portazo en la cara de un tipo todavía puede funcionar como chiste? No estamos en la década del veinte muchachos y la verdad que “Dicen por ahí” no hace reír nunca. Aunque… momento, la película se sale con las suyas y logra ser llevadera. Esto, por dos razones. Primero, el argumento. El personaje que interpreta Jennifer Aniston (A la que le sientan muy bien los treinta y pico. Ahora entendemos mejor a Brad Pritt.) se entera de que su padre tal vez sea otro, y de que ese otro no solo se acostó con su madre, sino también con su abuela y como si fuera poco, además le gusta a ella. Un verdadero lío generacional que logra seducir sugiriendo la posibilidad del incesto, limite que nunca se cruza pero con el que la película juega al borde. Y si, esto es Occidente y además no dirige Park Chan-wook. La segunda razón es la operación intertextual que propone la película con “El graduado”, aquella dirigida en 1967 por Mike Nichols y muy recordada por Mrs. Robinson y otras canciones de Simon and Garfunkel. No es una remake, tampoco un homenaje, ni del todo una cita. Sino que el guionista de “Dicen por ahí” hace que sus personajes sean los personajes “reales” en los cuales se inspiro la película de Nichols. Una idea bastante original que bien se le podría haber escapado a Charlie Kauffman. Lástima que los actores y el director no están a la altura de su trabajo. Jennifer Aniston nunca se entero de que se termino “Friends” y Rob Reiner lejos quedo de esa formulación de reglas para la comedia romántica contemporánea que es “Cuando Harry conoció a Sally”. Calificación: 5

Millones

Si van al videoclub y ven en las bateas una película en cuya portada sonríe un niño pecoso, ¡ténganle fe!

Millones (Millons – Inglaterra, EU – 2004 – Danny Boyle)

Típico de festival cine. Uno asiste a una seguidilla de películas buenas y quiere ver todas por que tiene la sensación de que se puede perder algo importante (Claro que también ocurre lo inverso con las malas). Tras ver “Millones”, pasa algo parecido. Uno tiene ganas de seguir viendo cine, porque sino ataca esa misma sensación.

“Millones” cuenta la historia de Alex, un niño obsesionado con la vida de los santos, que pretende donar a los pobres un bolso repleto de dinero que le cayo (literalmente) del cielo. Argumento que si lo materializa la Disney y lo protagoniza Haley Joel Osment desemboca en algo realmente apestoso, pero que si cruzamos el Atlántico y lo dirige Danny Boyle, huele muy distinto. Por lo menos, de entrada, sabemos que contamos con dos fuertes: muchas ideas y un gran soundtrack. Y en “Millones” las ideas están en tal cantidad y las imágenes están acompañadas por los acordes de The Clash y Muse (Y no Coldplay como usaría el compatriota Winterbottom en la mediocre “Codigo 46”).

Si bien aparenta una fábula infantil sobre los valores y la niñez, es ante todo una película enérgica y ecléctica, un festival de recursos narrativos capaz de contagiar todo tipo de sensaciones. En una de las escenas más hermosas, Alex arma una casa con cartones al costado de una vía, para que cuando pase el tren, esta se sacuda como si fuera un samba. Por un lado una escena auto referencial que nos conecta con “Trainspotting” y por otro, una escena con la cual Danny Boyle parece dejar claro cual es su intención, poner al espectador frente a un veloz torrente que lo sacuda para todas direcciones. Y “Millones” funciona por momentos como entretenimiento infantil, como comedia, o como película de suspenso y siempre es efectiva por que se propone contar de las maneras más diversas e imaginativas escenas que pueden pasar desapercibidas en cualquier otra película y solo ver sus primeros o últimos cinco minutos alcanza como muestra.

Claro que tal apuesta por momentos confunde al espectador, la historia se desvía y no queda claro cual es cuentito moral que propone ¿el dinero debe circular o fluir como el agua? ¿el dinero destruye la infancia? La verdad es que no queda fácil y para didactismos nada mejor que los finales de “He-Man”. Y si bien la película busca la epifanía y nunca la alcanza de manera absoluta, sí logra emocionar y bastante.

Ahora a volver al videoclub y a indagar, que “Millones” da ganas de ver más cine y uno no sabe cuantas películas se le pasaron en el 2005 que realmente valen la pena. Calificación: 8




El ataque del dragón blanco

Una de las últimas noticias rutilantes del mundo del espectáculo: “U2 recaudó más de USD 255 millones en 2005”. ¡Que bueno que no voy a colaborar a la noble causa de estos irlandeses hipócritas! Ahora, en EL ODIANTE, una editada directo en DVD que vale la pena ver.

El ataque del dragón blanco (Fei hap siu baak lung – Hong Kong – 2004 – Wilson Yip)

Esta película funciona como sátira perfecta de los wuxia (genero de espadachines chinos) de qualité y for export que representan “El tigre y el dragón”, “Héroe” y “La casa de las dagas voladoras”. Lejos de la solemnidad y todas las otras características que consiguen nominaciones a los Oscars de estas últimas y con un humor anárquico y repleta de anacronismos. Para el director Wilson Yip, China imperial es lo que para los creadores de “Corazon de caballero” o “Shrek” Europa medieval, un contexto donde pueden confluir elementos diversos de la cultura pop actual y así consigue las más divertidas combinaciones. En la escena más delirante de la película, una anciana transmite sus “poderes” a Dragón Blanco (Cecilia Cheung) a la manera que se ve como en Windows se transmiten archivos de una carpeta a otra, ¡sí! con el dibujito de unos papeles-archivos pasando de una cabeza a otra y una barra de progreso abajo. También hay chistes con Mac Donalds, tratamientos de colágeno y un video clip a lo Mtv con mosh incluido. El único problema de la película es que hacia su mitad se concentra en narrar el romance entre Dragón blanco y un espadachín chino ciego (No es Zatoichi) que amenaza con asesinar a su novio. Ahí pierde el ritmo y si bien el crecimiento del amor entre los dos personajes tiene buenos momentos, las expectativas que uno se hace desde el principio no llegan del todo a cumplirse.

Mas allá de eso, al igual que “Kung-Fusión”, estrenada el año pasado, esta es otra demostración de la frescura, originalidad y locura del cine oriental, características muchas veces solapadas por los bodoques de Zhang Yimou y todas las otras que los distribuidores tanto deciden comercializar en occidente. Calificación: 7

El juego del miedo 2

Aquí la primera critica de EL ODIANTE publicada en la Revista HACIENDO CINE. ¡Hasta Cahiers Du Cinema no paramos! Y a partir de ahora, cada película con su puntaje.
El juego del miedo 2 (Saw 2 - EU - 2005 - Darren Lynn Bousman)
Jigsaw, el asesino que mata sin matar –más precisamente elabora maneras para que sus victimas se suiciden- regresa para reclamar un lugar en el podio de los asesinos más famosos del cine, aquel que comparten Hannibal Lecter, Michael Myers, el macanudo de Jason y tantos otros. Esta vez, amplifica el juego y encierra a un grupo de personas en una casa repleta de trampas mortales, algo así como una cruza entre “El Cubo” y la casa de El gran hermano. El desconocido Bousman, arengado por algún productor oportunista, aprovecha un guión pre hecho y lo adapta como continuación de la exitosa y rentable predecesora del 2004. Este apuro se traduce a una evidente torpeza y lo que en la primera era rebuscado y original, acá es inverosímil y ridículo. Carente de buena puesta en escena y capacidad para generar climas, la película busca contagiar alguna sensación en el espectador solo a partir del diseño de los métodos de Jigsaw, de sadismo y desmesura dignos del terror oriental, y así logra algún buen momento. Aunque todo, opacado por un final imposible.
En sintesis, esa clase de Secuela que destruye todo lo bueno que tenía la primera. Calificación: 3

Madagascar

¿Por qué esta película inaugura la temporada 2006 de EL ODIANTE? Bueno… fue la más vista durante el 2005 y sirve para pensar sobre el estado actual del cine.

Madagascar (EU – 2005 – Eric Darnell, Tom Mc Grath)

2005 fue un año en que la convocatoria de las salas cayó tanto a nivel mundial como nacional. Entre los culpables de este fenómeno tenemos a los DVDs y sus Home Theathers (Que hacen del living un cine), la piratería en todas sus variantes (Ahora los reproductores hogareños hasta leen DVX = 5$) y en el caso de nuestro país, la eterna crisis económica (Muy lindo Village Caballito, pero… ¿por qué mierda $12,75 una entrada?). Aunque ha quedarse tranquilos, ante panoramas llamativos como este siempre están los que piensan que las salas nunca van a morir, por que acudir a estas no solo representa el acto de ver películas, sino algo más grande y que tiene ver con otra cuestión. Asistir a una sala de cine con sus proyecciones de fílmico puede representar una cita pre garche o una excusa para terminar en Guerrin con amigos, no importa, lo que muchos piensan es que siempre tienden a sobrevivir como salida, como evento, como encuentro, o mejor aún… como rito. ¿Pero que pasa cuando películas como “Madagascar”, “Chiken Little” y “Harry Potter” lideran la taquilla con sus millonarias cifras? Se ilumina otra tendencia, y es que el cine corre el riesgo de convertirse solo en un paseo infantil o adolescente. Algo así como una calesita o cualquier otra atracción en un parque de diversiones.

Y “Madagascar” se parece bastante a una calesita, tiene mucho color, animales bobos, da vueltas y cada tanto regala una mínima sonrisa a manera de sortija. Con el boom del cine de animación por ordenador (¡Joder!), el cual exploto hace unos años con “Shrek”, es obvio que se vendrían películas hechas con poca inteligencia y el apuro de ganar millones. “Madagascar” no tiene lo que tan bien supo hacer Pixar, trasladar los conflictos humanos a juguetes, monstruos o bichos, sino que acá el principal conflicto es que un león deje de comer carne. Se presenta como una película de escape y se destruye con un giro ridículo y arbitrario (El zoológico decide liberar a sus animales y llevarlos a sus lugares originarios. !¿Qué?!) y encima a sus personajes no se les entiende lo que hablan en su afán por meter chistes para grandes y chicos, menos si se escucha doblada al castellano. Las citas pop, obvias. Las canciones, horribles.

Lo peor de la película no son sus características, sino su éxito, que anuncia que vendrán películas de animación más feas todavía. Y esto ya lo sabemos todos, que sea lo de las mas visto no significa que sea buena.


Las mejores películas del 2005

Y El ODIANTE no podía ser menos. Aquí las mejores películas del 2005, o mejor aún, las películas que más me gustaron, las que más me emocionaron y disfrute.

TOP TEN 2005

1) Oldboy (Park Chan-Wook)
2) Entre copas (Alexander Payne)
3) La guerra de los mundos (Steven Spielberg)
4) Tiempo de valientes (Damian Szifron)
5) Millon Dollar Baby (Clint Eastwood)
6) Un santa no tan santo (Terry Zwigoff)
7) King Kong (Peter Jackson)
8) Vida acuática (Wes Anderson)
9) La casa de cera (Jaime Mollet-Serra)
10) Un año sin amor (Anahí Berneri)

Elección difícil, mucho quedo por ver y la calidad de estrenos fue poco satisfactoria. Mucho de lo mejor lo vi en festivales o DVD. “3-Iron”, “A wayward cloud”, “Breaking News”, “Last Days” y “El corazón es engañoso sobre todas las cosas”, son algunas de las películas que habrían peleado en el ranking de haber sido estrenadas comercialmente. Como viene ocurriéndome hace cuantos años, el mejor cine sigue viniendo de oriente. Las revelaciones son de allí: Park Chan-Wook y Tony Jaa.
Otras películas para rescatar: “Los Rompebodas”, “Dark Water”, “Adictos al sexo”, “El aura”, “Bob esponja la película”, “Alexander”, “Charlie y la fábrica de chocolates”.

El ODIANTE promete más para este 2006.

King Kong

Otro veranito con una de Peter Jackson en cartel. ¡Que bueno que se haga costumbre!
En EL ODIANTE… King Kong, por el nuevo Jackson rey del pop.

King Kong (EU / Nueva Zelanda – 2005 – Peter Jackson)

¡Si! King Kong es una película con un mono gigante, pero también todas estas ocho maravillas:
1) Una película sobre la historia del cine, y como este arte se impuso en los 30´ y llevo a la debacle a los espectáculos de variedad teatrales.
2) Una impresionante y precisa reconstrucción de época. Con una apertura músical que describe de una manera genial la vida de Broadway de aquella época.
3) La historia de un director de cine obsesionado con terminar una obra grandiosa. Mitad parodia Orson Wells (¡Sí, y Jack Black lo hace muy bien!), mitad alter ego de Jackson.
4) Una relectura de “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad. Otro viaje que lleva a un grupo de gente hacia un lugar inhóspito donde el hombre permanece en estado primario.
5) Un filme de aventuras que recupera la tradición clásica del género.
6) Una historia de amor con bizarre love triangle y zoofilia incluida.
7) Cine Catástrofe
8) Y también, claro, una remake de King Kong del 33´

¡Demasiado! Jackson se excedió un poquito. Juntó y juntóa lo bestia Todo en King Kong es de la magnitud del mono. Si el afiche lo muestra peleando con un Tiranosaurio, en la película se pelea contra tres. Todo se rompe, todo se muestra, Jackson no se privo de nada. Y a partir de este engolosinamiento se puede notar a un director todavía inmaduro que provoca el avasallamiento en su público. Despues de la segunda hora, al momento q capturan a Kong, uno ya no quiere más y sabe que faltan los biplanos volando sobre el Empire State. Una sobredosis de cine. Como con “El Señor de los anillos”, esta parece ser otra obra definitiva, con intención de abarcarlo todo y no dejar nada para los demás. Un montón de temas se tocan, pero ninguno con profundidad, ninguno de manera única. Pero la verdad es que poco importa, Kong es entretenimiento puro, el mejor cine de espectáculo, estupenda en cualquier rubro (¡Y basta de los boludos que critican la película solo por los efectos especiales!), con una narración implacable que no se pierde ni por un momento de ser efectiva en todas las líneas que plantea. Un viaje vertiginoso que exige sentarse y disfrutarse.

Pero para la obra maestra falta un poco. Y para alcanzarla, habría que pedirle a Jackson que se mesure un poco, que controle su hambre, o en otras palabras, que controle su terrible pasión por el cine. ¿Esta bien eso?

Una historia violenta

Despues de unas cuantas semanas de digestión en las cuales se debatieron el fanatismo por el director, las influencias de las positivísimas críticas que recibió la película en todos los medios y el verdadero sentimiento que me produjo al verla, aquí va…

Una historia violenta (A History of Violence – EU – 2005 –David Cronenberg)

Cronenberg es uno de los directores con filmografía más coherente en las últimas décadas y “Una historia violenta” no parece estar exenta de esa coherencia. Eso hace que cada uno que conozca la compleja obra del canadiense, dude ante cada escena de la película y se pregunte cuanto más nos quiere decir con cada una de sus imágenes. Un tópico siempre presente en este autor, es el peligro ante las transmisiones virosicas, algo que puede llevar a pensar que, entre otras cosas, la película nos habla de la violencia como virus. ¿Es cierto esto? Muchos han encontrado esta lectura en la película. Y es verdad, desde un principio la película parece tomar ese rumbo. En la primera escena, unos asesinos cometen un cruento crimen en un motel y se trasladan al pueblo del protagonista Tom Stall (Viggo Mortensen), amable dueño de una cafetería y padre de familia. Allí, intentan continuar con una cadena de robos y asesinatos, pero Tom Stall, los detiene con violencia, una violencia que luego continua en una escalada de enfrentamientos con la mafia. ¿Y qué es esto? ¿Violencia como virus o simplemente una progresión clásica de sucesos? Otro tópico: la percepción alterando cuerpo y ser humano. Tom Stall es victima de la violencia, la percibe, y esto trae como consecuencia una dicotomía en su personalidad: Tom Stall y Joey Cusack, asesino implacable de la mafia de Filadelfia, conviviendo en el mismo cuerpo. Pero esta película de Cronenberg no nos deja lugar a la duda, a la ambigüedad, a planteamientos sobre identidad. Tom Stall es Joey Cusack y solo debe matar a los malos para acabar con un conflicto que se presentaba como más profundo. Y mejor no buscar lecturas sobre genética o violencia en E.U. por que el debate puede ahondar y la cosa sigue sin cerrar.

“Una historia violenta” es una película de precisa puesta en escena y una gran dirección de actores. Con el manejo del lenguaje clásico (¡Como gusta a críticos el uso de códigos de western!) Cronenberg vuelve a demostrar que le pueden tirar cualquier pelota y el tipo se las va a arreglar para hacer un par de jueguitos. La violencia de la historia tiene un registro personal, cercano al comic y con primeros planos a lo “Irreversible”. Ed Harris consigue un insuperable personaje de matón que carga en el rostro pasado y presente de Stall/Cusack y los minutos de William Hurt son exquisitos. Aunque a esta altura… ¿A directores con décadas de experiencia y prestigio como Cronenberg, se les puede pedir menos que esto? Seguramente menos sería una decepción amplificada por el apellido. Ustedes deciden: si una gran película, o solo una buena película sobrevalorada por el corpus de obras previas del director. Yo ya me decidí, y la verdad es que me quedo con la riqueza del Cronenberg de “Videodromo”, “Crash” o “eXistenZ”, por nombrar solo algunas.


El muelle

Calle Lavalle. Cine Electric. 2 películas continuadas X 5$. Venta de milanesas en la entrada. Los pies se apoyan en el respaldo del asiento delantero -si hubiese una fuente dentro de la sala también nos lavamos las patas en ella-. Dos personajes tambaleantes ingresan con una botella de agua mineral llena de un líquido que nos es agua mineral. El cine se transforma en el conventillo del Rafa DiZeo. Mientras tanto, en la pantalla…

El Muelle (36 Quai des Orfebres – Francia – 2004 – Olivier Marchal)

“Fuego contra fuego” a la francesa. Duelo de titanes entre Daniel Auteuil como el bueno y Gerard Depardieu como el malo. Buena plata invertida, puesta en escena correcta, fotografía con predominancia de azules y grises, y un guión efectivo. Siempre con la atención puesta en los dos actores más convocantes del cine francés, el resto solo acompaña y cumple. Todo tan cuidado y solemne que aburre un poco bastante, sobretodo en las partes que el guionista mete la pata.

El cine de género francés nunca fue de lo más atractivo, y el que llega a estrenarse en las salas de nuestro país, menos todavía. Y esta película tiene la desventaja de ser del tipo comercial que busca imitar modelos y estrategias de marketing del cine norteamericano. ¡Sí! La remake gringa se estrena en el 2007.

Abandonada la sala, es más divertido el recuerdo del Electric con sus borrachos bebiendo y peleando, antes que el recuerdo de esta buena película.

Last Days

Después de un fin de semana muy agitado que empezó con Nine Inch Nails el Jueves pasado y termino con “Wild Boys” de Duran Duran el Sábado a las cuatro de la mañana, que mejor que dedicarse a una película sobre rock. En EL ODIANTE, la última de Gus Van Sant, inspirada en los últimos días de Kurt Cobain. ¡Ya se consigue en DVD!

Last Days (EU – 2005 – Gus Van Sant)

Sí la actitud contestaria fue una de las características que sirvió a Sid Vicius para erigirse como una de las figuras centrales del rock de la década de los setenta, a Kurt Cobain le alcanzo con su espíritu genuino para lograr lo suyo en los noventa. Capaz de contagiar la sensación de que era un artista autentico en una década donde todo se estaba yendo al demonio, con Mtv y el resto de las corporaciones devorando todo, terminando con el rock.

2005, el Estadio Obras ahora se llama Estadio “Pepsi Music”, y en vez de tener “Rock hasta que se ponga el sol”, tenemos “Personal Fest” (¡La concha de su madre! Ni siquiera vendían una lata de cerveza.). La pesadilla que anunciaba Naomi Klein en “No Logo” parece alcanzar su perfección. En este contexto, Van Sant llega con "Last Days". Eludiendo mostrar el desborde de giras, peleas entre miembros de la banda, sobredosis y demás lugares comunes de las películas rockxplotation que tanto pueden agradar a los grandes estudios, y acercándonos una obra única e intimista que busca conectarnos, a partir de sus imágenes, con el autentico Cobain.

Su tratamiento de tema y forma es muy cercano al de "Elephant", tal vez por que ambas películas tratan de las dos tragedias más significativas e inexplicables de la cultura joven norteamericana de los últimos años. Acá no tenemos búsqueda de quienes ni porques, sino a un artista contemplativo que mira absorto, de cerca y de distintos angulos, lo que el mundo todavía no puede entender. En un plano de casi cinco minutos tenemos a Blake –el pseudo Cobain- calentándose en el medio de la nada ante un fuego improvisado, en otro al mismo meando ante un paisaje imponente y en otro en una zapada capaz de poner la piel de gallina al espectador. Imágenes hipnóticas que tienen la primera meta de darnos al artista en momentos genuinos, lo mismo que Kurt Cobain buscaba con cada una de sus canciones.

Con grandes aciertos, como tener a Kim Gordon (Bajista de "Sonic Youth", una de las madres musicales de Nirvana) dando consejos maternales y también con algunos defectos, como las gratuitas escenas homosexuales entre dos de los personajes cercanos a Blake, con las que Van Sant parece querer confirmarnos que es un tipo jugado. "Last Days" peca de ser un seguimiento del Cobain perturbado, ascético y escapista, de los momentos culmines y en esa exposición de sus afectaciones puede llegar a aburrir (Hay que decir que tanto balbuceo rompe por momentos las pelotas) pero más allá de eso, es ante todo, una película fiel al espíritu de uno de los artistas más grandes de lo últimos tiempos.

Recordar a Cobain, hace pensar que vamos hacia el 2006 y todavíano no tuvimos a un rockero de su talla, y lo más triste es que “Coldplay” es lo único que parece acercarse al podio de los 2000. ¡Mierda! ¿Qué esta pasando? Seguramente seguirán apareciendo verdaderos músicos de rock, y con ellos verdaderos cineastas como Van Sant, para acompañarlos.

El Sr. y la Sra. Smith

Harto de escuchar cuanto recauda la nueva de Harry Potter, vamos a despotricar un poco contra el cine yanquee.

El Sr. Y la Sra. Smith (Mr. And Mrs. Smith – EU – 2005 – Doug Liman)

Otra película pensada en cuestión de números y farándula. “El señor y la señora Smith” tiene una de las peores características del cine de Hollywood: no hay cinco minutos de la película que no sean absolutamente predecibles. Todo por una simetría pelotuda que plantea que si en una escena le pasa algo al Sr., lo mismo le tiene que pasar en la otra escena a la señora. El trámite empieza bien, en algo que parece ser lo que Woody Allen nunca puede lograr, combinar los conflictos existenciales de una pareja con otros géneros, por ejemplo, una película de acción. Pero esto no es más que pirotecnia y explotación del romance entre las dos personalidades más guapas del mundo. Hay identidades ocultas tras los personajes y se pierde la oportunidad de dar la mínima sorpresa, de generar el mínimo suspenso. Encima le juega en contra tener a “Mentiras verdaderas” atrás, y más cerca todavía a “Los increíbles”. La belleza de Angelina Jolie ya aburrió. ¿Y dónde esta Doug Liman con sus películas indies? Suerte que tenemos a su amigo Vince Vaughn para otorgar, auque sea, un momento simpático. En esta basura que es otra demostración de lo mediocre que es la vida de los norteamericanos, que a todo tiempo necesitan generar ficciones en donde sus personajes, oculten tras su aparente cotideaneidad, la identidad de un agente secreto o un asesino profesional.

¡No Smith!... ¡Schmidt!

El transportador 2

Y como ya es costumbre, EL ODIANTE nos trae lo mejor del cine de autor. Siempre atento a las nuevas vanguardias, y a lo que viene desde los festivales más prestigiosos del mundo. En otras palabras, el cine que hay que ver. Esta vez, con una película ideal para ver con tu novia.

El transportador 2 (Francia, EU – 2005 – Louise Leterrier)

A Frank Martin (Jason Statham) le colocan una bomba bajo su inmaculado Audi, la cual descubre por el reflejo en un charquito de agua. ¿Como zafa el pelado? Acelera a fondo, se manda por una rampa, hace girar su auto a 180 grados, y cuando lo tiene dado vuelta saca la bomba, dos segundos antes de que explote, con un gancho colgado en una, grúa, ¡Ah, eso no es todo! Luego vuelve al piso sobre las cuatro ruedas sin que él ni su auto sufran un solo rasguño. Esta es la clase de películas que desafían la credulidad del espectador en cada escena, la clase que piden una suspensión de la racionalidad para dejarse llevar por el puro entretenimiento. Repleta de desmesura y ridiculez, pero siempre divertida y nunca inverosímil por los códigos que se plantean desde su precuela. "El transportador 2", como ya implica su nombre, es puro movimiento, pura adrenalina.

Una sola de las escenas narradas alcanza para que cualquier mujer la descalifique. Es que estamos frente a una película bien machista. Dosis pornográficas de violencia, devoción por los autos, y minas que entregan fácilmente. Un espectáculo tan físico como el fútbol o el boxeo, donde el cuerpo, sobre el todo el musculoso, juega su lugar central.

En relación a la primera parte, esta sube la apuesta con más explosiones y objetos volando por ahí, aunque mucho mas grasa y no tan bien filmada como la primera. Por un lado confirma la impericia de los franceses para filmar acción (A excepción de algunos momentos de Luc Besson) y el virtuosismo oriental para coreografiarla (Cory Yuen, el responsable.). Esto no es más que otra “pistol opera” donde lo que importa no es el contenido, sino la forma. O que coreografía se puede lograr con objetos tan cotidianos como un par de sandías, una manguera para incendios o una cortina. Y ahí reside su bondad, en la capacidad de transportar lo cotidiano, lo ordinario, a otro nivel.

Tiempo de valientes

Sala concurrida, muchas risas y aplausos al final de la proyección. Buen tiempo con EL ODIANTE… “Tiempo de valientes”.

Tiempo de valientes (Argentina, 2005, Damian Szifron)

En tiempos menemistas, Suar podía llevar a cabo “Comodines” y terminarla con la explosión brutal de un galpón y persecuciones de autos (¡Por Dios! Se acuerdan que en la última persecución los dos autos eran iguales. ¡La automotriz sponsor solo prestaba coches del mismo modelo!). Es que Suarosky y su método de producción tienen la convicción de que la magnitud da nivel, -y sino miren lo que hizo con “La noche del Diez”- que si lo argentino tiene la capacidad de emular el industrial yankee, tiene calidad. Por suerte, su paisano Szifrón piensa muy distinto. “Tiempo de valientes” aparece como la revancha del cine argentino frente a películas como “Comodines” o otras como las de”Mojarrita y Delfín”. Una comedia policial buddy-buddy, bien hecha, con calidad de verdad (es decir, no solo en la producción), una película popular que sabe conectarse con el público sin faltarle el respeto, capaz de lograr excelente taquilla y permanencia sin necesidad de caer en vicios televisivos o reventar un galpón o camión.

Szifrón conecta con el cine norteamericano más comercial, pero lo hace trabajando en relación a las convenciones genéricas, parodiando sus argumentos, sus situaciones (No por nada suenan los tambores de la Fox al comienzo.). Como lacónicamente define la critica publicada por Clarín, la película es una cruza entre “Arma mortal” y “Analízame”, que además apila innumerables citas pop empleadas con enorme efectividad. El personaje de Peretti aparece colgado de una montaña como Tom Cruise en “M.I.: 2”, y su esposa señala: “Estaba a dos metros del piso”, o en otra situación no le creen a este que no tenga una doble vida al mejor estilo Schwarzenegger en “Mentiras verdaderas”.Un juego que hace trabajar al espectador medio sin nunca caer en lo obvio. Y si bien, la trama y el humor mira con atención las formulas y modelos Hollywoodenses, no se deja de lado la identidad nacional. Szifrón se ríe de la institución policial argentina, de su corrupción, burocracia, y pereza. En una escena, en segundo plano, un agente de guardia chatea por msn, un chiste buenísimo (aunque no lo parezca.) que demuestra la postura frente a la policía y la atención que estimula “Tiempo de valientes” en el público. Es difícil encontrar película comercial argentina que aproveche de tal manera la puesta en escena y trabaje el humor a tal grado de sutileza y detallismo.

La tapa de una revista que se puede encontrar ahora en los puestos, proclama a Peretti como el actor del momento y no están errados (¡Ricardito, a compartir el podio!). La precisión con que el actor y el resto del elenco –Luque, barbaro también- manejan los tiempos en cada situación, hacen que hasta el chiste más pelotudo y repetido cause gracia. ¿Cuantas veces nos contaron el chiste del borracho en el cine? Montones, hasta en otra Buddy-buddy reciente, la “Bad boys 2” del inefable Michael Bay, esta la misma situación y es patética. Acá la tenemos con un porro y es enormemente efectiva. Todo apoyado en la inteligencia de Szifron capaz de sacar provecho hasta en el lugar más común.

Y pensar que “Tiempo de valientes” es solo puro entretenimiento y nada más, es un error enorme. Mas allá de ser una película imprescindible para el crecimiento y la confianza del cine argentino es una toma de posición frente a la mediocridad nacional. Como bien los valientes de la película todavía tienen la fe de que se pueden hacer bien las cosas dentro de la policía, Szifron y su película creen y demuestran que los tiempos pueden cambiar. Que se puede hacer algo comercial, de calidad, y taquillero sin tener que acudir a la jeta de Franccella y sin tener que dejarse caer en la canallería que abunda por nuestras tierras. La convicción de que haciendo las cosas bien se pueden lograr buenos tiempos.

Wallace y Gromit, La batalla de los vegetales

EL ODIANTE parado frente a cartelera de complejo cinematográfico y a tiempo para ver “Wallace y Gromit: La batalla de los vegetales”. ¡Rápido, vamos por ella!... (Cinco minutos más tarde) ¡La puta madre! Viene doblada al castellano. Bueno… no esta tan mal, Gromit no habla.

Wallace and Gromit: La batalla de los vegetales (Wallace and Gromit in the Curse of Were Rabbit – Reino Unido – 2005 – Nick Park, Steve Box)

Se apagan las luces. La función comienza con un cortometraje horrendo en animación 3-D que tiene como protagonistas a un grupo de pingüinos retardados, derivados de la película “Madagascar”. Por suerte acaba pronto y pasamos a la atracción principal. El asfalto de la calle donde vive Wallace brilla empapado por el rocio, la nariz de plastilina de Gromit deja ver una huella dactilar humana de los animadores. Hay textura, hay corporeidad. Animación 3-D generada por computadora y Claymation (Técnica de animación cuadro a cuadro con figuras creadas a partir de algún material moldeable como la plastilina. Esto quiere decir que moco también vale.) puestos en contraste. No hay dudas, el Claymation es una experiencia mas humana y más cinematográfica. El celuloide deja apreciar los matices y las superficies de cada uno de los materiales usados para crear el mundo de “Wallace...”, y lo más importante, tiene una atmósfera única, que merece ser proyectada. En cambio “Madagascar”, “Shrek” o cualquier otra de las hechas en 3-D, son artificiosas, parecen lucir igual, todas brillan de la misma manera, sea en dvd o cine. Cinco años de trabajo costo realizar “Wallace…” de 85 minutos de duración, y la verdad, valió la pena.

La película continúa las aventuras de los dos personajes que encabezan el título, un inventor disparatado y su perro mascota, los cuales ya habían tenido vida en tres cortometrajes previos. Ambos, llevan una relación casi matrimonial, y sino presten atención al rol de Gromit, aunque ¡ojo! todo desprovisto de cualquier rasgo de zoofilia. Una película bien sanita, que reafirma el didactismo vegetariano que ya existía en “Pollitos en fuga”, la anterior película de Nick Park. Pura exaltación de la verdura. Uno la ve y dan ganas de comer pepinos y calabazas gigantes. Verdura que en este caso funciona como movilizadora de la trama, ya que Wallace y su compañero se dedican a cuidar las cosechas de las plagas, –más específicamente conejos- en un pueblo obsesionado con ganar el premio Zanahoria de Oro al mejor vegetal. Y si bien el título en español sugiere otra cosa, no se trata de un ejército de papas y batatas de plastilina peleando entre sí. ¡No se confundan!

Como pasaba en los cortometrajes, (Si no los vieron, se acaban de editar en dvd zona 4) los originales y rebuscados oficios e inventos propuestos por Wallace, lo complican todo. Tan particulares, que abren un juego que no se agota en alternativas y permite las situaciones más disparatadas. Tenemos un aparato que lobotomiza animales, un conejo/hombre lobo, y vegetales transgénicos del tamaño de los personajes, imagínense todo lo que puede suceder. Nick Park y Steve Box tienen muñecos en sus manos y los ponen al servicio de una ilimitada imaginación, juegan como jugaría un niño, a la vez que trabajan con la disciplina y la seriedad de un adulto. Y así, consiguen una aventura tan grande como el lapso que llevo su realización.

Considerando también el estreno de “El cadáver de la novia”, Octubre definitivamente fue el mes claymation, y que lindo hubiese sido en vez de ver ese corto horrendo de los pingüinos Madagascar, poder ver “Viaje a Marte” de Juan Pablo Zaramella (Para los que no lo conocen es el responsable de la presentación de "Indomables", el ex progrmama de Pettinato.) en pantalla grande y así poder reunir lo mejor de la animación local y la extranjera.





La casa de cera

Elecciones 2005. Las más abúlicas, intranscendentes y alimentadoras de nihilismo que se recuerden. Sin fútbol el Domingo, que mejor que refugiarse en el cine, y por suerte, EL ODIANTE dio con una de las sorpresas del año… “La casa de cera”

La Casa de Cera (House of wax – Australia, EU – 2005 – Jaume Collet-Serra)

¿Se puede hacer una buena película de terror con un elenco de actores jóvenes y carilindos (¡Y que encima incluye a Paris Hilton!), con una banda de sonido que necesita promocionar a la nueva sensación del New Metal (My Chemical Romance y yo que se quién más, en este caso) y con un argumento más que trillado? La respuesta es: vean La Casa de Cera.

La película larga desde un lugar muy común en el género, un grupo de personajes deben tomar un desvío en la ruta y terminan, por decirlo de alguna manera, en la boca del lobo. Argumento que sirvió desde la genial y minimalista “Detour” (E. Ulmer, 1945) hasta “La Masacre de Texas” modelo 2004, estrenada también este año. Pero lo que convierte a “La casa de Cera” en una sorpresa, no son su premisas, sino su notable puesta en escena, su pulso narrativo, su desfachatez para mostrar crueldad y sadismo. La primera escena que vemos es un almuerzo de una familia a la cual no se le ven los rostros, o más apropiado, a la cual la cámara decapita. Los niños se ponen rebeldes y los padres contestan con brutalidad hasta que se rompe una máscara de cera. Mas allá de narrar sobre la condición de los asesinos, la escena plantea un enigma, nos mete en un clima perturbador y hasta se da el lujo de citar a “Que paso con Baby Jane” (Referente que luego se hace explícito). Y nada de lo que después sigue esta exento de virtuosismo y lucidez. Cera que chorrea, una joven que intenta gritar pero no puede por que sus labios están pegados con La Gotita, un árbol que sacude sus hojas ante la ventisca que trae el hedor de una pila de cadáveres (Luego de enfocar las hojas moviéndose, la cámara baja y toma a un personaje que juega Fútbol americano. Con ese movimiento hasta se puede decir que se siente el viento en la cara.). Estos son solo algunos de los elementos capaces de contagiar sensaciones corporales, de involucrar al espectador al máximo, y como consecuencia, capaces de provocar terror.

Como un colmo de los cirujanos plásticos, los asesinos de la película tratan de conservar el estado de los cuerpos cubriéndolos de cera, y lo mejor, estando aún las personas vivas. Con semejante vicio, la película obviamente no se priva de mostrar grandes dosis de violencia, que aunque estilizada, siempre pensada en función narrativa. Las muertes están bárbaras, y la mejor y más brutal de todas es la que sufre Paris Hilton, como si el director le diera el gusto al espectador de que su ojo vengue la malcrianza y estupidez de la rubia. Encima el asesino registra en video digital el cadáver de la Hilton, formato con el cual la mina consiguió celebridad. ¡Vamos que unos cuantos saben de que hablo! Todos en el pueblo al que conduce el desvío son cadáveres hechos muñecos de cera tamaño natural, y esto desde el año 1962, dato que sabemos gracias a que en el pueblo todavía se proyecta en el cine “Que paso con Baby Jane” de Robert Aldritch. ¡Fíjense con que inteligencia esta usada la cita! Y si hay algo en lo que realmente es fuerte “La casa de cera”, es en su capacidad de crear situaciones entre cuerpos vivos y cadáveres, bandos esenciales y entre los cuales transitan todos los personajes del genero de terror, que acá se fusionan y confunden dando lugar a las más ingeniosas escenas.

Si el año pasado fue “El amanecer de los muertos”, la gran sorpresa del terror norteamericano de este año es “La casa de cera”. ¡Siempre se puede hacerlo bien!


Danny The Dog

Paso el 17 de octubre, Día de la lealtad peronista. ¡Feliz San Perón para todos! Y que mejor en esta ocasión que dedicarse a un verdadero exponente del cine popular. En EL ODIANTE, la nueva de Jet Li… Danny The Dog (¿Por qué garcha no doblaron esta vez el titulo? ¡Esta bien! Es verdad que Daniel El Perro suena a lider sindical o cantante de cumbia.)

Danny The Dog (Francia, EU, Reino Unido – 2005 – Louis Leterrier)

Hay algo con lo que hay que terminar, y es con ese pensamiento de que un buen actor es solo aquel que llora frente a la cámara, o aquel que puede interpretar a un hemipléjico o a un retrasado mental. ¿Acaso un actor como Mike Myers, capaz de componer seis personajes en una película o otros como Jackie Chan que arriesgan su pellejo con sus destrezas no tienen mérito? ¡Basta de Robert De Niro y Sean Penn! Ahí tienen Días de Furia, y a De Niro que hace años que no para de hacer películas impresentables.

Danny The Dog trata sobre un tipo criado como perro de pelea que desea convertirse en ser humano, pero además de eso, es una película pensada para humanizar el aura de Jet Li. Una película con la cual el astro nos quiere decir que no solo es un chino que puede tirar patadas, sino que además es un buen actor y además un ser humano. La primera muestra ya la habíamos tenido con Heroe. Por eso es que en Danny The Dog no faltan primeros planos con lágrimas o de emoción ante la escucha de un piano. Una consecuencia del menosprecio que muchas veces sufren actores como Li por gran parte del público y la critica.

Así es que tenemos una de artes marciales con pocas dosis de piñas y entrenamientos sin creatividad, que busca la solemnidad del melodrama para creerse mejor entre las de su género. Aburrida y carente de emociones, con un Jet ya no tan rápido y habilidoso aunque con un estilo de combate original formado acorde al personaje. Y si bien hay algunos aciertos como la pelea en la piscina y la familia freak que bien funciona como lugar de adaptación para Danny, la película deja deseando mucho más.

Si quieren a Jet Li "pasión popular" y en su salsa, recomiendo una serie de películas de la etapa Hongkonesa que, aunque pasarón por el filtro de Miramax, merecen ser mas vistas que DTD y se editaron en video: Testigo de amor (Remake de El Guardaespaldas, ¡Sí! De esa con Kevin Costner y Witney Houston), The Legend (Tanto la 1 como la 2) y Batalla de honor (Con Michelle Yeoh y las escenas mas demenciales.)

Espanglish

EL ODIANTE fue al Oktoberfest. Micro de ida, en un primer plano, una novia huye en caballo, eso quiere decir que proyectan Novia Fugitiva. Mejor dedicarse a la lectura. Phillip Dick aguarda en el bolso. Micro de vuelta, algo más reciente, proyectan Espanglish, con el Adam -cabeza de huevo- Sandler. A pedido de mis compañeros/as de viaje, aquí nos dedicamos a ella.

Espanglish (Spanglish – EU – 2004 – James L. Brooks)

Mucamita empieza a trabajar a tiempo completo en casa de adinerados y surgen vínculos afectivos con sus patrones. ¡Argumento telenovelesco si los hay! Lo primero que se viene a mi cabeza es Grande Pá. ¿Será por que tal vez uno era parte de los 50 puntos de rating que ostentaba el unitario? La génesis, muy probablemente, La Novicia Rebelde. Encima acá, la muki (Interpretada por Paz Vega, aquella a la que Julio Medem le metió la cámara por todos lados en Lucia y el sexo.) es una mexicana que escapa con su hija de la miseria de su país para encontrar el bienestar en ¡Obvio! el paraíso Yanquee. ¡Otra que la cumbre de las Américas!
Una comedia sin timing ni para un solo chiste, acartonada, reaccionaria y por si fuera poco, larga. Téa Leoni está pésima, después de esto va a costar que alguien se vuelva a calentar alguna vez con esta mina. Y que nadie diga que esta es otra película de Adam Sandler, por que no lo es, él solo puse lo jeta en ella, tal vez confundido por algún premio Oscar ganado por James L. Brooks. Sandler tarda en entrar, y por sobre todo, no tiene lugar en los ambientes cerrados y claustrofóbicos de la película para desplegar su humor corporal y la furia latente que habita en todos sus otros personajes. Llamativo: el cheff que encarna (Otros de los nuevos ricos, nos dice Brooks) tiene los valores del Darín de El Hijo de la novia. ¡Vaya influencia la de Campanella!
Victima Sandler y victima Paz Vega, quién aterrizo en Hollywood como un avión estrellado por que el productor no supo conseguir a Penélope Cruz para el papel, en una película que es para ver una tarde al pedo, por televisión, doblada al castellano, y viendo tres programas más a la vez. O en su defecto, para ver en un micro de la línea Chevallier en la vuelta a Buenos Aires, sin poder dormir.

Los rompebodas

¿Quién no se colo alguna vez en fiestas para comer, beber y divertirse sin gastar un centavo? En "Los rompebodas", Owen Wilson y Vince Vaughn, lo hacen por profesión.

Los rompebodas (Wedding Crashers –EU – 2005 – David Dobkin)

Stiller, Sandler, Ferrell, Wilson o Vaughn son solo algunos de los apellidos que hacen que uno deposite confianza en la comedia norteamericana. Saben jugar en equipo en sus películas, es decir, protagonizan, secundan, son villanos o se prestan para algún cameo de ser necesario, y además, se nota que realmente sienten la comedia. La disfrutan, por más que ella no les de premios ni prestigio, más que algún pote de pochocho dorado de los MTV Movie Awards. A diferencia de otros, que salen en búsqueda de directores y proyectos “importantes”, caso Tom Hanks o Robin Williams. Esa complicidad y esa genuina pasión por la comedia, hacen que a películas como "Los Rompebodas", uno asista a verla con amigos y salga con la sensación de que estuvo en una verdadera fiesta.

En otro gran exponente de la comedia americana contemporánea, “El triunfo de los Nerds” (Título original: “A night at the Roxbury”), Will Ferrell y Chris Catan proponen que la gente, en vez de hacer colas eternas en la calle para entrar a una discoteca, haga la fiesta en la calle y que el que quiera pasar haga cola dentro de la discoteca. En definitiva, pretenden una extensión y democratización de la fiesta. Lo mismo que pretenden Wilson y Vaughn, dos solteros y eternos adolescentes que se dedican a colarse en una maratón de casamientos con el objetivo de comer, emborracharse y levantar mujeres. Actividad por la cual reemplazan hasta vacaciones y fiestas navideñas. Contrariamente a como pasa en mucho del cine norteamericano conservador en el que se defiende de maneras imposibles la institución matrimonial, ellos predican la ruptura del lazo y la celebración de la vida. Lo que le otorga una visión moderna sobre el matrimonio y el sexo. Es que “Los rompebodas” no solo es una comedia delirante y efectiva, sino que además, es una valiosa película.

Casi todo, transcurre alrededor de fiestas. Es que la intención de estos tipos, es embriagarnos y hacer que la diversión nunca se acabe. Y con este ajetreo nunca estuvo mejor la simpática verborragia de Vince Vaughn –tal vez en su mejor papel en comedia-, y Owen… bueno, Owen solo tiene que poner la cara. Encima, como broche, lo tenemos a Ferrell haciendo de un rompebodas que descubre que es más fácil levantar minas en funerales. Mientras termino esta nota, llego la noticia de que falleció Dom Adams, y con ella una declaración de el mismo en la que asegura haber sido feliz por que el único objetivo en su carrera había sido hacer reír al público. ¡Gracias Owen Wilson y Vince Vaughn por seguir con su trabajo!



Llamada perdida

Otra de Takashi Miike directo al DVD. ¡Que no pase desapercibida!

Llamada perdida (One Missed Call / Chakushin Ari, Japon, 2003, Takashi Miike)

En los últimos años no ha surgido otro director que halla conseguido tantos fanáticos en nuestro país como Miike. DVDs importados, VCDs, DVX, proyecciones en festivales y ciclos, y las eufóricas recomendaciones boca en boca, le han alcanzado para conseguir celebridad entre la cinefilia local. Y lo mejor… sin que nunca se estrenará alguna de las películas de su infinita filmografía, oficialmente en nuestras salas. ¡Como me gustaría ver cuantas estrellitas le pone algún diario como Clarín y saber que opinan de él críticos como Anibal Vinelli!
Como consuelo, y aprovechando el buen momento internacional del género japonés, SBP edita “Llamada perdida”. Lamentablemente, un Miike en su faceta más comercial y menos atractiva. Se nota que algún productor lo tomo del hombro y le dijo (en versión criolla): “Takashi, necesito que me hagas alguna en la onda “The ring”, pero por favor… ¡careteala un poco!” El resultado: la versión celular de “The Ring”. En un ingenioso y a la vez rebuscado argumento, los personajes reciben una llamada a sus móviles, emitida por ellos mismos en el momento en que van a ocurrir sus muertes, justo al día siguiente. ¡Que nunca me pase! Una verdadera demostración del agotamiento que empieza a sufrir el J-Horror, donde por supuesto, no faltan maldiciones y fantasmas de mujeres con pelo largo y sucio. Algo que es tan marca de fábrica, como el puñal en el Gialli italiano.
Actores jóvenes y una puesta en escena cuidada y publicitaria, lejos de la anarquía formal que caracteriza a Miike. Una película oportunista y mediocre, que a pesar de todo, además de conseguir un par de buenas sacudidas, regala un gran momento: La muerte de uno de los protagonistas en un programa de televisión que esta saliendo al aire. Una escena que además de estar muy bien filmada, representa una vuelta de tuerca a las reglas del terror -genero en el cual la muerte ataca a los personajes en ámbitos privados y de escasa presencia- y logra enorme inestabilidad en un espectador que ya no tiene un lugar seguro.

Por suerte, a manera de redención y para confirmar la demencia, en su siguiente película: “Zebraman”, Miike bardea a “The ring” en una delirante escena donde satiriza a Sadako y su ritual. La edición en DVD apesta. ¡Ni siquiera una mínima entrevista al realizador como pasaba en la edición zona 4 de “Audition”! ¿A ver para cuando el estreno de “The Happiness of Katakuris" o "Ichi The Killer”? ¡Hay tantas!